Beneficios de la oración

by Isa Rojas 8. enero 2010 23:32

  “Si un río pasara frente a la puerta de tu casa, y se lavaran en él todos los días cinco veces. ¿Acaso les quedaría alguna suciedad?” Respondieron (los Sahabah): ¡No! Entonces el Profeta (la paz y las bendiciones de Alá sean con él) dijo: “Pues así es cómo Alá purifica de los pecados con las cinco oraciones”

 

1. La oración es luz; y así como la luz sirve para guiarse, la oración guía hacia la rectitud, previene de cometer pecados y aleja de las malas obras y las obscenidades.

 

2. La oración es una comunicación con el Señor del Universo. La oración es el pilar de la religión. En la oración la persona encuentra el deleite del diálogo con su Señor. Su alma se purifica, su vista se refresca, su corazón se pacifica, su pecho se libera, sus necesidades son satisfechas y descansa de las preocupaciones de esta vida y del más allá.

 

3. La oración tiene un aspecto exterior, como es el estar de pie, sentar-se, inclinarse, prosternarse y demás acciones y palabras que se pronuncian en ella. Pero también tiene un aspecto interno que se relaciona con el corazón espiritual a través de la glorificación, la magnificación, la obediencia, la alabanza, la entrega, el temor y el amor a Alá. El aspecto exterior de la oración se logra siguiendo el ejemplo del Profeta (la paz y las bendiciones de Alá sean con él) sobre cómo realizar la oración. Es aspecto interno, en cambio, se logra a través del monoteísmo (At-Tawhid), la fe, la sinceridad y la entrega.

 

4. La oración tiene un cuerpo y un espíritu. Su cuerpo lo forman las acciones de levantarse, sentarse, inclinarse, prosternarse y recitar el Corán. Su espíritu lo constituye la glorificación y las alabanzas a Alá, el sentimiento de temor devocional, las súplicas, el arrepentimiento y el pedido de paz y bendiciones para el Profeta (la paz y las bendiciones de Alá sean con él), su familia y todos los siervos rectos.

 

5. Alá ordenó que todo ser humano luego de pronunciar los dos tes-timonios de fe aferre su vida a cuatro preceptos: la oración (As-Salah), el ayuno (As-Siam), la solidaridad social obligatoria (Az-Zakah) y la peregrinación (Al-Hayy). Todos estos preceptos constituyen los pilares sobre los que se alza el Islam. Además son un entrenamiento para ejecutar las órdenes de Alá sobre el individuo, sus bienes, sus pasiones y sus deseos. El ser humano debe someter su vida a las órdenes de Alá y Su Mensajero, y no a sus propios deseos y pasiones.

 

6. Mediante la oración, el musulmán cumple con los mandamientos establecidos por Alá para cada uno de los miembros de su cuerpo. Así se entrena para cumplir con las órdenes de Alá en todos los aspectos de su vida: en su moral, en sus relaciones interpersonales, en su alimentación, en su vestimenta, etc. De este modo el musulmán se entrega a la obediencia de su Señor dentro y fuera de la oración.

 

7. La oración previene de incurrir en malas acciones y es un medio de expiar los pecados. Abu Hurairah (Alá se complazca con él) relató que oyó al Mensajero de Alá (la paz y las bendiciones de Alá sean con él) decir:

 “Si un río pasara frente a la puerta de tu casa, y se lavaran en él todos los días cinco veces. ¿Acaso les quedaría alguna suciedad?” Respondieron (los Sahabah): ¡No! Entonces el Profeta (la paz y las bendiciones de Alá sean con él) dijo: “Pues así es cómo Alá purifica de los pecados con las cinco oraciones”.

 

1 Al-Bujári 528. Muslim 667.

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Jurisprudencia