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Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Muhammad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Muhammad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

 

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

 

Respeten las prohibiciones y obligaciones establecidas por Allah , pues Él dice en Su Libro:

“Y quien respete los preceptos de Allah, será lo mejor para él ante su Señor [y le recompensará en la otra vida].” (Corán 22:30)

“Sabed que respetar los ritos de Allah dimana de la piedad de los corazones.” (Corán 22:32)

¡Hermanas y hermanos en el Islam! Tengan temor de Allah  y sean precavidos de no caer en Su ira, apártense de los pecados y prepárense para la realización de un gran acto de adoración como es la peregrinación a Su Casa Sagrada. Aprovechen las bendiciones de la vida, la salud y la cordura para trabajar duro en la purificación de sus personas del pecado y las faltas mediante los actos de adoración y la realización de buenas obras, y recuerden que los pecados son tan peligrosos para la persona como cualquier otra enfermedad que pueda alcanzarle, incluso peor. El peligro de las enfermedades del cuerpo no traspasa los límites de la vida mundanal mientras que los pecados, que podemos denominar “enfermedades del alma-ego” si no son curadas en esta vida mediante el arrepentimiento sincero su perjuicio alcanza a la persona luego de su muerte.

Fue a causa de la desobediencia que Iblís, el demonio, fue expulsado del Paraíso y alejado de la misericordia divina, pues cuando Allah le ordenó que se prosternara, él se hizo el soberbio y no cumplió con la orden divina.

Así también el Faraón, quien fuera el tirano más grande de su época, fue ahogado junto con sus huestes por su orgullo, su ingratitud y su desobediencia.

Y fue por la soberbia y rechazar el mensaje de su profeta que un fuerte viento frío y tempestuoso azotó al pueblo de ‘Ad y Zamud durante días y los aniquiló dejándolos como troncos de palmeras derribadas. Allah  dice en el Sagrado Corán:

“En cuanto a ‘Ad, eran soberbios y opresores en la Tierra, y dijeron: ¿Acaso existe alguien más fuerte que Yo? ¿Es que no sabían que Allah es Quien los creó y que Él es más fuerte que ellos? Pero rechazaron Mis signos. Y les envié un fuerte viento frío, en días terribles para ellos, para hacerles sufrir el castigo humillante en la vida mundanal; pero el castigo de la otra vida será más humillante aún, y no serán socorridos.” (Corán 41:15-16)

Fue por la inmoralidad y la perversión del pueblo de Lot que Allah los aniquiló volteando sus hogares y dejando arriba sus cimientos [y sus techos abajo] para luego hacer llover sobre ellos copiosas piedras de arcilla caliente.

¿Saben cuál era el principal pecado del pueblo de Lot? La elección de la homosexualidad para sí mismos, siendo que Allah los había creado hombres completos y mujeres completas. La homosexualidad como elección es un desvío sexual y una perversión.

Y así es como Allah  envió Su castigo a los que Le desobedecieron y desmintieron Sus signos luego de haberles enviado Mensajeros y Profetas que les advirtieran, les amonestaran y les presentaran pruebas claras y evidentes de la Verdad.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengan temor del castigo a causa de los pecados y la desobediencia, pues Allah  no ama que Sus siervos incurran en lo que Él ha prohibido; y no se dejen obnubilar por las gracias que tienen y la seguridad de la que gozan ya que Allah  es Tolerante y Sabio, y concede de Sus gracias a quienes Le desobedecen y les brinda la posibilidad de que se arrepientan; si lo hacen Él les perdona por Su misericordia divina pero si persisten en el pecado, Allah los castiga severamente con justicia.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Sepan que la responsabilidad de todo lo que nos sucede, es de todos y cada uno de nosotros. No busquemos responsables afuera, cuando adentro de nosotros mismos hay un porcentaje de responsabilidad. Sepan que el hecho de que en la actualidad gobiernen personas injustas y opresoras, que el costo de la vida se encarezca cada día más, que la pobreza se extienda, que los recursos naturales se agoten y que las fuentes del sustento se reduzcan es un castigo que Allah  hace descender sobre las sociedades y las personas transgresoras, porque estas no hacen nada por cambiar la situación en la que están. Hermanos y hermanas, comiencen por aplicar en sus propias vidas lo que les gustaría ver que sucede en la sociedad y el mundo que los rodea. Tal como dijo el Profeta (la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él):

-          “Acorde a como sean ustedes, es como serán sus gobernantes”.

