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Parada entre dos años I

Tal vez la primera cosa que viene a la mente de un musulman -viendo como se acaba un año y comienza otro-, es recordar la grandeza de ese Dios que tiene la capacidad de crear los dias y las noches, los meses y los años.

 Dijo Allah alabado sea: “Es cierto que en la creación de los cielos y la tierra y en la sucesión del día y la noche, hay signos para los que saben reconocer la esencia de las cosas” [1]

También recuerda la capacidad que tiene Allah alabado sea de dirigir este universo, y si nos fijamos bien, veremos cuanta gente ha nacido este año, cuantos murieron, cuantos pobres se hicieron ricos, y viceversa, cuantos ricos y millonarios empobrecieron.

Dijo Allah alabado sea: “Allah, rey de la soberanía, das el dominio a quien quieres y se lo quitas a quien quieres, y das poder a quien quieres y humillas a quien quieres. El bien está en tu mano, realmente eres poderoso sobre todas las cosas” [2].

Debido a la gran cantidad de distracciones en esta vida,  nos olvidamos a veces de que esta vida tiene límite, de que tenemos un número de suspiros en el que no podremos ni añadir ni quitar.

Nos olvidamos de que cada segundo que pasa lo que estamos haciendo en realidad es acortar el tiempo en nuestra vida, y acercarnos a la vida próxima, la vida en la que cada uno recibirá su merecido.

Pasan los meses tras otros, y  pasan los años sucesivamente, y nos olvidamos de que esta vida es algo temporal, hasta llegamos a sentir y creer que no nos iremos de este mundo. Dijo un sabio llamado alhasan albasri:”hijo de adán, no eres mas que unos días, cuando se acaba un día se acaba una parte de ti”.

Realmente, esta vida con sus días y sus noches, representa una reserva de nuestros actos, y aunque sea muy corta y muy limitada, se puede comprar con ella la mayor fortuna, que es conseguir el paraíso eterno, y por otro lado se puede comprar con ella la peor mercancía posible, que es estar en el  eterno infierno.

En ocasiones deseamos que el tiempo transcurra rapidamente, para obtener por ejemplo, el sueldo del mes, o para obtener algún trabajo o una fortuna, pero unos pocos son los que se dan cuenta de la realidad de esta vida, y como transcurre acercándonos a la muerte, al juicio final.

Hasta nos olvidamos de que la muerte no tiene amigos, y que no se puede aplazar. En cualquier momento nos puede tocar, y cuando nos toque no va a servirnos nada, excepto los buenos actos que hicimos ene esta vida.

Si nos paramos a reflexionar cuando nos fijamos en  la luna y como es que empieza al principio del mes siendo algo muy fino y poco a poco se va agrandando hasta completarse siendo una luna llena y posteriormente al revés, poco a poco se va haciendo más pequeña hasta desaparecer por completo. Si uno de nosotros se parara a reflexionar vería en este fenómeno una representación exacta de nuestra vida, porque el hombre al igual que la luna sale del vientre de su madre, tan pequeño y tan débil,, y día tras día, mes tras mes, año tras año, va creciendo hasta llegar hacia un punto de inflexión en el vuelve a bajar su rendimiento, se  vuelve débil, y así hasta que llegue  la muerte, es cuando desaparece por completo justamente como el proceso que ocurrre cada mes delante de nuestros ojos. Dijo Allah alabado sea:”Allah es quien os ha creado de debilidad y después de ser débiles os ha dado fortaleza y después, tras haberla tenido, os da debilidad y vejez. El crea lo que quiere y es el conocedor, el Poderoso.[3]

Índice:

[1] surah de aal-imraan.

[2] surah de aal- imraan.

[3] surah de los romanos.

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