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¡El día de una victoria increíble!

 

                Alabado sea Alá quién engrandece a sus amigos con la victoria, humilla a los enemigos con la derrota, bendito sea nuestro Protector y Vencedor, doy testimonio de que no hay otra divinidad que merezca ser adorada excepto Alá, de Él es el Reino y la alabanza, Poderoso sobre todas las cosas, y atestiguo que Muhammad es Su siervo y mensajero, albriciador de buenas nuevas y luz para los hombres, que la paz de Alá sea con Él, con su familia, compañeros y seguidores hasta el Día de la Resurrección.

 

¡Oh musulmanes! Temed a Alá como merece ser temido, apeguense al Islam, dado que es la cuerda más firme, y temed el castigo del fuego librando su cuerpo de él con la devoción.

 

Siervos de Alá, recordad los días de Alá para que tal vez así reflexionen y recapaciten, los días de Alá cuando hizo vencer a sus Profetas y seguidores, tal vez así agradezcan, recordad los días de Alá cuando humilló a Sus enemigos y a quienes les acompañaban, tal vez así tengan devoción, y recuerden los días de Alá cuando llegue el Día del Juicio para Sus siervos tal vez así tengan certeza.

 

Una disputa entre la verdad y la falsedad, entre los aliados del Misericordioso y los aliados de Satán, desde antes esto ha acontecido y perdurá hasta el Día de la Resurrección, es la manera en que Alá procede con Su creación, de acuerdo a su Sabiduría y conocimiento, dice Alá el Altísimo:

 

Los creyentes combaten por la causa de Allah. Los incrédulos en cambio, combaten por la del Seductor. Combatid contra los aliados de Satanás, y [sabed que] las artimañas de Satanás son débiles. (4:76)

 

Y dice:

 

Si Alá hubiese querido os hubiese concedido el triunfo sobre ellos sin enfrentamientos, pero quiso poneros a prueba

 

Por lo tanto, si Alá quisiera, es Poderoso para acabar con los opresores en un instante, pero es que con ellos pone a prueba a siervos creyentes descubriendo sus raices, poniendo a prueba su veracidad y paciencia, su esfuerzo y entrega, dado que con las pruebas se diferencia el creyente veraz del hipócrita hablador, y el que se esfuerza realmente con sus obras, del perezoso y holgazán.

 

Alá nos ha contado mucho de estos episodios entre los aliados del Misericordioso y los incrédulos, y entre estas grandes historias se encuentra la historia de Musa (que la paz y la misericordia de Alá sean con él) con Faraón, historia que se menciona en el Corán alrededor de treinta veces, siendo la historia más recordada en el Corán, eso por lo parecido a lo que vivía el Mensajero de Alá con Quraish y los faraones de esta comunidad, al aumentar el castigo de los incrédulos sobre ellos, y por encerrar muchisímas enseñanzas en esta historia.

 

Empieza la historia desde que Musa se encontraba en el vientre de su madre, pues se le dijo afaraón, nacerá un niño de los hijos de Israel, que a través de su manos te destruirá y tu reino se acabará.

 

Cuando fue informado que su reino perecería a través de un niño de los hijos de Israel ordenó que se degollará a los niños y que se dejase vivas a las mujeres, como prevención a este niño, pero lo que estaba destino tenía que suceder, y aún así se previniese estó tendría que acontecer.

 

Y todos los asuntos son como Allah lo dispone, pero la mayoría de los hombres lo ignora.

 

Faraón tomó precaución de que no existiera este niño de la manera más atenta, poniendo gente para vigilar a las mujeres embarazadas y a la hora que dieran a luz, sin haber mujer que diera a luz un varón y se supiera de inmediato.

 

Harón (que la paz sea con él) puede ser que haya nacido antes de esta prueba, salvandolo Alá así de los planes de Faraón, también se dice, el era más chico que Musa, pero cuando Faraón estaba matando a los niños de los hijos de Israel se le dijo: “no quedará ninguno de ellos que pueda darte sus servicios a tu reino, entonces decretó que se matarán un año si y otro no, entonces Harón nacería en un año donde no los mataron.