No culpen solamente a los gobernantes y políticos de corrupción y falta de seriedad, si nosotros mismos, en nuestros asuntos individuales, somos iguales a ellos, y que Allah nos proteja de nosotros mismos.

Si no se involucran en el cambio necesario que tenemos que implementar en nosotros mismos y en nuestras sociedades, Allah  nos abandonará y endurecerá nuestros corazones.

En una ocasión el Mensajero de Allah (la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él) dijo:

-          “Hubo un pueblo en la antigüedad en el cual cuando alguien cometía un pecado otra persona lo llamaba a la reflexión y lo aconsejaba para cumplir con su obligación de ordenar el bien y prohibir el mal, pero al día siguiente y sin importar si la persona a la que aconsejó había recapacitado o seguía haciendo lo mismo, se sentaba junto a él y compartía su mesa. Fue así como Allah endureció sus corazones y los maldijo a través de las palabras de David y de Jesús, hijo de María, pues se rebelaron y transgredieron la ley. Juro por Quien tiene en Sus manos el alma de Muhammad que si no ordenan el bien, prohíben el mal, ayudan a los más débiles y trabajan para que todos sigan la Verdad, Allah endurecerá sus corazones y caerán en la maldición”.

 

¡Hermanos! Reflexionemos en los pecados que desencadenan la ira de Allah  para estar prevenidos y no incurrir en ellos. Sepan que los pecados tienen niveles de gravedad, y los peores son lo que mencionó el Mensajero de Allah (la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él) en el siguiente Hadiz:

-          “Manténganse alejados de los siete pecados más graves (al-kabair): “La idolatría, la brujería, el asesinato, la apropiación de los bienes de los huérfanos, la usura, la huida del campo de batalla y la calumnia”.

Y en otro Hadiz dijo (la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él):

-          “¿Quieren que les informe acerca de los pecados más graves?”

Respondieron:

-          “Sí Mensajero de Allah”.

Y él dijo:

-          “La idolatría, la falta de respeto a los padres y el falso testimonio”.

 

Todo acto que Allah  castiga en esta vida y en la otra es un pecado grave que el musulmán debe evitar y mantenerse alejado de él, como por ejemplo el adulterio y la fornicación. Allah  dice en el Sagrado Corán:

“Manténganse alejados de todo lo lleve a la fornicación, porque es una inmoralidad y conduce al mal.” (Corán 17:32)

Entre las cosas que conducen a la fornicación está el hecho de permanecer a solas con una mujer extraña a la familia, asistir a lugares donde se mezclan mujeres y hombres, participar de fiestas y bailes y mirar a las mujeres que pasan descubiertas por la calle. Allah  prohibió todos estos actos para preservar la dignidad y el honor de las personas.

Allah  advirtió fuertemente sobre la gravedad de este pecado no sólo en el Sagrado Corán pues la inmoralidad fue el principal motivo por el cual fueron aniquilados muchos de los pueblos que nos precedieron. Ibn Masud dijo:

-          “Si la usura y la fornicación se extienden en un pueblo, Allah decreta su destrucción”.

 

El Mensajero de Allah (la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él) dijo:

-          “¡Nación de Mujámmad! Sepan que Allah detesta más que cualquiera de ustedes que Su siervo o Su sierva incurran en el pecado de la fornicación. ¡Nación de Muhammad! Si supierais lo que yo sé, os reiríais poco y lloraríais mucho”.

