El Profeta Daud y Suleyman

by Isa Rojas 27. diciembre 2009 04:09

 

Los judíos dijeron que Suleyman había utilizado la magia y la incredulidad, realizando innumerables actos de idolatría, pero Alá lo defendió de todo eso cuando dijo:

Pero no fue Suleyman quien cayó en la incredulidad, sino que fueron los demonios al enseñar a los hombres la magia” (2: 101)

 

 

El Corán habla sobre los mensajeros de Alá


En el Corán se mencionan muchas historias de mensajeros, Alá habla de ellos algunas veces de forma detallada y otras veces de forma resumida, también habla algunas veces sobre las bendiciones que ha tenido con muchos de sus profetas, por ejemplo Daud, Suleyman, Ayub, Yunus, Zakaria, Yahya (que laz paz sea con todos los profetas) entre muchos otros.


Con respecto a Daud y Suleyman (Que la paz sea con ambos) Alá el Altísimo les ha dado una gran posición en la tierra, dándoles un gran reino, otorgándoles un gran conocimiento y sabiduría, Les enseño a ambos mucho de lo que las demás personas no conocían, hizo que los fuertes y poderosos se subordinaran ante ellos y les enseño el lenguaje de los animales y muchas cosas mas:


Es cierto que a Daud y a Suleyman les dimos conocimiento y dijeron: Las alabanzas son a Alá que nos ha preferido sobre muchos de Sus siervos creyentes. Y Suleyman fue el heredero de Daud, dijo: ¡Hombres! Se nos ha enseñado el lenguaje de las aves y se nos ha dado de todo, realmente esto es un favor evidente” (27: 15, 16)


Las bendiciones de Alá el Altísimo con Daud (que la paz sea con él)


Con lo que respecta a Daud (que la paz sea con él), Alá el Altísimo le subordinó las montañas y las aves las cuales lo acompañaban cuando glorificaba y recordaba a Alá, también Alá Enaltecido sea hizo que el hierro fuera blando para él.


Y así fue como dimos a Daud una gracia procedente de Nos: ¡Montañas, acompañad su glorificación, y las aves también! E hicimos el hierro blando para él, ¡Haz cotas de malla dándoles su justa proporción! ¡Y obrad con rectitud!, pues es cierto que veo lo que hacéis” (34: 10, 11)


Y subordinamos las montañas a Daud para que le acompañaran en sus cantos de glorificación, así como las aves. Y lo hicimos, y le enseñamos a hacer cotas de malla para vuestro beneficio, para que así pudierais protegeros de vuestra agresividad ¿Estaréis agradecidos?” (21: 78, 79)


El agradecimiento de Daud (que la paz sea con él) por las bendiciones


Daud (que la paz sea con él), con ese gran reino que poseía, su hábil y fuerte mano siempre fue un siervo temeroso de Alá el Altísimo, que lo recordaba incesantemente, que pasaba largos ratos invocando y suplicando a Alá el Único sin asociados, era sabio y justo, siempre juzgaba entre las personas con justicia y equidad, dice Alá el Altísimo:


¡Daud! Te hemos hecho representante Nuestro en la tierra, juzga pues entre los hombres con la verdad y no sigas los deseos, ya que te extraviarían del camino de Alá; cierto que aquéllos que se extravían del camino de Alá tendrán un violento castigo por haberse olvidado del Día de la Cuenta” (38: 25)


La bendición de Alá con Suleyman (que la paz sea con él)


Con lo que respecta a Suleyman (que la paz sea con él), Alá el Altísimo le subordinó el viento, los cuales corrían bajo su orden y lo transportaban de un lugar a otro según lo quisiera Suleyman (que la paz sea con él) con lo que podía llegar a un lugar mucho mas rápido que cualquier otra persona, también Alá subordinó a las ordenes de Suleyman (que la paz sea con él) a los mas hábiles y poderosos genios, también a los mas grandes demonios, que buceaban buscando perlas y los cuales estando sometidos a Suleyman (que la paz sea con él) construían grandes y hermosos palacios.


Y a Suleyman (le subordinamos) el viento tempestuoso que corría obedeciendo su mandato hasta la tierra que habíamos bendecido. Fuimos conocedores de cada cosa. Y había demonios que buceaban para él realizando aparte de eso otros trabajos. Éramos sus Guardianes” (21: 80, 81)


Y a Suleyman (le subordinamos) el viento, que en una mañana hacía el recorrido de un mes y en una tarde el de otro. E hicimos que manara para él un manantial de cobre fundido, y había genios que trabajaban para él con permiso de su Señor. Y a quien de ellos se apartara de Nuestro mandato le haríamos gustar el castigo del Sair, hacían para él lo que quería: templos escalonados, estatuas, jofainas como aljibes y marmitas que no se podían mover. ¡Familia de Daud! ¡Obrad con agradecimiento! Son pocos Mis siervos agradecidos” (34: 12, 13)


Un entendimiento correcto y una gran inteligencia


En cierta ocasión su inteligencia quedó probada cuando una vez se le fue presentado un caso a su padre Daud (que la paz sea con él) y él le corrigió el veredicto. El caso era el siguiente: habían un grupo de personas que tenían un huerto, en el que entraron unos ganados que pertenecían a otras personas, estos animales dañaron el huerto, el veredicto de Daud (que la paz sea con él) fue que el dueño del huerto tenía derecho a quedarse con los animales que lo dañaron.


Su hijo Suleyman (que la paz sea con él) le dijo: ¡no es correcto ese veredicto oh profeta de Alá!, Daud (que la paz sea con él) respondió: ¿Y cual es el correcto?


Dijo Suleyman (que la paz sea con él): el dueño del ganado se ocupara de cuidar la tierra hasta devolverla a su estado inicial y mientras tanto se quedara con el ganado del otro beneficiándose de su leche y lana como compensación por su pérdida.


