|
De Shaij Uzaimin -la paz sea con él-
Hermanos: Dice Alá el Altísimo:
En verdad, quienes recitan el Libro de Alá, practican la oración, y hacen caridades de aquello que les proveemos, en público o en secreto, aguardan mediante ello lo que no les defraudará [la complacencia divina]. Y así Alá les retribuirá por sus obras, y les concederá aún más de Sus gracias porque Él, es Absolvedor, Agraciador.
Corán 25:29,30.
La recitación del Corán es de dos tipos:
Primera:
La que consiste en aceptar lo que informa, establecer sus mandatos haciendo lo que ordena y alejándose de lo que prohíbe.
Segunda:
Consiste en pronunciar sus letras, es decir la lectura. Hay muchos textos que hablan sobre el beneficio de esto, ya sea respecto a todo el Corán, algunas Suras o aleyas en especial, encontramos en bujari y Muslim el relato de ‘Uzman Ibn ‘Afan (que Alá esté complacido de él) sobre el Profeta (que la paz y la misericordia de Alá sean con él):
El mejor de ustedes es quien aprende el Corán y lo enseña.
De ‘Aisha, que Alá esté complacido con ella, del Profeta, al que Alá le dé Su gracia y paz, que dijo :
La semblanza del que recita el Corán y lo sabe de memoria es que estará con los nobles sumisos escribas (los ángeles que escriben las acciones) y la semblanza del que lo recita y persevera teniendo dificultad para ello es que tiene dos recompensas.
Transmitido por Bujari
Una recompensa por la recitación y la segunda por la dificultad en ella, también en Bujari y Muslim de Abu Musa Al-‘Ashari (que Alá esté complacido de él) que el Profeta (que la paz y la misericordia de Alá sean con él) dijo:
El creyente que recita el Corán y obra de acuerdo con él es como la toronja cuyo sabor es bueno y su olor es bueno y el creyente que no recita el Corán, pero actúa de acuerdo con él es como el dátil cuyo sabor es bueno pero no tiene olor.
En Sahih Muslim de Abu Amamah (que Alá esté complacido de él) que el Profeta (que la paz y la misericordia de Alá sean con él):
Reciten el Corán, pues vendrá el Día de la Resurrección como intercesor por sus recitadores
También en Sahih Muslim encontramos que ‘Uqbah bin ‘Aamir (que Alá esté complacido con él) del Profeta (que la paz y la misericordia de Alá sean con él) dijo:
«¿Acaso vosotros no salís temprano en la mañana hacia la mezquita y sabéis o recitáis dos aleyas del Libro de Alá, Poderoso y Majestuoso? Esto es mejor para él que dos camellas, y tres es mejor para él que tres (camellas), y cuatro es mejor para él que cuatro (camellas), y así siguiendo en número de camellas».”
En Shaih Muslim se narra el siguiente hadiz de Abu Hurairah:
No se ha reunido un grupo de gente en una casa (mezquita) de las casas de Alá, recitando el libro de Alá (Corán) y estudiándolo entre sí sin que haya descendido sobre ellos la tranquilidad, envuelto la clemencia, rodeado los ángeles y los haya mencionado Alá entre los que están cerca de él.
Abû Mûsa (Al-Ash’ari) (que Alá esté complacido con él) relató que el Profeta (que la paz y la misericordia de Alá sean con él) dijo: «Continuad (refrescando la memorización) del Corán, ya que por Aquél en cuyas manos está la vida de Muhammad, se escapa con más facilidad que el camello de su atadura ».
Dijo Muhammad (que la paz y la misericordia de Alá sean con él):
«Que ninguno de vosotros diga: me olvidé tal o cual aleya, sino que diga: se me ha hecho olvidar ».
Transmitido por Muslim.
Porque el que diga “Me olvidé”, puede ser que se tome como una falta de importancia a la memorización del Corán hasta que lo haya olvidado.
De ‘Abdulah Ibn Mas´ud (que Alá esté complacido con él) relató que el Profeta (que la paz y la misericordia de Alá sean con él) dijo:
Quien recite una letra del Libro de Alá obtendrá por ello una hásana, y esta hásana es equivalente a otras diez como ella. Y no digo Alif. Lam. Mim es una sola letra, sino que Alif es una letra, Lam es otra, y Mim es otra.
