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Ad-Dahabi narró en su libro Siyar A’lám an-Nubalá' que Muhammad Ibn al-Walíd At-Tartusi dijo en una carta que le envió a Ibn Muzáffar:

“Sobre lo que dices de Abu Hamid, me he encontrado con él y hemos conversado. Es muy inteligente y capaz, y ha estado estudiando toda su vida, ha pasado la mayor parte de su vida en el estudio. Pero creo que se ha apartado del camino de nuestros eruditos predecesores y ha seguido el camino de los orantes. Luego abrazó el sufismo y pareció olvidar el conocimiento y abocarse a la “inspiración”, como aquellos que pretenden encontrar el conocimiento espiritual. Él se mezcló con los filósofos y comenzó a criticar a los juristas y eruditos de la filosofía islámica (‘ilm al-kalam).

Cuando escribió Ihiá' ‘Ulum ed-Dín, comenzó hablando de la inspiración con el lenguaje de los sufíes, pero no tenía conocimiento de muchos asuntos, y por eso incluyó en su libro reportes débiles”.

Luego Ad-Dahabi dijo:

“La obra Ihiá' ‘Ulum ed-Dín contiene varios reportes débiles, pero también contiene muchas cosas beneficiosas. Yo habría preferido que no versara tanto sobre el ascetismo de los sufíes”.

Le pedimos a Dios que nos conceda el conocimiento de lo que Dios ha revelado en el Sagrado Corán, y lo que Su Mensajero Muhammad ha enseñado tanto en sus actos como en sus palabras, porque ciertamente adquirir este conocimiento no es algo de lo que debamos abstenernos, es nuestra obligación. El Profeta Muhammad nos enseñó a aferrarnos a su Tradición, y a meditar en las palabras de Dios. Por eso debemos estudiar las dos obras de reportes más auténticos (Al-Bujari y Muslim), Sunan an-Nasá'i, Riádh an-Nawawi y también Al-Adkar.

Debemos tener precaución con las polémicas de los filósofos, los ejercicios espirituales como el ayuno excesivo de los monjes, y aquellos que se recluyen por largos períodos en lejanos monasterios. La bondad se halla en el equilibro y la moderación, en el monoteísmo puro y tolerante, como enseñó el Profeta Muhammad .

Y Dios es el Único cuya ayuda buscamos. Que Dios nos guíe a todos hacia el camino recto.

Al-Maziri elogió a Abu Hamid, y dijo que su conocimiento de la jurisprudencia era mucho mayor que simplemente conocer sus principios. Con respecto a la filosofía islámica que trata sobre los pilares de la religión, él escribió libros sobre este campo del conocimiento, pero no tenía un conocimiento tan profundo. Le faltaba experiencia en este tópico.

Él estudió sobre filosofía antes de profundizar su conocimiento de la jurisprudencia, y eso quizás lo llevó a hacer preguntas audaces sin conocer ciertas normas legales.

Un amigo suyo me dijo que él estudió el libro Rasá'il Ijwán as-Safa, que contiene cincuenta y un ensayos. Fue escrito por Ibn Sina (Avicena), cuyos libros son muy famosos. Él estableció un paralelismo entre todos los principios del credo islámico y la filosofía, ciertamente se esforzó duro en entender donde otros habían fracasado. Yo he leído algunos de los libros de Abu Hámid al-Ghazali y he notado que él lo cita mucho.

Con respecto al sufismo, yo no sé dónde lo aprendió, pero he visto que sus compañeros mencionan los libros de Ibn Sina (Avicena) y también de Abu Haiyán at-Tawhidi. Hasta donde entiendo, creo que tomó algunas de sus ideas de él, porque me dijeron que Abu Haiyán escribió un inmenso libro, y que Al-Ihiá' contiene algunas de las nociones de él…

En Al-Ihiá' él mencionó algunas ideas que no tienen bases, como comenzar a cortarse las uñas por el dedo índice porque es el dedo principal de la mano, porque este es el dedo que usamos para significar el doble testimonio de fe; y luego continuar por el dedo medio, porque está a su derecha, y terminar con el pulgar de la mano derecha. Él narró incluso un reporte acerca de esto, pero este reporte no es auténtico.

