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Si la persona consigue esta gran característica, el amor a Alá y a Su Mensajero (la paz y las bendiciones de Alá sean con él), dará lugar a un fruto bendito: dormirá y amanecerá con su corazón ligado a Alá, se levanta y se sienta por Alá, habla por Alá, estará supervisando sus actos continuamente… en sus reposos… su respiración… sus palabras… y ejemplificará todos los asuntos que lleven al amor a Alá, así hasta alcanzar este honrado y elevado nivel, y consiga el amor a Alá y Su complacencia, Glorificado y Elevado Sea.
Al llegar a este nivel da lugar al segundo fruto del amor a Alá, Glorificado y Exaltado Sea, del que dijeron algunos sabios:
“Todo siervo que ama a su Señor está ligado a Él en todo lo que dice y hace”.
Por eso se reporta del juez e imam Al Háfidh Ibn Daqîq al ‘Iid (la Misericordia de Alá sea sobre él), que emitió un veredicto sobre un asunto, pero un hombre no estuvo de acuerdo con ese veredicto y le dijo “por Alá que no has sido justo conmigo, has errado en tu veredicto”. Entonces dijo el Imam Al Hafidh, (la Misericordia de Alá sea sobre él):
“¿Dices esto? Juro por Alá, Aquel que no merece que se adore a nadie excepto a Él, que desde hace cuarenta años jamás hablé una sola palabra sin preparar una respuesta para dar ante Alá (Glorificado y Elevado Sea)”.
Esto es debido a la perfección en el amor a Alá (Glorificado y Exaltado Sea), por eso algunos sabios mencionaron en la explicación de este hadiz que “Cuando el creyente llena su corazón de amor a Alá da lugar al segundo fruto: amar a los que Alá ama y enemistarse con los enemigos de Alá” de esta forma amanece y duerme acercándose a aquellos a quienes Alá se acercó, y alejándose de aquellos que Alá (Glorificado y Exaltado Sea), Le ordenó que se alejara; y a esto se refería el Profeta (la paz y las bendiciones de Alá sean con él), al decir (querer a una persona por la causa de Alá).
Cómo conseguir la dulzura de la fe
Amados míos en Alá, siempre que se reúnan estas tres características en el corazón de un siervo, saboreará la dulzura de la fe, y siempre que Alá (Glorificado y Exaltado Sea), facilite y dé el éxito al siervo para establecerla y conseguirla, hará que sea uno de los amados y distinguidos aliados de Alá.
Y por eso, nos hacemos una última pregunta: ¿cuál es el camino para alcanzar este amor? ¿Cuál es el medio para alcanzar esta dulzura, la cual le pedimos a Alá, El Inmenso, con Sus bellos nombres y sublimes atributos, que nos haga saborear esta dulzura y que no nos despoje de ella hasta encontrarnos con Él?
El mejor camino para conseguirla y la vía más próxima para alcanzarla, es el camino de la súplica, que le pidamos a Alá conocer la dulzura de la fe, que nos haga saborear la dulzura de la obediencia al Clemente, ya que siempre que un siervo suplica a su Señor se le responde, siempre que alguien ruega a su Señor, Glorificado y Exaltado sea, le es dado lo que busca y le permite alcanzar su objetivo. Por este hecho dijo Alá en Su Libro:
“Vuestro Señor dice: Invocadme, que responderé.” (Corán 40:60).
Y no hay nada que nos ayude a cumplir con la adoración a Alá cuando ésta se nos resiste, como la súplica.
Y el segundo punto para conseguirla es aplicar las causas que hemos mencionado, las más importantes son: aprender el conocimiento islámico y conocer cómo adorar al Señor del Universo. Así pues, a quien Alá reúna estos dos asuntos y Lo favorezca con ellos, sin duda alguna que saboreará la dulzura de la fe y será de aquellos que Alá guió a la obediencia del Clemente.
Oh Señor nuestro, te pedimos, puesto que Tú eres Alá y que no hay nadie con derecho a ser adorado excepto Tú, que nos otorgues una dulzura detrás de la que jamás haya amargura, una fe que jamás lleve a incredulidad, felicidad que jamás lleve a desgracia y Misericordia que jamás lleve a castigo, ciertamente Tú eres el dueño de ello y El que lo puede cumplir, y nuestra última súplica es: Alabanzas para el Señor del Universo. Y otórgale la paz y bendiciones a nuestro Profeta…
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