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Segunda condición: La vestimenta no debe ser ajustada.

La ropa apretada, incluso si es gruesa, es decir, que no es transparente, está prohibida en el Islam. El Imam Ahmad reportó que Usama ibn Zaid dijo:

“El Profeta me dio una ropa que fue hecha en Egipto por los coptos, la cual le había sido dada como un regalo por un Compañero llamado Dihiah Al Kalbi (estas ropas eran famosas por ser muy finas). Entonces, yo le di la prenda a mi esposa. Cuando el Profeta me vio, preguntó:

“¿Por qué no usas la ropa copta?”

Le dije:

“Oh, Mensajero de Allah, se la di a mi esposa”.

Entonces, el Profeta dijo:

“Dile a tu esposa que use bajo esa ropa un ghalalah (ropa interior), porque, de hecho, temo que esa ropa exponga el tamaño de sus huesos”.

Esto significa que la finura de la prenda podría exponer la silueta de la mujer. Por lo tanto, cualquier ropa que delinee la figura de una mujer debido a su finura o estrechez, no cumple con las condiciones del Hiyab.

 

 Tercera condición: la ropa no debe ser transparente.

Abu Dawud reportó que Asma’ bint Abu Bakr entró a la casa del Profeta usando una ropa que era delgada. El Mensajero de Allah se alejó de ella y dijo:

“Oh Asma’, cuando una mujer llega a la edad de la madurez no se correcto que se vea nada de ella, excepto esto y esto (y señaló su rostro y sus manos)”.

 

Cuarta condición: la vestimenta debe ser discreta.

La vestimenta llamativa, conocida como Libas Shuhrah, es la ropa que causa que uno sobresalga entre la gente y llame la atención de los demás. Esto puede ser causado por un color o forma extraña o al adherirse a un uniforme específico sin causa aparente, como alguien que solo usa verde o azul. Ese tipo de ropa es prohibida tanto para los hombres como para las mujeres porque contradicen la humildad, y es como si el que la usa se cree diferente y mejor o algo más importante que quienes lo rodean. Usar ropa que es de calidad extremadamente alta o baja también infringe las restricciones del Shuhrah.

 Ibn Taimiyyah opinaba que es especialmente odioso vestir mejor o peor de lo que dicta la costumbre de un tiempo y lugar determinado. Lo mejor es la moderación en todos los asuntos. Sin embargo, una mujer no debe vestir igual que las mujeres que la rodean si ellas visten de forma inapropiada o de formas que no cumplen las condiciones del Hiyab. Esta forma de llamar la atención es correcta porque en este caso la persona está apoyando la modestia y rechazando la obscenidad, el lugar de ser una forma de satisfacer su ego y degradar a los demás. Estar bien vestido es diferente de vestirse bonito, o de forma que haga a la mujer lucir deseable o sexualmente atractiva o provocadora. Esto no quiere decir que la ropa tiene que ser fea, repulsiva, sucia o descuidada, ya que la suciedad es contraria al Iman y al Islam.

 

 

Quinta condición: la ropa de las mujeres debe ser específica de su género.

La ropa de las mujeres no debe parecerse a la ropa de los hombres y viceversa. En un hadiz reportado por Al Bujari, Ibn ‘Abbas narró que el Profeta maldijo a los hombres que se visten y actúan como las mujeres y a las mujeres que visten y actúan como los hombres. Sin embargo, solo las partes de la ropa que distinguen a un hombre de una mujer son las que están próvidas para las mujeres, y no todos los aspectos de la vestimenta de los hombres.

Finalmente, es importante destacar que mientras estas cinco condiciones sean cumplidas, ningún uniforme específico constituye el hiyab apropiado. Por otro lado, el hiyab correcto no significa que una mujer busque cumplir sus condiciones solo de manera técnica o de la forma más limitada posible, sin dejar de vestirse con la intención o el objetivo de seguir tratando de lucir seductora o atractiva.

La motivación detrás de cumplir las cinco condiciones debe ser la Taqwa (es decir, un temor consciente de Allah), la modestia y un sincero deseo de autocontrol y promover el autocontrol en los demás y en la sociedad. Cuando estas son las motivaciones detrás de nuestra vestimenta, la modestia y la castidad irán más allá de la ropa e impregnarán nuestra conducta, este es el verdadero beneficio el hiyab. Debo pasar a través de la ropa para llegar a la conducta y a la actitud mental. La modestia y la castidad deben filtrarse en el corazón y sumergirse en el alma de quien viste el hiyab correcto.

 Y Allah Sabe mejor.

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