Abu al-Faray al-Yauzí dijo:

“Abu Hamid escribió Al-Ihiá' ‘Ulum ed-Dín sin saber que algunos de los reportes que incluyó en su obra no eran auténticos. Su error fue recurrir a la inspiración y no investigar dentro del marco de trabajo de la jurisprudencia. Él mencionó el relato de Abrahán y opinó que la Luna, el Sol y las estrellas que Abrahán vio, eran barreras de luz que separaban al ser humano de Dios. Esto suena como una interpretación metafísica”.

Fin de la cita de Siyár A’lám an-Nubalá', del Imam Ad-Dahabi, parte 19, pág. 340.

En el final de su vida el Imam Al-Ghazali (que Allah tenga misericordia de él) se concentró en la ortodoxia de la Gente de la Comunidad y la Tradición Profética, particularmente en el Sagrado Corán y en la Tradición Profética, y tomó distancia de muchos puntos de vista de la filosofía islámica. Aconsejaba aún más a los musulmanes actuar de acuerdo al Libro de Dios y la Tradición de Su Mensajero, y puso como ejemplo a los compañeros del Mensajero de Dios (que Dios esté complacido con todos ellos).

El Sheij Ibn Taimíyah (que Allah tenga misericordia de él) dijo:

“En el final de su vida se acentuó en él el perfil de los eruditos ortodoxos, y fue cuando escribió Iljám al-‘Awwám ‘an ‘Ilm al-Kalam”. Fin de la cita de Maymu' al-Fatáwa, parte 4, p. 72.

Una mirada a esta obra Iljám al-‘Awwám ‘an ‘Ilm al-Kalam nos revelará lo siguiente:

1 – Defendió el punto de vista de los rectos sucesores del Profeta , señalando que ese era el camino correcto y denunciando las innovaciones en la religión islámica.

2 – Reprobó las interpretaciones rebuscadas de los atributos divinos, y dijo que debían interpretarse de acuerdo a su significado, sin malinterpretarlos ni negarlos.

3 – Cuestionó enfáticamente a muchos eruditos de la filosofía islámica, sus innovaciones reprehensibles y dijo: “Hemos visto el daño que han causado las innovaciones en la religión, que afectaron a la filosofía islámica y se esparcieron entre la gente, aun cuando los compañeros del Profeta las habían prohibido. La filosofía islámica no existía en los tiempos del Mensajero de Dios y de sus compañeros, y por consiguiente ellos no siguieron esta metodología para producir argumentos y análisis de las evidencias. En su tiempo ellos hicieron esto de la mejor manera posible, y si hubieran pensado que usar estos métodos era bueno, lo habrían hecho antes que nosotros y habrían estudiado el asunto más de lo que estudiaron la división de la herencia entre los descendientes”.

Él también dijo:

“Los compañeros del Profeta Muhammad (que Dios esté complacido con todos ellos) necesitaban demostrar la profecía del Profeta Muhammad a los judíos y cristianos, pero no podían agregar nada a la evidencia del Sagrado Corán. Ellos no recurrieron a argumentos y principios ajenos, porque sabían que esto causaría confusión. Para los musulmanes, no hay ninguna prueba después de las pruebas del Libro de Dios”.

Ver: Abu Hámid al-Ghazali wa at-Tasáwwuf.

Estos son algunos comentarios de los eruditos acerca de la vida y obra del Imam Al-Ghazali (que Allah tenga misericordia de él). Quiera Dios que sea suficiente y esclarecedor. Y que Dios nos guíe a todos hacia el camino recto.

 

Sheij Muhammad Salih al-Munáyyid

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