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14 – Recordando los rituales de la peregrinación:

a) Cuando llega el Día de at-Tarwíyah, que es el octavo día del mes de la peregrinación, Dhul-Hiyyah, debe bañarse haciendo la ablución mayor e ingresando a la consagración ritual, y recitando la oración del peregrino, que dice: “Labbáika Allaahúmma labbáik, labbáika la sharika laka labbáik. Inna al-hámd wa an-ni’mata laka wa al-mulk, la sharika lak” (Aquí estoy, Dios nuestro, aquí estoy. Tú no tienes compañero ni asociado, aquí estoy. Y ciertamente todas las alabanzas y las bendiciones son para Ti, y toda la soberanía, Tú no tienes compañero ni asociado).

 

b) Ir a Mina y rezar allí las oraciones del mediodía, de la tarde, del ocaso, de la noche y del alba, abreviando las oraciones que tienen cuatro módulos, a dos módulos, sin unirlas.

 

c) Cuando salga el sol en el noveno día del mes de Dhul-Hiyyah ir al monte de ‘Arafah y rezar la oración del mediodía y de la tarde allí, abreviando y juntando ambas en el horario de la primera. Ponerse de pie en ‘Arafah haciendo una súplica recordando a Dios, rogándole y arrepintiéndose, hasta la puesta del sol.

 

d) Cuando el sol se ponga en el noveno día debe ir de ‘Arafah a la zona de Muzdálifah, y rezar allí las oraciones del ocaso y de la noche, abreviándolas y uniéndolas. Quedarse allí hasta la oración del alba, y luego de eso esforzarse haciendo súplicas, rememorando a Dios y rogándole, hasta que  se haya hecho completamente de día.

 

e) Salir de Muzdálifah hacia Mina antes de que el sol salga en el Día de la Festividad. Cuando llegues a Mina debes hacer lo siguiente:

 

I – Lanzar siete guijarros en los monolitos de Yamrat al-‘Aqabah, diciendo ‘Allahu akbar’ con cada arrojamiento.

 

II – Ofrecer un animal en sacrificio luego de que el sol haya salido.

 

III – Recortarse el cabello de forma pareja, aproximadamente el largo de la punta de un dedo.

 

IV – Volver a La Meca y realizar la circunvalación final (tawwaf al-ifadah), y hacer el recorrido ritual entre las colinas de Safa y Marwah, si estás haciendo la peregrinación mayor y menor juntas (tamattu’), o si estás haciendo la peregrinación mayor solamente, pero no hiciste el recorrido ritual entre las colinas después de haber hecho la circunvalación al Templo.

 

V – Lanzar guijarros a los monolitos el día 11, 12 y 13 de Dhul-Hiyyah, luego de que el sol haya pasado su cénit, si quieres demorar tu partida; o en el día 11 y 12 solamente, si quieres irte antes. Debes también quedarte en Mina esas noches.

 

VI – Si quieres volver a tu país, entonces haz la circunvalación de despedida.

Esto concluye los rituales de la peregrinación.

 

15 – Las mujeres no deben recitar la oración del peregrino en voz alta y llamando la atención, sino que deben recitarla serenamente de tal manera que sólo las personas que estén muy cerca puedan oírla, para no llamar la atención de los hombres ajenos a su familia y para no causar tentaciones en esta etapa tan sensible de su adoración a Dios. El tiempo para comenzar a recitar la oración del peregrino comienza desde el momento en que se ingresa a la consagración ritual y dura hasta que se apedrean a los monolitos en Yamrat al-‘Aqabah en el Día del Sacrificio.

 

16 – Si el período menstrual de una mujer comienza después de que ha hecho la circunvalación al Templo y antes de que realice el recorrido ritual entre las colinas de Safa y Marwah, debe completar el resto de los rituales, es decir hacer el recorrido ritual aun si está menstruando, porque la pureza ritual no es una condición para que este ritual sea válido.

 

17 – Es permisible para la mujer musulmana utilizar píldoras para demorar su período menstrual si ella sabe que interrumpirá sus rituales de la peregrinación, sujeto a la condición de que ella tenga el consejo de un médico especializado que indique que eso no causará ningún daño a su salud.

 

18 – Tener cuidado con los amontonamientos de gente en todos los rituales de la peregrinación, especialmente durante la circunvalación al Templo, en el lugar donde está la Piedra Negra y en la Esquina Yemení, durante el recorrido ritual entre las colinas de Safa y Marwah, y al lanzar las piedras a los monolitos en Yamrat al-‘Aqabah. Es conveniente escoger los momentos en que haya menos gente. La Madre de los Creyentes ‘Aishah (que Allah esté complacido con ella) solía realizar la circunvalación al Templo en un área apartada de la gente y especialmente de los hombres desconocidos, y no tocaba la Piedra Negra ni la Esquina Yemení si había alguna aglomeración de gente.