Transmitido por Tirmidhi.[i]
También narra:
En verdad este Corán es un festín de Alá: aprended pues lo que podais de su festín. Este Corán es la cuerda de Alá, la luz clara, la cura provechosa, la inmunidad para quien se aferra a él, la salvación para el que lo sigue, no tiene torcedura que enderezar ni desvío que encarrilar. No se deshacen sus maravillas ni envejece por sus abundantes refutaciones. ¡Recitadlo, porque Alá os premiará por ello! Por cada letra que se recite se obtienen diez hásanas.
Transmitido por Al Hakim.
Hermanos: Estos son los favores de la recitación del Corán, y la recompensa para quien se esfuerza por el favor de Alá y Su complacencia, grandes beneficios para obras pequeñas. Es negligente quien omite esto, y el perdedor es a quien se le escapan las ganancias sin poder recuperarlas. Beneficios referentes a todo el Corán, y en la Sunnah hay narraciones sobre favores de suras específicas, entre ellas Sura Al-Fatiha.
En Sahih Al.Bujari de Abu Sa´id bun Al-M´ula, (que Alá esté complacido de él) que el Profeta (que la paz y la misericordia de Alá sean con él) dijo:
«‘Te enseñaré la más grandiosa Surah del Corán’ Y recitó:(Alabado sea Alá, Señor del universo) Ella es Las Siete Repetidas y La Recitación Sublime que me fue otorgada”»
Debido a su favor, su lectura es un pilar de la oración, y no es válido una oración excepto con ello, dijo el Profeta (que la paz y la misericordia de Alá sean con él):
«No hay oración para quien no recite con “La apertura” del Libro».
Transmitido por Bujari y Muslim.
Abu Hurairah (que Alá esté complacido con él) relató: “El Profeta (que la paz y la misericordia de Alá sean con él) dijo: «Quien hace la oración sin recitar en ella Ummu-l-Quran, su oración es deficiente», repitiéndolo tres veces. Y añadió: «(La oración) está incompleta». Y le dijeron a Abu Hurairah: “A veces estamos detrás del Imâm” . Respondió: “Entonces recitadla en voz baja.
Transmitido por Muslim.
De otras Suras que se mencionan su favor es la Surah de la Vaca y La Familia de ´Imran, dijo el Profeta (que la paz y la misericordia de Alá sean con él):
«Recitad el Corán, ya que en el Día del Juicio intercederá por los que lo reciten. Recitad las dos brillantes: La Vaca y la sûrah de La Familia de ‘Imrân, ya que ambas vendrán en el Día del Juicio como dos nubes o dos sombras o como dos bandadas de pájaros en filas suplicando por aquellos que las recitan. Recitad la sûrah de La Vaca ya que ciertamente recurrir a ella es una bendición y abandonarla es causa de pesar, y los brujos no pueden con ella».” Mu‘awiah (uno de los transmisores) dijo: “Me han dicho que aquí batala significa brujos.”
Transmitido por Muslim.
De Abu Hurairah (que Alá esté complacido con él) dijo que el Profeta (que la paz y la misericordia de Alá sean con él) dijo:
Satán no entra a la casa donde se recita la Sura de la Vaca.
Transmitido por Muslim.
Debido a que en ella esta la aleya del Trono (Ayatu Al-Kursi). Y es verídico que el Mensajero (que la paz y la misericordia de Alá sean con él) afirmó que si alguien la recita en la noche; habrá un vigilante de Alá para la persona y no se le acercará ningún demonio hasta que amanezca.
Ibn ‘Abbâs relató: “Mientras Gabriel estaba sentado con el Profeta (que la paz y la misericordia de Alá sean con él) escuchó un sonido (como el de una puerta que se abría) encima suyo. Entonces levantó su cabeza y dijo: ‘Esta es una puerta del cielo que se ha abierto hoy, y que no se había abierto nunca hasta hoy. Descendió de ella un ángel a la tierra que no había descendido nunca hasta hoy, y saludó (el ángel) y dijo: Alégrate por las dos luces que te han sido dadas que no han sido dadas a ningún profeta antes, la sûrah que abre el Libro (Al-Fatiha) y las últimas aleyas de la sûrah de La Vaca. No se recita una letra de ellas sin que se dé (una recompensa)’.”
