|      |   

 

 

 

وحَدَّثَنَا حَسَنُ بْنُ الرَّبِيعِ الْبَجَلِيُّ، حَدَّثَنَا ابْنُ الْمُبَارَكِ، عَنْ عَبْدِ الرَّحْمَنِ بْنِ يَزِيدَ، عَنْ بُسْرِ بْنِ عُبَيْدِ اللهِ، عَنْ أَبِي إِدْرِيسَ الْخَوْلَانِيِّ، عَنْ وَاثِلَةَ بْنِ الْأَسْقَعِ، عَنْ أَبِي مَرْثَدٍ الْغَنَوِيِّ، قَالَ: سَمِعْتُ رَسُولَ اللهِ صَلَّى اللهُ عَلَيْهِ وَسَلَّمَ يَقُولُ: «لَا تُصَلُّوا إِلَى الْقُبُورِ، وَلَا تَجْلِسُوا عَلَيْهَا» (مسلم، ٩٧٢، النساي، ٧٦٠)

De Abu Marad al-Ganui quien dijo: escuche al Profeta () decir: “no oren en dirección a las tumbas ni se sienten en ellas” (Muslim, 972, an-Nisai’, 760)

Uno de los grandes peligros para el ser humano, más aun tratándose de sus actos de adoración, es la asociación, también llamada idolatría, es decir, adorar a otro que no sea el Creador o asociar en la adoración; puesto que la adoración (العبادة) sólo debida a Allah –exaltado sea– el Creador y no a Su creación.

La asociación sucede cuando alguien pide que un hombre virtuoso, Profeta o mensajero ya fallecido interceda por él ante el Creador, cuando ya no puede siquiera defenderse a sí mismo.

 

De allí el peligro de acercarse a las tumbas, visitarlas o realizar las oraciones en su dirección, ya que quien lo hace puede verse en la red de la asociación y terminar pidiendo a los fallecidos lo que sólo Allah –exaltado sea– puede otorgarle.

Suscríbete a nuestro boletín informativo

© 2016 - 2017 Todos los derechos reservados Islam Message