 

19 – Las mujeres no deben caminar apresuradas ni trotar durante la circunvalación al Templo o durante el recorrido ritual entre las colinas de Safa y Marwah. En el caso de los hombres, ellos caminan rápidamente en los primeros tres circuitos de la circunvalación al Templo y trotan entre las dos marcas verdes en cada circuito del recorrido entre las colinas de Safa y Marwah. Pero estas acciones sólo son recomendadas por la Tradición Profética para los hombres, no para las mujeres.

 

20 – Ten cuidado con algunos folletos o librillos que circulan entre algunos peregrinos y que contienen prescripciones inventadas y ajenas a las fuentes islámicas, como realizar una súplica específica para cada circuito de la circunvalación al Templo o del recorrido entre las colinas. No hay ninguna evidencia del Sagrado Corán ni de la Tradición Profética para esto. Lo que está prescripto es realizar una súplica durante la circunvalación al Templo y durante el recorrido ritual entre las colinas, pero cualquiera que uno desee, pidiendo el bien en este mundo y en el Más Allá. Si la súplica se ha narrado en la Tradición Profética del Profeta Muhammad , entonces es aún mejor.

 

21 – La mujer que está experimentando su período menstrual puede leer libros de súplicas y oraciones para rememorar a Dios que están prescriptas en las fuentes islámicas, aun si contienen versos del Sagrado Corán. También es permisible para ella recitar el Corán sin tocar el Libro.

 

22 – Ten cuidado de no descubrir partes del cuerpo en los lugares públicos para hacer la ablución. Algunas mujeres no prestan el debido cuidado a esto, especialmente donde hay hombres extraños. Descubrirse en público está prohibido para la mujer musulmana porque causa tentaciones a los hombres y los distrae de la adoración.

 

23 – Es permisible que la mujer abandone Muzdálifah antes de la aurora, porque el Profeta Muhammad permitió a algunas mujeres, especialmente a aquellas que eran más débiles, dejar Muzdálifah después de que la luna se había puesto al final de la noche. La intención de esto es que ellas pudieran llegar al ritual de apedrear con guijarros los monolitos en Yamarat al-‘Aqabah antes de que se aglomerara allí mucha gente. En las dos obras de reportes más auténticos se ha narrado de ‘Aishah (que Allah esté complacido con ella) que Sawdah (que Dios esté complacido con ella) le pidió al Profeta Muhammad en la noche irse de Muzdálifah para terminar el ritual antes de que hubiera allí mucha gente porque ella tenía sobrepeso, y él le concedió este permiso.

 

24 – Es permisible demorar el ritual de apedrear los monolitos hasta la noche, si la mujer y su guardián piensan que la muchedumbre es muy grande alrededor de Yamrat al-‘Aqabah y que esto puede constituir una dificultad para la mujer. Por lo tanto es permisible demorar este ritual hasta que la muchedumbre sea menor, no hay nada de malo con eso.

 

Lo mismo se aplica con respecto a apedrear los monolitos en al-Yamarat durante los tres días de Tashriq, cuando la mujer puede realizar este ritual después de la oración de la tarde, que es el momento en que hay menos gente, como es bien sabido. Si esto no es posible, no hay nada de malo con demorarlo hasta la noche.

 

25 – No es permisible para la mujer musulmana permitirle a su marido mantener relaciones o intimidad con ella hasta que ella haya salido completamente de la consagración ritual. Salir de la consagración ritual es algo que se logra cuando suceden tres cosas:

 

a) Apedrear a los monolitos con siete guijarros en Yamrat al-‘Aqabah.

 

b) Recortarse las puntas del cabello, el largo de la punta de un dedo, todo el cabello de forma pareja.

 

c) Hacer la circunvalación final al Templo (tawaf al-ifadah).

 

Una vez que la mujer ha realizado estas cosas, es permisible para ella hacer todas aquellas cosas que le estaban prohibidas durante su consagración ritual, incluyendo mantener relaciones con su esposo. Si la mujer musulmana ha hecho dos de estas tres cosas, es permisible para ella todo lo demás excepto mantener relaciones con su esposo.

 

26 – No es permisible para la mujer descubrirse el cabello en un lugar público y frente a hombres desconocidos para recortárselo. Esto es algo que debe hacerlo en un ámbito de intimidad y discreción.

 

27 – La mujer musulmana también debe tener cuidado de no dormirse en lugares públicos y frente a la presencia de hombres desconocidos. Hemos visto esto a menudo en las peregrinas, cuando con sus familias no tienen una carpa o algo para protegerse de las miradas ajenas, y se duermen en las calles o a los costados del camino, bajo los puentes, o en la mezquita de al-Jif. Esto no es correcto.

 

28 – Las mujeres que están experimentando su período menstrual o un sangrado post parto no deben realizar la circunvalación al Templo de despedida. Esta es una de las licencias que la ley islámica les hace a las mujeres. Las mujeres que están experimentando su período menstrual pueden volver con sus familias aun si no han realizado la circunvalación de despedida, por lo tanto que den gracias a Dios por este permiso.

 

Y Allah sabe más.

 

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