 

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Muhammad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Muhammad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

 

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

 

Respeten las prohibiciones y obligaciones establecidas por Allah , pues Él dice en Su Libro:

“Y quien respete los preceptos de Allah, será lo mejor para él ante su Señor [y le recompensará en la otra vida].” (Corán 22:30)

“Sabed que respetar los ritos de Allah dimana de la piedad de los corazones.” (Corán 22:32)

¡Hermanas y hermanos en el Islam! Tengan temor de Allah  y sean precavidos de no caer en Su ira, apártense de los pecados y prepárense para la realización de un gran acto de adoración como es la peregrinación a Su Casa Sagrada. Aprovechen las bendiciones de la vida, la salud y la cordura para trabajar duro en la purificación de sus personas del pecado y las faltas mediante los actos de adoración y la realización de buenas obras, y recuerden que los pecados son tan peligrosos para la persona como cualquier otra enfermedad que pueda alcanzarle, incluso peor. El peligro de las enfermedades del cuerpo no traspasa los límites de la vida mundanal mientras que los pecados, que podemos denominar “enfermedades del alma-ego” si no son curadas en esta vida mediante el arrepentimiento sincero su perjuicio alcanza a la persona luego de su muerte.

Fue a causa de la desobediencia que Iblís, el demonio, fue expulsado del Paraíso y alejado de la misericordia divina, pues cuando Allah le ordenó que se prosternara, él se hizo el soberbio y no cumplió con la orden divina.

Así también el Faraón, quien fuera el tirano más grande de su época, fue ahogado junto con sus huestes por su orgullo, su ingratitud y su desobediencia.

Y fue por la soberbia y rechazar el mensaje de su profeta que un fuerte viento frío y tempestuoso azotó al pueblo de ‘Ad y Zamud durante días y los aniquiló dejándolos como troncos de palmeras derribadas. Allah  dice en el Sagrado Corán:

“En cuanto a ‘Ad, eran soberbios y opresores en la Tierra, y dijeron: ¿Acaso existe alguien más fuerte que Yo? ¿Es que no sabían que Allah es Quien los creó y que Él es más fuerte que ellos? Pero rechazaron Mis signos. Y les envié un fuerte viento frío, en días terribles para ellos, para hacerles sufrir el castigo humillante en la vida mundanal; pero el castigo de la otra vida será más humillante aún, y no serán socorridos.” (Corán 41:15-16)

Fue por la inmoralidad y la perversión del pueblo de Lot que Allah los aniquiló volteando sus hogares y dejando arriba sus cimientos [y sus techos abajo] para luego hacer llover sobre ellos copiosas piedras de arcilla caliente.

¿Saben cuál era el principal pecado del pueblo de Lot? La elección de la homosexualidad para sí mismos, siendo que Allah los había creado hombres completos y mujeres completas. La homosexualidad como elección es un desvío sexual y una perversión.

Y así es como Allah  envió Su castigo a los que Le desobedecieron y desmintieron Sus signos luego de haberles enviado Mensajeros y Profetas que les advirtieran, les amonestaran y les presentaran pruebas claras y evidentes de la Verdad.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengan temor del castigo a causa de los pecados y la desobediencia, pues Allah  no ama que Sus siervos incurran en lo que Él ha prohibido; y no se dejen obnubilar por las gracias que tienen y la seguridad de la que gozan ya que Allah  es Tolerante y Sabio, y concede de Sus gracias a quienes Le desobedecen y les brinda la posibilidad de que se arrepientan; si lo hacen Él les perdona por Su misericordia divina pero si persisten en el pecado, Allah los castiga severamente con justicia.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Sepan que la responsabilidad de todo lo que nos sucede, es de todos y cada uno de nosotros. No busquemos responsables afuera, cuando adentro de nosotros mismos hay un porcentaje de responsabilidad. Sepan que el hecho de que en la actualidad gobiernen personas injustas y opresoras, que el costo de la vida se encarezca cada día más, que la pobreza se extienda, que los recursos naturales se agoten y que las fuentes del sustento se reduzcan es un castigo que Allah  hace descender sobre las sociedades y las personas transgresoras, porque estas no hacen nada por cambiar la situación en la que están. Hermanos y hermanas, comiencen por aplicar en sus propias vidas lo que les gustaría ver que sucede en la sociedad y el mundo que los rodea. Tal como dijo el Profeta (la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él):

-          “Acorde a como sean ustedes, es como serán sus gobernantes”.

