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En cuanto a su paternidad hacia sus propios hijos y nietos, sin duda, era más fuerte y más perfecta, pues es algo innato que el hombre ame más a sus propios hijos y familiares que a los de los demás, cualquiera que sea la inmensidad de su amor y sentimiento. El Profeta no hacía distinciones de trato entre sus hijos e hijas, pues daba a sus hijas sus derechos del amor y del respeto. Éste era su método en una época en que la sociedad dura de la Yahiliah necesitaba de quien le enseñara esta lección práctica. En esa sociedad, había personas cuyos sentimientos se endurecieron, la fuente del cariño en sus corazones se secó, y su Fitrah se invirtió, de tal modo que enterraban a sus hijas vivas. Allah Dice (lo que se interpreta en español):

{Y cuando a alguno de ellos se le anuncia el nacimiento de una hembra su rostro se ensombrece y tiene que contener la ira. Se esconde de la gente a causa del mal de lo que se le anunció pensando si se quedará con ello a pesar de la vergüenza o lo enterrará. ¿Acaso no es malo lo que juzgan?} [16:58-59]

Una vez, el Profeta llevó a Umamah bint Abi Al ‘As sobre su hombro durante la oración, poniéndola en el suelo al prosternarse, y llevándola al levantarse.

El Profeta mimaba a Zaynab, la hija de Um Salamah, que Allah Esté complacido con ella, cuando estaba en el regazo de su madre, diciéndole:

“¡Oh Zunab!”

Concedió la protección a Abu Al ‘As cuando su hija Zaynab le pidió eso. Antes, cuando su hija Zaynab, que Allah Esté complacido con ella, envió su collar para rescatar a su esposo, Abu Al ‘As, que fue cautivado en la batalla de Badr, el Profeta le devolvió su collar y liberó a su esposo.

No necesita aclaración, ni confirmación el amor del Profeta hacia Fátima, que Allah Esté complacido con ella, su cuarta hija después de Zainab, Umm Kulzum y Ruqaiiah, que Allah Esté complacido con ellas.

Esta paternidad nunca desapareció,  a pesar de la multitud de tareas y preocupaciones que tenía el Profeta ; como ocuparse de los asuntos de la comunidad musulmana, enviar mensajeros a muchas partes para llevar mensajes a los reyes y gobernantes de la Tierra, enseñar y comunicar la religión…

En cierta ocasión, cuando una delegación vino al Profeta ﷺ, su jefe, Al Aqra‘ ibn Habis At-Tamimi, vio al Profeta bromeando con Al Hasan, que Allah Esté complacido con él, y besándolo. Entonces, dijo sorprendido:

"Tengo diez hijos, y nunca he besado a ninguno de ellos."

Son muchas las narraciones que confirman la paternidad cariñosa, la suavidad y la piedad del Profeta hacia los niños. Una de ellas es la narración que mencionó Muslim, que Allah le Dé Su perdón, en su Sahih, pues narró que Anas, que Allah Esté complacido con él, dijo: "Nunca vi a nadie que tuviese más piedad hacia los niños que el Profeta ; pues cuando su hijo Ibrahim era lactante y estaba en los suburbios de Medina, el Profeta iba a ese lugar lejano, y nosotros estábamos con él, para que  besara a su hijo, y luego, volvía."

También, fue narrado que ‘Aishah, que Allah Esté complacido con ella, dijo:

"Usamah tropezó en el umbral de la puerta, y se hizo una herida en la cara. Dijo el Profeta :

"Limpia su herida".

Pero no fui capaz de hacerlo, y entonces, el Profeta chupó la sangre, escupiéndola lejos de la cara de Usamah. Luego dijo:

"Si Usamah hubiera sido chica, la haría llevar joyas y buenas ropas, hasta que los hombres desearan casarse con ella".

Narrado por Ibn Mayah, que Allah le Dé Su perdón. Al Hafidh Al ‘iraqi, que Al-lah le Dé Su perdón, lo consideró Sahih.

 

Además, hay muchas narraciones que indican lo siguiente:

1-      El Profeta cargaba a Al Hasan y Al Husain, que Allah Esté complacido con ellos, y una vez, descendió del almimbar a causa de uno de ellos.

2-      A veces, el Profeta alargaba la prosternación porque Al Hasan estaba sobre su espalda.

3-       El Profeta visitaba mucho a Fatimah, que Allah Esté complacido con ella, para gozar de ver a Al Hasan y Al Husain y cuidarlos.

4-      Cuando nació su hijo Ibrahim, el Profeta sintió alegría y mucho amor. Cuando Ibrahim murió, se puso triste por su muerte.

Así, el Profeta, Muhammad el último Profeta, y el Mensajero de Allah a todo el mundo, tenía este gran sentimiento  paterno. ¡¿Acaso los musulmanes comprenderán esa grandeza, tomarán al Profeta como modelo, y seguirán su camino comunicando el mensaje de Allah?! Pues si lo hacen, se difundirán la misericordia y el bien, y la gente será feliz.

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