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La historia de los jóvenes de la caverna

 

 

Si hubieras estado presente habrías observado cómo el sol salía a la derecha de la caverna y se ponía a la izquierda, mientras ellos permanecían en un espacio de la misma [protegidos del sol]. Esto es uno de los signos de Allah. Aquel a quien Allah guíe estará bien encaminado, pero a quien Él extravíe no podrá encontrar nadie que lo guíe.

Habrías creído que estaban despiertos, pero estaban dormidos. Les volteábamos hacia la derecha y hacia la izquierda, y su perro estaba con las patas delanteras extendidas en la entrada. Si les hubieras visto habrías huido preso del temor.

Durmieron milagrosamente durante 309 años. Luego Allah hizo que despertaran para descubrir el milagro, y que aumentara así su fe. Estaban desorientados sobre cuánto tiempo había transcurrido.

Y les despertamos para que se preguntaran entre ellos, y uno de los jóvenes dijo: ¿Cuánto tiempo pensáis que hemos permanecido? Respondieron: “Permanecimos un día o menos aún”. Dijeron: “Nuestro Señor sabe mejor cuánto tiempo hemos permanecido”. Enviemos a uno de nosotros con nuestro dinero a la ciudad para que busque la mejor comida y nos aprovisione de ella, que se conduzca con sutileza y que no llame la atención de nadie

Porque si se enteran de nuestra presencia nos apedrearán o nos obligarán a retornar a su religión, y nunca más triunfaremos”.

Así de asustados se sentían de su pueblo. Sabían que si eran atrapados y torturados quizá terminarían cediendo y perderían su tawhid, y por eso eran precavidos y actuaban con precaución. Pero cuando este joven se presentó en el pueblo con sus ropas antiguas e intentó comprar usando un dinero tan antiguo, se hizo evidente para la gente del pueblo que él era de aquellos jóvenes que habían salido huyendo para proteger su religión y que nunca se había vuelto a saber de ellos.

Pero hice que los descubrieran para que supieran [los hombres] que la promesa de Allah [del Día de la Resurrección] es verdadera, y que la Hora del Juicio es indubitable [luego les hicimos morir]. Y los habitantes del pueblo discutieron acerca de qué hacer con ellos; algunos [incrédulos] dijeron: “Construyan una pared que bloquee la entrada de la cueva y que Su Señor se encargue de ellos”. Pero aquellos cuya opinión prevaleció dijeron: “Construyamos sobre ellos un oratorio [para recordar el milagro]”.

Pero lo importante es el recuerdo de los milagros de Allah, la reflexión sobre ellos, sobre el poder inconmensurable de Allah, cómo socorre a quienes emigran hacia Él, cómo ayuda a aquellos que abandonan los placeres de este mundo por practicar libremente su tawhid, y no dan prioridad a los placeres sobre la obediencia a Allah.

Lo importante es el milagro, no la construcción de ese lugar, ya que el Profeta Mujámmad prohibió explícitamente en distintos hadices construir mezquitas o musal-las, que son templos para adorar a Allah, sobre las tumbas de las personas piadosas. Dijo: “Maldijo Allah a los judíos y los cristianos que tomaron las tumbas de sus profetas y santos como lugares de adoración”. Luego Allah nos advierte sobre interesarnos sobre lo meramente fenomenológico, sobre los datos extras y sin importancia en lugar de sobre la enseñanza realmente importante de esta historia, y por eso dice:

Algunos dirán que eran tres y cuatro con su perro. Otros que eran cinco y seis con su perro, conjeturando sobre lo que no sabían. Y otros dirán que eran siete y ocho con su perro. Diles: “Mi Señor es Quien sabe exactamente cuántos eran, y sólo pocos lo saben. No profundicen sobre ellos más de lo que les ha sido revelado, y no consulten sobre ellos a nadie [de la Gente del Libro, porque éstos les relatarían su historia sin datos ciertos]”.

Porque lo realmente importante es cómo Allah los guió por el camino recto a pesar de que vivían en un pueblo idólatra, cómo Allah los protegió cuando emigraron por su causa para proteger su religión, y cómo Allah los hizo dormir milagrosamente durante 309 años para luego resucitarlos y mostrarlos como una señal de la fe, la perseverancia, la ayuda de Allah a los monoteístas sinceros.

Finalmente, Allah termina esta historia con enseñanzas, luego de que captara la atención y la concentración de quien escucha la historia, diciendo:

Y no digas acerca de algo: ¡En verdad lo haré mañana! Salvo que agregues: “¡Si Allah quiere!”. Y si te olvidas di: “Señor mío facilítame los medios para poder hacerlo”. Permanecieron en su caverna trescientos años y nueve más . Diles: Allah es Quien realmente sabe cuánto permanecieron [y no la Gente del Libro]. Él conoce los secretos de los cielos y de la Tierra; Él todo lo ve, todo lo oye. Los hombres no tienen protector fuera de Él, y Él no asocia a nadie en Sus decisiones. Recita lo que se te ha revelado del Libro de tu Señor. No hay quien pueda tergiversar Sus palabras, y no encontrarás protector fuera de Él. Reúnete con quienes invocan a su Señor por la mañana y por la tarde anhelando Su rostro. No te apartes de ellos inclinándote por el encanto de la vida mundanal. No obedezcas a quien hemos hecho que su corazón se olvide de Mi, sigue sus pasiones y se extralimita en sus acciones. Y diles: “La Verdad proviene de vuestro Señor. Quien quiera que crea y quien no quiera que no lo haga”. (Corán 18:9-29)

Quiera Allah concedernos reflexionar sobre la sabiduría de esta historia, que ello fortalezca nuestra fe, y nos conceda fortaleza para dar prioridad siempre en nuestra vida a vivir el monoteísmo, el tawhid.

Que la paz y las bendiciones de Allah sean con el Profeta Mujámmad, su familia, compañeros y seguidores hasta el Día del Juicio Final.

Súplicas finales

Hermanos y hermanas, pidan paz y bendiciones por el Profeta Mujámmad, tal como Dios lo menciona en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. (Corán 33:56)

¡Oh Allah! Concede bendiciones y paz a nuestro Profeta Mujámmad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Allah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Allah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Allah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

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