Otra Sura es: Di: Alá es Uno Solo (Al-Ijlas, Corán 112:1), pues en Sahih Al-Bujari se relata de Abu Sa’ id Al-Judri (que Alá esté complacido con él) que el Profeta (que la paz y la misericordia de Alá sean con él) dijo:
¡Por Aquel en Cuya mano está mi alma, que esa sura equivale a un tercio del Corán!
Eso no significa que por recitarla cuente por todo el Corán, porque aunque se recite en la oración tres veces, no equivaldría a la recitación de Al-Fatiha. Y no implica que el hecho de tener un favor equivalga a sustituir otro.
Otro ejemplo, son las dos últimas Suras del Corán, pues dijo el Mensajero de Alá (que la paz y la misericordia de Alá sean con él):
«¡Habéis visto las aleyas que han sido reveladas esta noche, hasta ahora nunca se ha visto algo parecido! (ellas son): Di: Me refugio en el Señor del alba, y Di: Me refugio en el Señor de los hombres».”
Transmitido por Muslim.
En Sunan An-Nasai encontramos que el Profeta (que la paz y la misericordia de Alá sean con él) ordenó a ´Uqbah recitarlas y dijo:
No hay algo que se compare a ellas dos para quien pide algo, ni algo mejor con que refugiarse sino ellas.
Por lo tanto esfuércense hermanos en aumentar su recitación del Corán, en especial durante este mes donde fue descendido el Corán, y donde el recitarlo tiene una cualidad especial, Yibril (la paz sea con él) le enseñaba al Profeta (que la paz y la misericordia de Alá sean con él) cada año el Corán en Ramadán una vez, y en el año en el que falleció lo hizo dos veces para afirmarlo y fortalecerlo.
Los predecesores piadosos (que Alá esté complacido con ellos) aumentaban su recitación del Corán en la oración y fuera de ella durante Ramadán. Az-Zuhri (que Alá tenga misericordia de él) decía cuando entraba Ramadán:
Ramadán es la recitación del Corán y dar de comer.
Malik (que Alá tenga misericordia de él) si entraba Ramadán dejaba de leer sobre el hadiz y las reuniones con los sabios, dedicándose a la recitación del Corán a través del Libro.
Qatadah (que Alá tenga misericordia de él) siempre terminaba todo el Corán cada siete noches, durante Ramadán lo hacía en tres, y en las últimas diez noches lo hacía cada noche.
Ibrahim An-Naj´i (que Alá tenga misericordia de él) terminaba el Corán en Ramadán durante tres noches, y en las últimas diez, cada dos noches.
Al-Aswad (que Alá tenga misericordia de él) recitaba todo el Corán cada dos noches durante todo el mes.
Por ello sigan el ejemplo de estas nobles personas, siguiendo su camino en busca de la purificación, ganen esas horas durante la noche y el día, aquellas que los acercaran al Majestuoso y Compasivo, pues el tiempo pasa de manera sorprendente.
¡Oh Alá te pido que nos proveas de la recitación del Corán, de la manera que a Ti Te complace, guíanos por los caminos de la paz, sacándonos de las tinieblas hacia la Luz, haciéndolo a favor nuestro, no en nuestra contra, Oh Señor del Universo!
Elévanos con Él en grados, aléjanos de los niveles del Infierno, perdona con Él nuestras faltas, y perdónanos como a nuestros padres y a todos los musulmanes, por Tu Misericordia, Oh el Más Misericordioso de los Misericordiosos.
Y que la paz y la misericordia sean con nuestro Profeta Muhammad, su familia y compañeros hasta el Día Final.
[i] Dijo es un hadiz Hassan Sahih Garib de esta manera, y es autentificado por algunos contemporáneos como un dicho de ‘Abdula.
|