No culpen solamente a los gobernantes y políticos de corrupción y falta de seriedad, si nosotros mismos, en nuestros asuntos individuales, somos iguales a ellos, y que Allah nos proteja de nosotros mismos.

Si no se involucran en el cambio necesario que tenemos que implementar en nosotros mismos y en nuestras sociedades, Allah  nos abandonará y endurecerá nuestros corazones.

En una ocasión el Mensajero de Allah (la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él) dijo:

-          “Hubo un pueblo en la antigüedad en el cual cuando alguien cometía un pecado otra persona lo llamaba a la reflexión y lo aconsejaba para cumplir con su obligación de ordenar el bien y prohibir el mal, pero al día siguiente y sin importar si la persona a la que aconsejó había recapacitado o seguía haciendo lo mismo, se sentaba junto a él y compartía su mesa. Fue así como Allah endureció sus corazones y los maldijo a través de las palabras de David y de Jesús, hijo de María, pues se rebelaron y transgredieron la ley. Juro por Quien tiene en Sus manos el alma de Muhammad que si no ordenan el bien, prohíben el mal, ayudan a los más débiles y trabajan para que todos sigan la Verdad, Allah endurecerá sus corazones y caerán en la maldición”.

 

¡Hermanos! Reflexionemos en los pecados que desencadenan la ira de Allah  para estar prevenidos y no incurrir en ellos. Sepan que los pecados tienen niveles de gravedad, y los peores son lo que mencionó el Mensajero de Allah (la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él) en el siguiente Hadiz:

-          “Manténganse alejados de los siete pecados más graves (al-kabair): “La idolatría, la brujería, el asesinato, la apropiación de los bienes de los huérfanos, la usura, la huida del campo de batalla y la calumnia”.

Y en otro Hadiz dijo (la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él):

-          “¿Quieren que les informe acerca de los pecados más graves?”

Respondieron:

-          “Sí Mensajero de Allah”.

Y él dijo:

-          “La idolatría, la falta de respeto a los padres y el falso testimonio”.

 

Todo acto que Allah  castiga en esta vida y en la otra es un pecado grave que el musulmán debe evitar y mantenerse alejado de él, como por ejemplo el adulterio y la fornicación. Allah  dice en el Sagrado Corán:

“Manténganse alejados de todo lo lleve a la fornicación, porque es una inmoralidad y conduce al mal.” (Corán 17:32)

Entre las cosas que conducen a la fornicación está el hecho de permanecer a solas con una mujer extraña a la familia, asistir a lugares donde se mezclan mujeres y hombres, participar de fiestas y bailes y mirar a las mujeres que pasan descubiertas por la calle. Allah  prohibió todos estos actos para preservar la dignidad y el honor de las personas.

Allah  advirtió fuertemente sobre la gravedad de este pecado no sólo en el Sagrado Corán pues la inmoralidad fue el principal motivo por el cual fueron aniquilados muchos de los pueblos que nos precedieron. Ibn Masud dijo:

-          “Si la usura y la fornicación se extienden en un pueblo, Allah decreta su destrucción”.

 

El Mensajero de Allah (la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él) dijo:

-          “¡Nación de Mujámmad! Sepan que Allah detesta más que cualquiera de ustedes que Su siervo o Su sierva incurran en el pecado de la fornicación. ¡Nación de Muhammad! Si supierais lo que yo sé, os reiríais poco y lloraríais mucho”.

