|      |   

En busca del Paraíso Terrenal.

La primera pareja que existió en la historia de la humanidad fueron Adam y Hawah (Adán y Eva), la Paz sea con ambos, y su primer hogar fue el Paraíso, pero debido a que siguieron el consejo de Shaytán y desobedecieron a Allah, Alabado Sea, al acercarse y comer del árbol prohibido, perdieron ese privilegio y fueron descendidos a la Tierra junto con el Shaytán y a partir de entonces empezó la historia de la Humanidad en la Tierra.

{Dijimos: ¡Adam! Habita con tu esposa en el Jardín y comed sin restricciones de lo que haya en él, pero no os acerquéis a este árbol porque entonces seríais de los injustos. Pero el demonio los hizo caer [en la desobediencia] apartándolos de la situación [agradable] en la que se encontraban. Y Dijimos: ¡Descended! Seréis enemigos unos de otros. Tendréis temporalmente en la tierra un lugar de asentamiento y bienes de los que disfrutar temporalmente. Pero le fueron inspiradas a Adán unas palabras de su Señor [para que pudiera expresar su arrepentimiento] y Dios aceptó su arrepentimiento, porque Él es el Indulgente, el Misericordioso. Y Dijimos: “¡Descended todos de él! Cuando os llegue de Mí una guía, quienes la sigan no habrán de sentir temor ni tristeza. Pero quienes no crean y desmientan Mis signos serán los habitantes del Fuego, donde morarán eternamente. } (2:35-39)

Desde entonces, Shaytán no ha cejado en su empeño ni cejará, de susurrar a los seres humanos y presentarse ante ellos como un fiel aconsejador, con el único objetivo de desviarles del sendero correcto y por ende, hacerles perder la oportunidad de vivir en el Paraíso Terrenal, siendo su gran objetivo el conseguir llevarse al máximo número de seguidores con él hacia la perdición eterna, el fuego infernal, pedimos Allah que Nos Proteja de ser de los habitantes del Fuego y de caer en las trampas de Shaytán. Amín.

Dijo Allah, Enaltecido Sea:

{En lugar de invocarle a Él, no invocan sino a deidades femeninas y a un demonio rebelde. Allah lo maldijo y él contestó: “Seduciré a la mayoría de Tus siervos, los desviaré, les daré falsas expectativas, les ordenaré cortar las orejas del ganado [marcándolas como ofrenda para los ídolos] y que alteren la naturaleza de la creación de Dios”. Y quien tome al Shaytán por amigo aliado, en vez de Allah, habrá caído en una clara perdición. Les promete y les hace tener falsas esperanzas, pero todo lo que el Shaytán les promete no es sino engaño. Su morada será el Infierno del que no encontrarán escapatoria.} (4:117-121)

La persona inteligente es aquella que reflexiona y aprende las grandes lecciones que se esconden en las palabras de Allah, Alabado Sea, y no se deja llevar por sus instintos más bajos ni tampoco se deja seducir por lo que digan los demás, por muy convincentes que parezcan las creencias que promulgan, si estas van en contra de aquello que Allah y Su Mensajero (la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él) han legislado. Por ello, tener personalidad es uno de los grandes pasos que conducen hacia ese ansiado Paraíso Terrenal en este mundo y al Paraíso Eterno en el Más Allá.

Y si se nos ha informado de forma certera que el Shaytán nos persigue, día y noche, y nos susurra a cada paso para alejarnos, poco a poco, de la obediencia a Allah y a Su Mensajero (la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él), entonces debemos estar siempre atentos y en guardia para no caer en sus múltiples trampas y salvaguardar lo más valioso que el ser humano puede poseer, su Dín puro y verdadero.

Y del mismo modo que una desobediencia hizo perder el gran privilegio de morar en el Paraíso a nuestros padres Adam y Hawa (con la Voluntad y Sabiduría de Allah), de igual manera, cada vez que la pareja musulmana se aleja de la obediencia a Allah y a Su Mensajero (la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él) estará echando a perder esa felicidad matrimonial tan ansiada y su hogar se convertirá en un infierno terrenal.

Bien conocidos son los hadices que indican cuales deben ser las cualidades a tener en cuenta a la hora de elegir esposo/a. En lo que respecta a la mujer, que sea reconocida por su religiosidad, más allá de su linaje, belleza y riqueza; y con respecto al hombre, que sea distinguido por aferrarse a su Dín además de poseer bellos modales, y así aprendemos que el verdadero objetivo del matrimonio, más allá de satisfacer ciertas necesidades tanto físicas como espirituales, es el de establecer el Dín verdadero en nuestros hogares pues de ellos surgirán descendientes que portaran el noble mensaje del Islam en lo más profundo de ellos y se reflejará en sus vidas de cara a la sociedad, dicho de otra manera, el hogar musulmán es como un cofre que debe albergar las maravillosas enseñanzas del Islam puro y verdadero para que nuestros hijos se conviertan en tesoros de los que la humanidad se vaya a enriquecer in sha Allah.

El matrimonio es el trono del amor, y su corona, el pudor; el Sagrado Corán su reino y la Sunna, su honor; sin embargo, el noviazgo es su enemigo, la superficialidad, su perversión; la falta de fe su castigo y el egoísmo, su perdición.

Por ello, es muy común encontrar a parejas musulmanas que pasaron años de sus vidas en una relación prematrimonial prohibida, “disfrutando” y sintiendo una felicidad disfrazada, pero una vez que se casan, al poco tiempo (meses, semanas e incluso días) descubren que son totalmente incompatibles y deciden divorciarse, siendo que en el haram eran la pareja ideal y envidiada por todos ¿cómo es posible? Como se dijo unas líneas más atrás, Shaytán no ceja en su empeño ni cejará.

Queridos hermanos, honorables hermanas, la felicidad tiene un precio y solo se puede costear a través de nuestra verdadera riqueza, la fe pura en Allah, Alabado Sea, y el amor a la Sunna de Su Amado Mensajero (la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él), así pues, no derrochemos nuestra valiosa vida en busca de lo que contiene este mundo efímero y superficial y recordemos que este mundo ante Allah, vale menos que el ala de un mosquito.

Suscríbete a nuestro boletín informativo

© 2016 - 2017 Todos los derechos reservados Islam Message