|      |   

No me gustaría dejar pasar la oportunidad de recordarme y recordar a mis queridos hermanos y honorables hermanas la gran bendición que supone poder rezar, ayunar, recitar el Sagrado Corán, decir con honor “Soy musulmán” con total libertad, ya que, los primeros musulmanes tuvieron que sufrir mucho para que nosotros hoy podamos disfrutar del deleite que supone adorar a Allah de forma abierta y sin tener que escondernos ni temer represalias de los que nos rodean.

Abu Dharr Al Ghifari fue apaleado hasta que perdió el conocimiento alrededor de la Kaaba por decir ante los presentes “No hay más Dios que Allah” y Abdullah Ibn Masud sufrió lo mismo en sus propias carnes al ser el primero que recitó en Sagrado Corán en voz alta ante la gente de La Meca. Sumayya y su marido Yasser, los padres de Ammar, fueron los primeros que murieron a manos de los quraishíes simplemente porque no querían adorar a nadie fuera de Allah. ¿Y qué decir de Bilal, Habbab, Suhaib, Musab, Salim…? ¿Has oído hablar de ellos?

Simplemente pretendo con éstas líneas mantener vivo en nuestros corazones el merecido recuerdo que les debemos y avivar con ello el amor por Allah que tanto necesita la humanidad en estos tiempos tan difíciles que corren.

Incontables son las razones que tenemos los musulmanes para amar a los Sahaba pero basta con la siguiente:

“La persona estará con aquellos a los que ama” (Hadiz auténtico)

Y Alabado Sea Allah, Señor de los Mundos y que la Paz y las Bendiciones de Allah sean con su amado Mensajero.

Suscríbete a nuestro boletín informativo

© 2016 - 2017 Todos los derechos reservados Islam Message