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Aun con la gran tristeza que sentimos por la muerte de nuestro Sheij no perderemos la esperanza en el espíritu de Allah, ni en Su misericordia, pues en esta Ummah ¡Alhamdulillah! hay mucho bien y es duradera y constante, hay sabios del Din, estudiosos veraces, hay mucha energía científica que promete un bien enorme, esta Ummah es como la lluvia torrencial que no sabe si el bien que encierra esta al principio o al final. Allah aún sigue sembrando para este Din, preparando para él a los sabios que expresen la verdad. Aquellos que desmientan la adulteración, combatan el extremismo, el plagio, la interpretación de los ignorantes, la negligencia de los impíos, que renueven lo que se ha alterado del Din y sean a la vez el punto de referencia de la Ummah en la solución de sus problemas, en la resolución de sus disputas, en la elevación de su estatus, la protección de sus derechos y combatir la injusticia y el daño.

No hay tiempo en los que no haya habido alguien que llame a Allah con evidencias, Allah sigue enviando para este Din sabios calificados, los Fuqahá (sabios del Fiqh) que transmitirán este Din, aconsejaran a los musulmanes y que serán el punto de referencia de la Ummah en lo referente al aprendizaje de su Din y la solución de sus problemas, la explicación de los juicios de Allah en cada una de sus relaciones, tal como ha mencionado Allah – glorificado sea –: “Entre los creyentes hay hombres que han sido fieles a su compromiso con Allah, algunos han cumplido ya su compromiso y otros esperan sin haber variado en absoluto.” (Corán 33:23) La existencia de estos veraces y virtuosos son una parte de la custodia de Allah sobre Su libro, pues Allah dijo: “Ciertamente hemos hecho descender el Recuerdo y Nosotros somos Sus Custodios” (Corán 14:9) Esto implica la custodia de Su libro en los pechos y en los escritos, la custodia de la Sunnah, como evidencia del Corán; así como también implica una custodia sobre aquellos que obran con ambas fuentes y quienes juzguen con ellas hasta el final de los tiempos tal cual lo ha mencionado el Profeta – la paz y las bendiciones de Allah sean con él –: “los justos protegerán este Din de toda divergencia, defenderán las acusaciones de adulteración, del plagio, y de la falsa interpretación de los ignorantes” (Ahmad) y dijo también: “Allah envía para esta Ummah a quien reviva su Din cada cien años” (Abu Daud, Al Baihaqi, Al Hakim y otros).

Y con respecto a ellos dijo el Imam Ahmad – que Allah tenga misericordia de él – en su famoso sermón en la introducción de su libro “debatiendo a los ateos y a los Yahmiyah”: “Alabado sea Allah Quien hizo que tiempos donde hubo Mensajeros, hubieran gente de conocimiento que llamara a los extraviados a la guía, que les recomendaran la paciencia sobre cualquier daño, que revivieran con el Libro de Allah a los muertos (de corazón), que hicieran ver con la luz de Allah a los ciegos, ¡A cuantos “asesinados” por Shaytan les han dado vida!, ¡A cuantos perdidos por su causa han guiado!, ¡Que buena influencia sobre la gente han dejado y que fea la influencia de la gente sobre ellos!, defienden al Libro de Allah de las acusaciones de adulteración, del plagio, y de la falsa interpretación de los ignorantes que son fieles a las brigadas de la innovación, aquellos que han dispersado la sedición, esos son los que difieren del Libro y difieren en él y se mantienen agrupados en contra del Libro, hablan de Allah y de Su Libro sin ningún conocimiento, hablan con conceptos erróneos, engañan a la gente ignorante con lo que inventan, que Allah nos proteja de la sedición de los que extravían”. (También se mencionó algo parecido de Omar Ibn al Jattab).

Y dijo Ibn Al Qayyim con respecto a ellos: “Son los estudiosos del Islam, quienes resuelven las dudas de las criaturas, quienes están capacitados para obtener los Ahkam (juicios islámicos sobre algún asunto), quienes han nombrado con claridad las reglas del Halal y el Haram (lo permitido y lo prohibido), ellos son en la tierra como las estrellas en el firmamento, con ellas se guían en la oscuridad, la necesidad de la gente hacia ellos es más grande que la necesidad de comer y beber, la obediencia a ellos es un deber más grande que la obediencia a los padres tal como está mencionado en el Libro: “¡Vosotros que creéis! Obedeced a Allah, obedeced al Mensajero y a los que tienen autoridad entre vosotros. Y si disputáis sobre algo, remitidlo a Allah y al Mensajero, si creéis en Allah y en el Último Día. Esto es preferible y tiene mejor conclusión” (Corán 4:59)”.

