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 Las bromas del Profeta .

Umm Aiman, que Allah Esté complacido con ella, cierta vez se presentó ante el Profeta por un asunto relacionado con su esposo. Él le preguntó:

“¿Quién es tu esposo?”

Ella respondió:

“Fulano de tal”.

Él dijo:

“(Él es) aquel cuyos ojos tienen blancura”.

Ella respondió:

“Oh, Mensajero de Allah, sus ojos no tienen blancura”.

Él dijo:

“Ciertamente sus ojos tienen blancura”.

Ella dijo:

“Oh, Mensajero de Allah, juro por Allah que no es así”.

Entonces él dijo:

“Toda persona tiene blancura en sus ojos”.

En otra narración, ella volvió a su casa y miró los ojos de su esposo, así que él preguntó:

“¿Qué te pasa?”

Y ella respondió:

“El Mensajero de Allah me informó que tienes blancura en tus ojos”.

Él respondió:

“¿No ves que lo blanco de mis ojos es más grande que el negro?”

Ella no se había dado cuenta que el Profeta estaba bromeando y no prestó atención al hecho de que se estaba refiriendo a algo que toda persona normal tiene.

Es muy normal entre las co-esposas que sientan celos unas de otras, y las esposas del Profeta no eran diferentes en este sentido. Él por eso bromeaba con ellas para quitar la tensión resultante de dichos celos.

Anas, que Allah Esté complacido con él, reportó:

“Cierta vez, el Profeta estaba en la habitación de ‘Aishah, que Allah Esté complacido con ella, cuando otra de sus esposas le envió un plato de comida. Esto enfureció a ‘Aishah, quien se puso celosa debido a que la comida fue enviada cuando era su turno de estar con el Profeta . Por tanto ella, que Allah Esté complacido con ella, tomó el plato y lo arrojó, haciéndolo pedazos. Entonces el Profeta reunió la comida y los pedazos del plato roto y dijo a los presentes (bromeando):

“Vuestra madre (es decir, la madre de los creyentes) se ha puesto celosa”.

Entonces ella, que Al-lah esté complacido con ella, se arrepintió por lo que había hecho y le preguntó cómo expiar por el error, así que él le ordenó que reemplazara el plato roto enviándole uno de los suyos a la esposa de quien había roto el plato”. [Bujari]

 

Las bromas de los Predecesores Justos, que Allah les Dé Su perdón.

El Imam Al Bujari, que Allah le Dé Su perdón, mencionó en su libro Al Adab Al-Mufrad:

“Los Compañeros solían jugar lanzándose cáscaras de sandía unos a otros, pero cuando era tiempo de ser serios, eran verdaderos hombres”.

 An-Nuj’i, que Allah le Dé Su perdón, fue preguntado acerca de los Compañeros:

“¿Ellos bromeaban?”

Él, que Allah le Dé Su perdón, respondió:

“Sí, pero la fe estaba profundamente enraizada en sus corazones, como las montañas”.

Omar, que Allah Esté complacido con él, dijo:

“Me agrada un hombre que actúa como un niño cuando está con su familia; pero cuando está involucrado en un tema serio, actúa como un verdadero hombre”.

Esto significa que se humilla a sí mismo y actúa suave y afectuosamente con su familia, ya que las esposas y los hijos deben ser tratados de esta manera.

Existen varios relatos respecto al humor del Imam Ash-Shu’bi, que Allah le Dé Su perdón, quien era un sabio eminente y famoso por tener un agudo sentido del humor. Una vez vino un hombre y le preguntó:

“¿Cómo debo lavar mi barba durante la ablución?”

Él, que Allah le Dé Su perdón, respondió:

“Pasando tus dedos a través de ella”.

El hombre dijo:

“Temo que no se moje lo suficiente”.

Él, que Allah le Dé Su perdón, le dijo:

“Si temes que no se moje lo suficiente, entonces remójala toda la noche”.

En otro incidente un hombre le preguntó:

“¿Cuál es el nombre de la esposa de Satanás?”

Él, que Allah le Dé Su perdón, respondió:

“Yo no asistí a su enlace matrimonial”.

Un hombre le dijo al Imam Abu Hanifah, que Allah le Dé Su perdón:

“Cuando me quito la ropa y me sumerjo en el río para realizar el Ghusul (el baño ritual), ¿debo dirigirme hacia la Qiblah?”

Él, que Allah le Dé Su perdón, respondió:

“Te recomiendo que te dirijas hacia tu ropa, no sea que alguien se la robe”.

 

El criterio de bromear.

El Islam ha establecido ciertos criterios para que bromear sea permitido, los siguientes son algunos de ellos:

Decir solo lo que es verdad: Si observamos las narraciones antes mencionadas, veremos que el Profeta nunca dijo una palabra que no sea verdad. Así es como deben ser las bromas, sin mentir y sin inventar historias solo para hacer reír a otros. El Profeta nos advirtió contra esto, diciendo:

“¡Ay de quien miente a las personas solo para hacerlos reír! ¡Ay de él! ¡Ay de él!” [Abu Dawud y At-Tirmidhi]

Que no incluya calumniar.

Que no incluya desprestigiar.

Que sea hecho en el tiempo apropiado; por ejemplo, no se debe bromear durante una lectura relacionada con la amonestación o cuando se está recordando a otros acerca de la muerte. Tampoco se debe bromear cuando se está en grupos de estudio donde todos están atentos y serios.

No bromear en exceso.

No dañar o atemorizar a otros.

No incluir lenguaje o acciones inmorales.

No burlarse de ningún aspecto de la religión.

No hacer bromas a los niños o con quienes no tienen uso de razón.

Considerar los sentimientos de los demás y no avergonzarlos solo para que los demás se rían. Esto está prohibido y está incluido entre las prohibición general de burlarse de los demás.

No hacer bromas sobre los sabios del Islam, los ancianos y las personas honorables. Bromear con tales personas es un insulto hacia ellos y refleja irrespeto.

No incluir risas excesivas o cosas que las provocan; el Profeta dijo:

“No se rían demasiado, ya que las risas excesivas matan el corazón”. [At-Tirmidhi, Ibn Mayah y Ahmad]

No hacerlo hasta el punto de afectar nuestro estatus entre la gente.

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