Historias para Reflexionar nº 21. Una bendición mayor que entrar al Paraíso.     Refutación a aquellos que intentan probar que el Corán no es verdadero.     Una mujer predice cosas que son casi ciertas y se cree que tiene conocimiento de lo desconocido.     ¿Había alguien en la Tierra antes de Adán?     La educación de las jóvenes: de las abuelas a las nietas.
 
 
 
 
  

¿Cómo pueden reponerlo?
{Di: Nadie en los cielos ni en la Tierra conoce lo oculto salvo Allah. Y no saben cuándo serán resucitados} [27:65]

 




 
Inicio>Historia

Milagros que les sucedieron a algunas personas piadosas. 2ª parte

Equipo Vive Islam

En tercer lugar, con respecto a los milagros de otros sabios y gente honrada en esta comunidad, eruditos, ascetas, orantes, hay muchas de tales historias. Citaremos algunos pocos ejemplos que han sido narrados por los eruditos en sus libros.

Sin embargo, debemos resaltar que muchas de estas historias que han sido narradas no han podido ser debidamente confirmadas, y que si van a tomarse como evidencia sería esencial verificar estos reportes antes de tomarlos como una descripción fidedigna de los hechos o citarlos.

Se narró que Qais Ibn Abi Hazim dijo:

“Vi a Jalid Ibn al-Walid (que Dios esté complacido con él) en Hirah. Le trajeron un poco de veneno y él preguntó:

“¿Qué es esto?”.

Le respondieron:

“Es un veneno que mata en un muy corto tiempo”.

Él dijo:

“En el nombre de Dios (Bismillah) y luego se lo tragó y no le pasó nada”. Fin de la cita de Sharh Usul I’tiqad Ahl as-Sunnah wa al-Yama’ah, 6/498; al-Bidáiah wa an-Niháiah, 6/382.

Se narró que Zabit al-Bunani dijo:

“Estaba con Anas cuando uno de sus auxiliares vino a verlo y le dijo:

“Oh, Abu Hamzah, nuestra tierra está padeciendo una gran sequía”.

Anas se puso de pie, hizo la ablución, luego salió al desierto y rezó dos módulos de oración. Luego ofreció una súplica, y yo pude ver a las nubes que comenzaron a aparecer, y luego llovió hasta que todo el cielo estaba completo de ellas. Cuando la lluvia se detuvo, Anas envió a uno de los miembros de su familia a mirar, y le dijo:

“Ve y fíjate hasta dónde ha llegado la lluvia”.

Entonces él fue a mirar, y se dio cuenta que no había llegado más allá de su propia tierra, excepto por una corta distancia”. Fin de la cita de Sharh Usul I’tiqad Ahl as-Sunnah wa al-Yama’ah, 7/11; al-Bidayah wa an-Nihayah, 9/107.

Se narró que Ya’far Ibn Zaid al-‘Abdi dijo:

“Salimos de campaña a Kabul y entre el ejército estaba Silah Ibn Ashiam. Cuando estábamos cerca de territorio enemigo el comandante dijo:

“Nadie entre nuestras tropas debe andar vagando solo lejos del ejército”.

Sin embargo, una mula de Silah se extravió llevándose su carga y él comenzó a rezar. Le dijeron:

“El ejército ha comenzado a moverse”.

Él dijo:

“Serán sólo dos breves módulos que rezaré”.

Luego ofreció una súplica, y dijo:

“Oh Dios nuestro, te ruego que me devuelvas esa mula y lo que ella carga”.

Y cuando terminó la súplica, la mula llegó y se paró frente a él”. Fin de la cita de Sharh Usul I’tiqad Ahl as-Sunnah wa al-Yama’ah, 7/142.

Se ha narrado que Nafi’ Ibn Abi Nu’aim dijo:

“Cuando Abu Yafar Iazid Ibn al-Qa’qa’ al-Qari’ fue lavado para ser amortajado después de morir, observaron que el área entre su garganta y su pecho se veía como la página de un Corán, y ninguno de aquellos que estuvieron presentes dudaron de que lo que estaban viendo era la luz del Corán”. Fin de la cita de Tajdib al-Kamal, 33/201.

Se ha narrado de Muhammad Ibn Ziyad al-Alhani, de Abu Muslim al-Jaulani, que una mujer puso a su esposa en su contra, entonces él rezó contra ella y ella perdió la vista. Entonces ella llegó a verlo y le dijo:

“Oh, Abu Muslim, es cierto que yo he hecho tal y tal cosa, pero ciertamente no lo volveré a hacer”.

Y entonces él dijo:

“Dios nuestro, si ella está diciendo la verdad, restáurale por favor la vista”. Y ella recuperó la vista”. Fin de la cita de Hiliat al-Auliya', 5/121.

Se ha narrado que Bilal Ibn Kaab al-‘Akki dijo:

“Algunos muchachos le dijeron a Abu Muslim al-Jaulani, cuando una gacela pasó por allí: “Rézale a Dios para que detenga a esta gacela, para que podamos cazarla”.

Él rezó a Dios, y la gacela se detuvo hasta que la atraparon con sus manos”. Fin de la cita de Tarij Dimashq, 27/215.

Se ha narrado que Shaqiq dijo:

“Estaba en una de mis granjas cuando apareció una nube, y oí salir de ella una voz que decía:

“Derrama tu lluvia en la tierra de Fulano de Tal”.