 

Cuado la madre de Musa estaba embarazada se esforzó en esconder su embarazo temiendo que lo fueran a matar, el miedo aumentaba cada vez más hasta que nació, un miedo que no lo sabia sino Alá solamente, pero Alá la tranquilizó, como dice en el Corán:

 

Inspiramos a la madre de Moisés [y le dijimos]: Amamántalo y cuando temas por él déjalo [en un cesto de mimbre] en el río. Y no temas ni te entristezcas, porque ciertamente te lo devolveremos y haremos de él un Mensajero. (28:7)

 

Entonces su madre hizó un cesto para proteger a Moises y colocarlo en el Río Nilo, dejando con él sus pensamientos y su corazón, invadiendola la intranquilidad, sin tener descanso alguno, si no fuera que Alá amarró su corazón a la fe, haciendola tener certeza se hubiera descubierto lo que había hecho:

 

La madre de Moisés sintió un vacío en su corazón y estuvo a punto de revelar la verdad. Pero afianzamos su corazón [infundiéndole paciencia] para que fuera una verdadera creyente.

 

Alá cuido y protegió a Moisés, su cesto fue andando por las olas del río hasta hacerlo llegar al imperio del Faraón, la esposa de Faraón, Asia lo vió, y Alá influyó en ella miericordia y compasión por ese niño débil, y dijo:

 

[Este niño] será mi alegría y la tuya, no le matéis. Puede que nos beneficie. ¡Adoptémoslo!. Y ellos no presentían [que él sería su destrucción].

 

Ella no podía tener hijos, y la palabra de Alá:

 

Y ellos no presentían

 

Es decir; planeamos esto contra ellos, e hicimos que recibieran a Musa para que fuera un enemigo y tristeza para ellos, a través de él, Alá guió a Asia y la benefició, haciéndola de la gente del Paraíso y de los acercados. Pero este bebé escondido y protegido por Alá no aceptaba que ninguna mujer lo amamantara, buscaron todas las maneras de alimentarlo y todos los caminos posibles, cuando ellos intentaban eso, su hermana se presentaba ante la gente de Faraón, la madre de Moisés había ordenado a su hija seguir el cesto para saber hasta donde es que llegaba, y darle informes de todo lo que sucediera con su hijo, hasta que Alá le regreso Moisés a su madre quien se llenó de felicidad al volver a tener a su hijo.

 

Dice el Altísimo

 

Y así se lo devolvimos a su madre como nodriza para que se alegrara y no se entristeciera demasiado por la separación, y para que supiera que lo que Allah promete se cumple; pero la mayoría [de los hombres] lo ignoran.

 

Cuando se convirtió en adulto le concedimos conocimiento y sabiduría. Así es como retribuimos a quienes son benefactores.

 

Posteriormente tuvo que pasar por una gran prueba, pues mató a un hombre e lo agente de Faraón sin propósito alguno, entonces tuvo que huir y permane ció fuera durante 20 años, en ellos se casó y después regresaba a Egipto con su familia, en medio del camino Alá lo honró con Su Mensaje, hablándole directamente sin intermediarios, y le ordenó ir a faraón a hacerle llegar el Mensaje, pero Faraón se negó y ensorbeció: le desmintió y desobedeció. Luego le dio la espalda y continuó corrompiendo la Tierra. Y convocó [a su ejército] y exclamó: Yo soy vuestro Señor supremo.

 

Entonces, Allah le castigó en esta vida [ahogándolo, para que escarmienten los hombres], y también lo hará en la otra [introduciéndolo en el Infierno].

 

Ciertamente en ello hay un motivo de reflexión para quien teme a Allah.

 

Así es como terminan los enemigos de Alá, es el final de los desmentidores y extraviados, ciertamente Alá no es opresor con Sus siervos.