Tal vez en las continuas muertes de estos estandartes hay una misión para los Ulamá que aún quedan, para los estudiantes capaces, una forma de honrar a los mentores es seguir el ejemplo de ellos, transitar según la ideología de ellos en el aprendizaje y la enseñanza, en el esfuerzo de lograr el conocimiento, en ser continuos y en transmitirlo, en la lealtad a Allah, a Su Libro, a Su Mensajero – la paz y las bendiciones de Allah sean con él –, a los líderes de los musulmanes y a los musulmanes en general.

Como parte de la misericordia de Allah es que muchos de los estudiantes de estos estandartes, están dispersos por muchos países, su patrimonio (Libros, explicaciones, clases, fatwas, y grabaciones) se mantiene conservado hasta ahora, sumando a esto sus brillantes conocimientos, sus grandes esfuerzos, sus palabras completas (llenas de un gran significado) y sus sinceros discursos. Hoy en día es tan fácil que cualquier musulmán en cualquier parte del mundo pueda aprender con ellos alguna ciencia en específica, especialmente con el Sheij Ibn Uzaimin quien consideró este gran favor que Dios nos ha facilitado a nosotros en estos tiempos y no se lo facilitó a quienes estuvieron antes, fue una persona que se preocupó bastante por invertir en esta tecnología moderna y en la certificación y conservación de su conocimiento, sus clases y sus fatwas en grabaciones de audio. Alabado sea Allah por este gran favor, tomemos de su fuente pura, y preocupémonos de transmitirlo, compartirlo, popularizar sus beneficios y hacer que se beneficien de él.

La “escuela” de estos estandartes del Din, la cual no es otra cosa más que una extensión de la escuela del Sheij Abdur Rahman Al Saadi, Muhammad Al Amin Al Shanqiti, Muhammad Ibn Ibrahim, Muhammad Ibn Abdul Wahhab, y antes de ellos Ibn Rayab, Ibn Kazir, Ibn Muflih, Al Shaatibi, Ibn Al Qayyim, Sheij ul Islam Ibn Taymiyah, Ibn Qudaama al Muqaddasi, y quienes les precedieron de entre los virtuosos Salaf y los Sabios – que Allah tenga misericordia de todos ellos y los haga de los moradores de los más altos jardines – sobresale esta escuela salafi por muchos aspectos y son los que han hecho sobresalir a la correcta metodología salafi a través de los tiempos, siendo las más importantes las siguientes:

  • El conocimiento islámico basado en el Corán, la Sunnah y la guía de los predecesores de esta Ummah.
  • La pureza de su creencia y su serenidad, se mantiene libre de toda innovación y desvío, de la idolatría y sus medios, su completo cuidado y preocupación de transmitir la creencia correcta y la refutación de toda antítesis. Como las creencias y rarezas falsas contrarias a la ideología de Ahlu Sunnah wal Yamaah, su certeza con respecto a la importancia de la creencia y el deber de protegerla, el aprenderla y enseñarla de manera específica y global, pues esta es la base del Din y lo que separa a los unitarios de los idolatras, a los sinceros de los hipócritas, a los bien guiados de los extraviados y ella es el camino del éxito y la salvación en el Día de la rendición de cuentas. ¡La creencia es lo primero y más importante si solo lo comprendieran!
  • Su aferro al Dalil (la evidencia) y la dependencia del mismo en todos los asuntos del Din: ya sean cuestiones de fe como en lo relacionado a las acciones, su ostracismo a las doctrinas, partidos o personas, pues el Din para ellos es (Dijo Allah), (Dijo Su Mensajero – la paz y las bendiciones de Allah sean con él –) o (Dijeron los Sahabah o los Tabiun) Y quien difiriera de lo dicho por el Mensajero de Allah – la paz y las bendiciones de Allah sean con él – tomarían sus palabras y las arrojarían contra la pared sean de quien sean. Y entre sus reglas más preciadas, que constantemente la repiten está: “No se obedece ciegamente a nadie después del Mensajero de Allah – la paz y las bendiciones de Allah sean con él –, de todos se toma lo que digan y también se rechaza, excepto del Mensajero de Allah – la paz y las bendiciones de Allah sean con él – y lo que la opinión de los Ulamá es corroborable, no es para corroborar (es decir no es una evidencia como tal; sino que su opinión se basa en una evidencia) y quien en su opinión difiera del Mensajero de Allah – la paz y las bendiciones de Allah sean con él – se tomará su opinión y se arrojará contra la pared”.

Y si alguno de los Ulamá se equivoca dicen: a fulano lo amamos, pero la verdad es más amada para nosotros que él, le disculpamos por su error, pero no le seguimos en él.

 

 

 

Traducido por: Abufaruq

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