Entonces fui a la casa de ese hombre y le dije:

“¿Qué haces con tus cosechas?”, y me dijo:

“Planto un tercio (es decir, junto las semillas para plantar), como un tercio, y doy un tercio en caridad. Fin de la cita de Sharh Usul I’tiqad Ahl as-Sunnah wa al-Yama’ah, 7/94.

“Se ha narrado de Abu al-‘Alá' Ibn ‘Abdillah Ibn ash-Shajjir que ‘Amir Ibn ‘Abd Qais solía tomar su sueldo y llevarlo en el dobladillo de su ropa superior, y no se encontraba con ningún pobre que le pidiera sin que él le diera algo. Luego, cuando se encontraba con su familia, él les daba lo que había ganado, ellos lo contaban y era la misma cantidad que le habían pagado”. Fin de la cita de Tarij Dimashq, 26/29; Al-Isabah, 5/77.

Se ha narrado que Yunús dijo:

“Cuando Mutarrif Ibn ‘Abdullah ingresó a su casa, las vasijas en su casa glorificaban a Dios”. Fin de la cita de Tarij Dimashq, 58/323; Hiliat al-Auliya’, 2/206.

Se ha narrado que Qatadah dijo:

“Mutarrif Ibn ‘Abdullah y un compañero suyo estaban hablando en una noche oscura, y en la punta del látigo que uno de ellos tenía, había una luz. Él le dijo a su compañero:

“Si le contamos a la gente acerca de esto dirán que estamos mintiendo”.

Mutarrif dijo:

“Quien diga que estamos mintiendo sería más mentiroso”. Fin de la cita de Hiliat al-Auliya’, 2/205; Siyar A’lam an-Nubala', 4/193.

Se ha narrado que Al-Yurairi dijo:

“’Abullah Ibn Shaqiq era un hombre cuyas súplicas eran respondidas. Las nubes pasaban por donde él estaba y él decía:

Dios nuestro, no las dejes ir más allá de tal y tal lugar antes de que derramen lluvia”, y las nubes no se iban de tal lugar antes de que allí lloviera”. Fin de la cita de Tarij Dimashq, 29/161.

Se ha narrado que al-Hariz Ibn an-Nu’mán dijo:

“Ibrahím Ibn Adham solía recoger dátiles frescos de un roble”. Fin de la cita de Tarij Dimashq, 6/326; Siyar A’lam an-Nubala', 7/393.

Se ha narrado que Iahia Ibn Kazir as-Basri dijo:

“Kahmas Ibn al-Hasan compró algo de harina por un dirham y comió un poco de ella, y luego de un largo tiempo la pesó y encontró que todavía había la misma cantidad que había comprado”. Fin de la cita de Ziyar A’lam an-Nubala', 6/317.

Hay muchas historias como estas en los libros de los eruditos, que tratan con biografías y con historias de las primeras generaciones de musulmanes honrados y piadosos, tales como las obras Az-Zuhd por el imam Ahmad, Hiliat al-Awliya' por Abu Na’im al-Asbahani, Siyar A’lam an-Nubala' por ad-Dahabi, al-Bidaiah wa an-Nihaiah por Ibn Kazir, y muchos otros.

Pero algunas de estas historias no están autenticadas y probablemente estén exageradas, especialmente las historias que podemos encontrarnos entre los grupos que exageran en su devoción, como los sufíes acerca de sus Sheijs. Por eso At-Tahhawi (que Allah tenga misericordia de él) dijo:

“Creemos en lo que se ha narrado acerca de los milagros porque se han mencionado en reportes auténticos de narradores confiables”.

El Sheij al-Albani dijo en su comentario sobre la obra de at-Tahhawíyah:

“El autor hizo bien en limitarse a los reportes que se han probado como auténticos, porque la gente, especialmente en las generaciones posteriores de musulmanes, narró muchas historias de milagros a tal punto que se narraron muchas historias falsas como supuestos milagros, que nadie que tuviera un atisbo de razón o sentido común podía dejar de dudar de su falsedad. De hecho en algunos casos contienen actos o creencias idólatras”. Fin de la cita de Tajrich al-‘Aqidah at-Tahhawíyah, pág. 84.

Esperamos que leas un libro muy importante acerca de este tópico que es Al-Furqán Baina Awliya' ar-Rahmán wa Awliya' ash-Shaitán, del shéij Ibn Taimíyah.

Y Allah sabe más.

Voto  


Otros artículos
Milagros que les sucedieron a algunas personas piadosas. 1ª parte
Kitab At-Tawwabín. Una pesadilla que provocó el arrepentimiento de un gran sabio.
¿Por qué entró en decadencia la civilización islámica?
Kitab At-Tawwabín. Una hogaza de pan.
¿Qué sabían sobre Dios los árabes antes de que el Profeta Muhammad ﷺ fuera enviado?
 

Nuevo comentario


 
 
 
512 caracteres como máximo

Los comentarios son moderados: su contribución aparecerá después de haber sido validado por un moderador del sitio.

Está claro que las declaraciones difamatorias e islamófobos racistas, antisemitas, no serán publicados. Demasiado largo contribuciones o tener que ninguna conexión con el tema del artículo o incorrecta desde el punto de vista islámico no se tendrán en cuenta.


 
 
 
     
       
 
Website for Muslims
Website for non Muslims
Francais
Espanol
Chinese site
Pусский
 
Copyright © 2013 - Todos los derechos reservados - islammessage.com