 

Uno se beneficia de esta historia en que el final es para los devotos, la vitoria estará detrás de ellos cuando se apeguen a religión, buscando la victoria de Su Señor.

 

¿Cuándo es que fué esta gran victoria? Fué el día diez de este noble mes de (Muharram), está relatado en Bujari y Muslim de Abdulah bin 'Abaas -que Alá esté complacido de ellos- dijo: Llegó el Mensajero de Alá a medina y encontró que los judíos ayunaban el día de ashura, y les preguntó: ¿Porqué ayunan este día? Respondieron: Este es un gran día, en que Alá salvó a Moisés y a su gente, y ahogó a Faraón y a su gente, entonces musa lo ayunó como agradecimiento, y nosotros lo ayunamos así. Y dijo el Mensajero: “Nosotros tenemos más derecho de Moisés que ustedes.” El Mensjaero de Alá lo ayunó y ordenó que los demás lo ayunaran. El ayuno de Ashura era obligatorio antes de que Ramadán se hiciera obligatorio, y después pasó a ser una de las Sunnas que no dejaba el Mensajero de Alá.

 

Dijo Hafsah -que Alá esté complacido de ella- cuatro asuntos no dejaba el Mensajero de Alá:

 

1.- El ayuno de Ashura. 2.- Los diez días. 3. Ayunar tres días de cada mes. 4.Los dos rak'as antes del fayr.

 

Transmitido por Nasai, Ahmed y autentificado por Al Albani.

 

El Profeta -que la paz y la misericordia de Alá sean con él- clarificó que ayunar este día es expiación de un año completo, y dijo:

 

“Con el ayuno de Ashura, espero que Alá expie los pecados del año pasado.” Narrado por Muslim.

 

Y también dijo:

 

“Diferenciense de los judíos ayunando un día antes o uno depués.”

 

Narrado por Muslim.

 

Algo sorprendente de este día:

Algo que también pasó en este día bendito, es el asesinato del líder de los muchachos del Paraíso, Husain bin 'Ali bin Abi Taleb (que Alá esté complacido de él, de su padre, su madre y toda Ahlul Bait en conjunto) al ser matado en una fitnah muy grande de musulmanes, una fitnah de la cual libró a nuestras manos de ella, por lo tanto, no nos metemos en ella con nuestras lenguas, aunque nuestros corazones se sientan tristes por ella, de Alá son los asuntos pasados y futuros, ¡Si Alá no hubiese querido que eso aconteciera, no hubiese pasado!

Pero hay algo que es necesario poner atención en ello, lo que hacen algunos chiítas en cuanto a lamentarse y afligirse, los llantos y exclamaciones, y el resentimiento por la muerte de Huseian (que Alá esté complacido de él), así como las acciones que llevan a cabo para lastimar sus cuerpos, haciendo brotar sangre de sus caras, pechos y espaldas, golpeando sus mejillas, arrancando sus cabellos,  y buscando el acercamiento a Alá golpeándose con cadenas y lastimándose con cuchillos, TODO ESTO NO TIENE NADA QUE VER CON EL ISLAM, sino son innovaciones, asuntos reprochables, y pecados mayores de los cuales se desentiende el Mensajero de Alá (que  la paz y la misericordia de Alá sean con él) , pues dijo:

“No es de los nuestros quien se abofetea la cara, se rasga las vestiduras y profiere las exclamaciones  de la Yahiliyya.”  (Bujari y Muslim)

 

Y de Abu Musa (que Alá esté complacido de él) mencionó que el Mensajero de Alá (que  la paz y la misericordia de Alá sean con él) se desentendió de:

 

“las plañideras,1 afeitarse la cabeza (por ocurrirle una desgracia) rasgarse las vestiduras (por lo mismo).” (Bujari y Muslim)

 

El resentimiento exagerado por este asunto es el estar inconforme con el destino de Alá, lo cuál no es permitido, pues al morir el Profeta (que la paz y la misericordia de Alá sean con él) quien era el mejor de los hombres, nadie hizo esto por él.

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