 

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Muhammad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Muhammad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

 

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

 

Respeten las prohibiciones y obligaciones establecidas por Allah , pues Él dice en Su Libro:

“Y quien respete los preceptos de Allah, será lo mejor para él ante su Señor [y le recompensará en la otra vida].” (Corán 22:30)

“Sabed que respetar los ritos de Allah dimana de la piedad de los corazones.” (Corán 22:32)

¡Hermanas y hermanos en el Islam! Tengan temor de Allah  y sean precavidos de no caer en Su ira, apártense de los pecados y prepárense para la realización de un gran acto de adoración como es la peregrinación a Su Casa Sagrada. Aprovechen las bendiciones de la vida, la salud y la cordura para trabajar duro en la purificación de sus personas del pecado y las faltas mediante los actos de adoración y la realización de buenas obras, y recuerden que los pecados son tan peligrosos para la persona como cualquier otra enfermedad que pueda alcanzarle, incluso peor. El peligro de las enfermedades del cuerpo no traspasa los límites de la vida mundanal mientras que los pecados, que podemos denominar “enfermedades del alma-ego” si no son curadas en esta vida mediante el arrepentimiento sincero su perjuicio alcanza a la persona luego de su muerte.

Fue a causa de la desobediencia que Iblís, el demonio, fue expulsado del Paraíso y alejado de la misericordia divina, pues cuando Allah le ordenó que se prosternara, él se hizo el soberbio y no cumplió con la orden divina.

Así también el Faraón, quien fuera el tirano más grande de su época, fue ahogado junto con sus huestes por su orgullo, su ingratitud y su desobediencia.

Y fue por la soberbia y rechazar el mensaje de su profeta que un fuerte viento frío y tempestuoso azotó al pueblo de ‘Ad y Zamud durante días y los aniquiló dejándolos como troncos de palmeras derribadas. Allah  dice en el Sagrado Corán:

“En cuanto a ‘Ad, eran soberbios y opresores en la Tierra, y dijeron: ¿Acaso existe alguien más fuerte que Yo? ¿Es que no sabían que Allah es Quien los creó y que Él es más fuerte que ellos? Pero rechazaron Mis signos. Y les envié un fuerte viento frío, en días terribles para ellos, para hacerles sufrir el castigo humillante en la vida mundanal; pero el castigo de la otra vida será más humillante aún, y no serán socorridos.” (Corán 41:15-16)

Fue por la inmoralidad y la perversión del pueblo de Lot que Allah los aniquiló volteando sus hogares y dejando arriba sus cimientos [y sus techos abajo] para luego hacer llover sobre ellos copiosas piedras de arcilla caliente.

¿Saben cuál era el principal pecado del pueblo de Lot? La elección de la homosexualidad para sí mismos, siendo que Allah los había creado hombres completos y mujeres completas. La homosexualidad como elección es un desvío sexual y una perversión.

Y así es como Allah  envió Su castigo a los que Le desobedecieron y desmintieron Sus signos luego de haberles enviado Mensajeros y Profetas que les advirtieran, les amonestaran y les presentaran pruebas claras y evidentes de la Verdad.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengan temor del castigo a causa de los pecados y la desobediencia, pues Allah  no ama que Sus siervos incurran en lo que Él ha prohibido; y no se dejen obnubilar por las gracias que tienen y la seguridad de la que gozan ya que Allah  es Tolerante y Sabio, y concede de Sus gracias a quienes Le desobedecen y les brinda la posibilidad de que se arrepientan; si lo hacen Él les perdona por Su misericordia divina pero si persisten en el pecado, Allah los castiga severamente con justicia.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Sepan que la responsabilidad de todo lo que nos sucede, es de todos y cada uno de nosotros. No busquemos responsables afuera, cuando adentro de nosotros mismos hay un porcentaje de responsabilidad. Sepan que el hecho de que en la actualidad gobiernen personas injustas y opresoras, que el costo de la vida se encarezca cada día más, que la pobreza se extienda, que los recursos naturales se agoten y que las fuentes del sustento se reduzcan es un castigo que Allah  hace descender sobre las sociedades y las personas transgresoras, porque estas no hacen nada por cambiar la situación en la que están. Hermanos y hermanas, comiencen por aplicar en sus propias vidas lo que les gustaría ver que sucede en la sociedad y el mundo que los rodea. Tal como dijo el Profeta (la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él):

-          “Acorde a como sean ustedes, es como serán sus gobernantes”.

