|
Ciertamente los creyentes son todos hermanos entre sí; reconciliad pues a vuestros hermanos, y temed a Alá para que Él os tenga misericordia [en esta vida y la otra].
Corán 49:10
Frecuentemente solemos conocer hermanas por distintos medios, muchas veces son tantas las personas que solemos conocer que poco nos detenemos a conocer más a fondo a nuestras hermanas. Así como también juntarnos para estar un rato juntas, si es a distancia existen varias maneras de encontrarnos, ya sea por internet el tratar de conectarnos a la misma hora en distintas salas de chat, hacer cadenas de personas en el msn, hacer círculos de estudios de algún libro y reunirnos para estudiarlo, memorizar juntas alguna sura del Corán o hadices. De esta manera sentiremos más motivación estando acompañadas para aprender y a la vez nos conoceremos más como hermanas.
Y bueno, las que vivimos cerca; tratar de frecuentarnos no solo para aprender del Islam sino también para hacer cualquier otra actividad, realizar grupos recreativos de algún deporte o taller, también reunirnos para salir y dar dawa a la gente.
Normalmente las mujeres solemos ser muy parecidas y diferentes a la vez, tiene que ver la edad, profesión, gustos e intereses. Y si a eso sumamos la sensibilidad de la mujer… Es fácil malentendernos y hacer grupos de hermanas que nos identificamos más.
Algo que debemos recordar es que todas somos musulmanas y todas llegamos al Islam por algo, por Alá, Alá es quien nos une. Así que nuestra meta debe de ser el amarnos todas por la causa de Alá sin importar que a veces no nos entendamos, o discutamos por algo, crear una amistad sólida, fuerte, basada en nuestra fe, en nuestro amor por Alá y tratar de caminar juntas por ese camino de luz y conocimiento, sin importar nuestras diferencias o la lejanía del lugar.
Debemos recordar que un musulmán se debe distinguir de la gente por su buen comportamiento, hermandad y fraternidad, debería de ser nuestra principal característica. Recordemos cuando el Profeta Muhammad (que la paz y la misericordia de Alá sean con él), emigró a Medina. Cómo lo recibieron los Ansar no solo a él sino a todos los que emigraron, los trataron como sus verdaderos hermanos hasta les dieron parte de sus bienes. Fue gracias a esa gran hermandad y sobre todo fe en Alá que esa comunidad llegó a florecer como lo hizo y tanto fue el impacto que hoy en día cada musulmán memoriza, aprende, recuerda y enseña esos bellos relatos de aquellos tiempos mágicos que nos hacen suspirar e imaginar cómo fueron las primeras comunidades musulmanas y sobre todo nos dejan ese gran ejemplo para aplicarlo en nuestras vidas sin importar ni el tiempo ni las distancias.
Su hermana Shahida
|