No culpen solamente a los gobernantes y políticos de corrupción y falta de seriedad, si nosotros mismos, en nuestros asuntos individuales, somos iguales a ellos, y que Allah nos proteja de nosotros mismos.

Si no se involucran en el cambio necesario que tenemos que implementar en nosotros mismos y en nuestras sociedades, Allah  nos abandonará y endurecerá nuestros corazones.

En una ocasión el Mensajero de Allah (la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él) dijo:

-          “Hubo un pueblo en la antigüedad en el cual cuando alguien cometía un pecado otra persona lo llamaba a la reflexión y lo aconsejaba para cumplir con su obligación de ordenar el bien y prohibir el mal, pero al día siguiente y sin importar si la persona a la que aconsejó había recapacitado o seguía haciendo lo mismo, se sentaba junto a él y compartía su mesa. Fue así como Allah endureció sus corazones y los maldijo a través de las palabras de David y de Jesús, hijo de María, pues se rebelaron y transgredieron la ley. Juro por Quien tiene en Sus manos el alma de Muhammad que si no ordenan el bien, prohíben el mal, ayudan a los más débiles y trabajan para que todos sigan la Verdad, Allah endurecerá sus corazones y caerán en la maldición”.

 

¡Hermanos! Reflexionemos en los pecados que desencadenan la ira de Allah  para estar prevenidos y no incurrir en ellos. Sepan que los pecados tienen niveles de gravedad, y los peores son lo que mencionó el Mensajero de Allah (la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él) en el siguiente Hadiz:

-          “Manténganse alejados de los siete pecados más graves (al-kabair): “La idolatría, la brujería, el asesinato, la apropiación de los bienes de los huérfanos, la usura, la huida del campo de batalla y la calumnia”.

Y en otro Hadiz dijo (la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él):

-          “¿Quieren que les informe acerca de los pecados más graves?”

Respondieron:

-          “Sí Mensajero de Allah”.

Y él dijo:

-          “La idolatría, la falta de respeto a los padres y el falso testimonio”.

 

Todo acto que Allah  castiga en esta vida y en la otra es un pecado grave que el musulmán debe evitar y mantenerse alejado de él, como por ejemplo el adulterio y la fornicación. Allah  dice en el Sagrado Corán:

“Manténganse alejados de todo lo lleve a la fornicación, porque es una inmoralidad y conduce al mal.” (Corán 17:32)

Entre las cosas que conducen a la fornicación está el hecho de permanecer a solas con una mujer extraña a la familia, asistir a lugares donde se mezclan mujeres y hombres, participar de fiestas y bailes y mirar a las mujeres que pasan descubiertas por la calle. Allah  prohibió todos estos actos para preservar la dignidad y el honor de las personas.

Allah  advirtió fuertemente sobre la gravedad de este pecado no sólo en el Sagrado Corán pues la inmoralidad fue el principal motivo por el cual fueron aniquilados muchos de los pueblos que nos precedieron. Ibn Masud dijo:

-          “Si la usura y la fornicación se extienden en un pueblo, Allah decreta su destrucción”.

 

El Mensajero de Allah (la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él) dijo:

-          “¡Nación de Mujámmad! Sepan que Allah detesta más que cualquiera de ustedes que Su siervo o Su sierva incurran en el pecado de la fornicación. ¡Nación de Muhammad! Si supierais lo que yo sé, os reiríais poco y lloraríais mucho”.

 

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.Todas las alabanzas pertenecen a Allah, lo glorificamos y nos encomendamos en Él. Nos refugiamos en Allah del mal que hay en nuestro ego y del que puedan generar nuestras malas acciones. A Quien Allah guía, nadie lo podrá desviar, pero a quien Él desvíe, nadie lo podrá guiar. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Muhammad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Muhammad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengamos temor de Allah, pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah dice en el Sagrado Corán:

 

“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino musulmanes sometidos a Él.” (Corán 3:102)

“¡Oh, seres humanos! Tengan temor de su Señor, Quien los ha creado de un solo ser, del que creó a su cónyuge e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Tengan temor de Dios, en Cuyo nombre se reclaman sus derechos, y respeten los lazos familiares. Dios los observa.” (Corán 4:1)

“¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. [Si lo hacen,] Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.” (Corán 33:70-71)

 

Respeten las prohibiciones y obligaciones establecidas por Allah , pues Él dice en Su Libro:

“Y quien respete los preceptos de Allah, será lo mejor para él ante su Señor [y le recompensará en la otra vida].” (Corán 22:30)

“Sabed que respetar los ritos de Allah dimana de la piedad de los corazones.” (Corán 22:32)

¡Hermanas y hermanos en el Islam! Tengan temor de Allah  y sean precavidos de no caer en Su ira, apártense de los pecados y prepárense para la realización de un gran acto de adoración como es la peregrinación a Su Casa Sagrada. Aprovechen las bendiciones de la vida, la salud y la cordura para trabajar duro en la purificación de sus personas del pecado y las faltas mediante los actos de adoración y la realización de buenas obras, y recuerden que los pecados son tan peligrosos para la persona como cualquier otra enfermedad que pueda alcanzarle, incluso peor. El peligro de las enfermedades del cuerpo no traspasa los límites de la vida mundanal mientras que los pecados, que podemos denominar “enfermedades del alma-ego” si no son curadas en esta vida mediante el arrepentimiento sincero su perjuicio alcanza a la persona luego de su muerte.

Fue a causa de la desobediencia que Iblís, el demonio, fue expulsado del Paraíso y alejado de la misericordia divina, pues cuando Allah le ordenó que se prosternara, él se hizo el soberbio y no cumplió con la orden divina.

Así también el Faraón, quien fuera el tirano más grande de su época, fue ahogado junto con sus huestes por su orgullo, su ingratitud y su desobediencia.

Y fue por la soberbia y rechazar el mensaje de su profeta que un fuerte viento frío y tempestuoso azotó al pueblo de ‘Ad y Zamud durante días y los aniquiló dejándolos como troncos de palmeras derribadas. Allah  dice en el Sagrado Corán:

“En cuanto a ‘Ad, eran soberbios y opresores en la Tierra, y dijeron: ¿Acaso existe alguien más fuerte que Yo? ¿Es que no sabían que Allah es Quien los creó y que Él es más fuerte que ellos? Pero rechazaron Mis signos. Y les envié un fuerte viento frío, en días terribles para ellos, para hacerles sufrir el castigo humillante en la vida mundanal; pero el castigo de la otra vida será más humillante aún, y no serán socorridos.” (Corán 41:15-16)

Fue por la inmoralidad y la perversión del pueblo de Lot que Allah los aniquiló volteando sus hogares y dejando arriba sus cimientos [y sus techos abajo] para luego hacer llover sobre ellos copiosas piedras de arcilla caliente.

¿Saben cuál era el principal pecado del pueblo de Lot? La elección de la homosexualidad para sí mismos, siendo que Allah los había creado hombres completos y mujeres completas. La homosexualidad como elección es un desvío sexual y una perversión.

Y así es como Allah  envió Su castigo a los que Le desobedecieron y desmintieron Sus signos luego de haberles enviado Mensajeros y Profetas que les advirtieran, les amonestaran y les presentaran pruebas claras y evidentes de la Verdad.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Tengan temor del castigo a causa de los pecados y la desobediencia, pues Allah  no ama que Sus siervos incurran en lo que Él ha prohibido; y no se dejen obnubilar por las gracias que tienen y la seguridad de la que gozan ya que Allah  es Tolerante y Sabio, y concede de Sus gracias a quienes Le desobedecen y les brinda la posibilidad de que se arrepientan; si lo hacen Él les perdona por Su misericordia divina pero si persisten en el pecado, Allah los castiga severamente con justicia.

¡Hermanos y hermanas en el Islam! Sepan que la responsabilidad de todo lo que nos sucede, es de todos y cada uno de nosotros. No busquemos responsables afuera, cuando adentro de nosotros mismos hay un porcentaje de responsabilidad. Sepan que el hecho de que en la actualidad gobiernen personas injustas y opresoras, que el costo de la vida se encarezca cada día más, que la pobreza se extienda, que los recursos naturales se agoten y que las fuentes del sustento se reduzcan es un castigo que Allah  hace descender sobre las sociedades y las personas transgresoras, porque estas no hacen nada por cambiar la situación en la que están. Hermanos y hermanas, comiencen por aplicar en sus propias vidas lo que les gustaría ver que sucede en la sociedad y el mundo que los rodea. Tal como dijo el Profeta (la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él):

-          “Acorde a como sean ustedes, es como serán sus gobernantes”.

No culpen solamente a los gobernantes y políticos de corrupción y falta de seriedad, si nosotros mismos, en nuestros asuntos individuales, somos iguales a ellos, y que Allah nos proteja de nosotros mismos.

Si no se involucran en el cambio necesario que tenemos que implementar en nosotros mismos y en nuestras sociedades, Allah  nos abandonará y endurecerá nuestros corazones.

En una ocasión el Mensajero de Allah (la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él) dijo:

-          “Hubo un pueblo en la antigüedad en el cual cuando alguien cometía un pecado otra persona lo llamaba a la reflexión y lo aconsejaba para cumplir con su obligación de ordenar el bien y prohibir el mal, pero al día siguiente y sin importar si la persona a la que aconsejó había recapacitado o seguía haciendo lo mismo, se sentaba junto a él y compartía su mesa. Fue así como Allah endureció sus corazones y los maldijo a través de las palabras de David y de Jesús, hijo de María, pues se rebelaron y transgredieron la ley. Juro por Quien tiene en Sus manos el alma de Muhammad que si no ordenan el bien, prohíben el mal, ayudan a los más débiles y trabajan para que todos sigan la Verdad, Allah endurecerá sus corazones y caerán en la maldición”.

 

¡Hermanos! Reflexionemos en los pecados que desencadenan la ira de Allah  para estar prevenidos y no incurrir en ellos. Sepan que los pecados tienen niveles de gravedad, y los peores son lo que mencionó el Mensajero de Allah (la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él) en el siguiente Hadiz:

-          “Manténganse alejados de los siete pecados más graves (al-kabair): “La idolatría, la brujería, el asesinato, la apropiación de los bienes de los huérfanos, la usura, la huida del campo de batalla y la calumnia”.

Y en otro Hadiz dijo (la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él):

-          “¿Quieren que les informe acerca de los pecados más graves?”

Respondieron:

-          “Sí Mensajero de Allah”.

Y él dijo:

-          “La idolatría, la falta de respeto a los padres y el falso testimonio”.

 

Todo acto que Allah  castiga en esta vida y en la otra es un pecado grave que el musulmán debe evitar y mantenerse alejado de él, como por ejemplo el adulterio y la fornicación. Allah  dice en el Sagrado Corán:

“Manténganse alejados de todo lo lleve a la fornicación, porque es una inmoralidad y conduce al mal.” (Corán 17:32)

Entre las cosas que conducen a la fornicación está el hecho de permanecer a solas con una mujer extraña a la familia, asistir a lugares donde se mezclan mujeres y hombres, participar de fiestas y bailes y mirar a las mujeres que pasan descubiertas por la calle. Allah  prohibió todos estos actos para preservar la dignidad y el honor de las personas.

Allah  advirtió fuertemente sobre la gravedad de este pecado no sólo en el Sagrado Corán pues la inmoralidad fue el principal motivo por el cual fueron aniquilados muchos de los pueblos que nos precedieron. Ibn Masud dijo:

-          “Si la usura y la fornicación se extienden en un pueblo, Allah decreta su destrucción”.

 

El Mensajero de Allah (la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él) dijo:

-          “¡Nación de Muhammad! Sepan que Allah detesta más que cualquiera de ustedes que Su siervo o Su sierva incurran en el pecado de la fornicación. ¡Nación de Muhammad! Si supierais lo que yo sé, os reiríais poco y lloraríais mucho”.

 

Digo estas palabras, y pido perdón a Allah por todos nosotros, pidan ustedes también perdón a Allah.

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