Daud (que la paz sea con él) aceptó el consejo de su hijo y cambio su veredicto, Suleyman (que la paz sea con él) tenía solo once años cuando sucedió eso, dice Alá el Altísimo:


Y Daud y Suleyman cuando juzgaron en relación al sembrado en el que una noche había entrado a pacer el ganado de alguien y fuimos testigos de su juicio, pero le dimos comprensión de ello a Suleyman. Y a ambos les dimos juicio y conocimiento” (21: 77, 78)


Suleyman (que la paz sea con él) conoce el idioma de las aves y los animales


En el sagrado Corán se narra una bella historia en la que se habla de la gran sabiduría de Suleyman (que la paz sea con él), y como dirigía su amplio reino. En esa historia se habla también de cómo Alá el Sabio, le une a Suleyman la felicidad en esta vida y en la última, también Alá le reúne a Suleyman (que la paz sea con él) entre su grandioso y amplio reino y la profecía, aparte de eso también Alá le enseño el idioma de las aves y los animales con lo que su ejercito estuvo formado por hombres, genios y animales.


Todo su ejercito estaba subordinado a su orden, en cierta ocasión Suleyman (que la paz sea con él) iba con su ejercito avanzando y al llegar a un lugar donde había hormigas, ellas se asustaron y tuvieron miedo que Suleyman (que la paz sea con él) y sus ejércitos las aplastaran por lo que decidieron entrar a sus nidos. En ese momento se da cuenta Suleyman (que la paz sea con él) de lo que había sucedido, pero al contrario de lo que hacían muchos reyes soberbios que se dejaban llevar por la soberbia e ignorancia, el como un profeta de Alá lo que hizo fue darle las gracias a Alá el Altísimo por todas las bendiciones que Le otorgaba y por darle el conocimiento que le había dado.


La historia de la Abubilla (Hud-hud)


La abubilla era una ave que se encargaba de guiar a Suleyman (que la paz sea con él) y sus ejércitos a los pozos de agua, así como también informaba de las posiciones enemigas, pero en cierta ocasión Suleyman (que la paz sea con él) no la encontró, así que se enojó con el ave porque había desaparecido por un tiempo, cuando apareció le dijo a Suleyman (que la paz sea con él): “ he llegado a donde ni tu ni tus ejércitos han llegado y te he traído una noticia veraz acerca de Saba y su reina: ellos son poseedores de un gran reino, una vasta nación, y a pesar de ese gran reino y poder que poseen son seres que viven en la ignorancia, ellos se postran al sol en vez de Alá, sin que entiendan el error en el que viven y tampoco buscan la guía para adorar solo a Alá el Único.


Suleyman (que la paz sea con él) invita a la reina de Saba a la su religión


El profeta de Alá se enojó al saber que cerca de su reino había otro reino que no conocía, y no le había llegado su invitación a someterse a Alá (el islam), le enojaba que hubiera personas que se postraran al sol, sus características de profeta se hacían evidentes.


El estuvo pensado en cómo proceder y vio que lo correcto era enviarle a la reina y su consejo para invitarlos al islam, que le obedecieran y se sometieran antes de que fuera tarde para ellos y su reino fuera invadido por él y sus ejércitos.


Y eso fue lo que hizo le escribió una carta llena de sabiduría donde la invitaba al sometimiento a dios y a abandonar las falsas creencias. El mensaje era delicado y a la vez severo, y mostraba su posición como mensajero.


La reina consulta con su consejo


La reina que gobernaba esa nación era una mujer inteligente, no acostumbraba a tomar decisiones sin antes consultarlas y pensarlas muy bien, ella tenía experiencias con reyes que buscaban apoderarse de las otras naciones, sin embargo con lo que respecta a Alá era ignorante, los miembros de su consejo le hicieron ver que ese mensaje que le llego no era igual que el de el resto de los mensajes, en verdad que ese era un mensaje del más poderoso rey que había en ese tiempo, era de un profeta que invitaba hacia Alá.


El consejo debatía acerca de que debían hacer, ellos orgullosamente decían que tenían un poderoso ejército y podían causar un severo daño a cualquiera que los enfrentara, muchos fueron los reyes que intentaron conquistar esa ciudad y fueron destruidos, ella temía que su nación fuera conquistada por un rey opresor que los esclavizara y los expulsara de sus casas. Así que dijo: Le enviare a Suleyman regalos y joyas para probarlo, si acepta los regalos entonces es un rey así que mátenlo, en cambio si no acepta los regalos significa que es un verdadero profeta así que obedézcanlo.


Regalos para lograr llegar a un acuerdo


La reina envió a Suleyman (que la paz sea con él) grandiosos regalos, propios de una reina, cuando los regalos llegaron a Suleyman (que la paz sea con él) y le fueron mostrados renuncio a ellos y dijo: ¿acaso esperan que yo acceda a dejarlos en su idolatría y en su reino a cambio de esta riqueza? Siendo que el reino, la riqueza y los ejércitos que me ha dado Alá es mejor que todo lo que poseen, esto es algo serio no es ningún juego, lo que les estoy exigiendo es obediencia, no les estoy pidiendo un acuerdo. Así que envió de regreso todos los regalos que le fueron enviados.


La reina viene sometida


Cuando los regalos enviados a Suleyman (que la paz sea con él) fueron devueltos a la reina de Saba, escucho y obedeció las ordenes de Suleyman (que la paz sea con él) y así lo hizo su pueblo entero, así que ella y sus fuerzas se dirigieron hacia Suleyman sometidos , cuando Suleyman se entero que venían a él se alegro y le agradeció a Alá por las bendiciones y quiso mostrarle un signo de los signos de Alá, para que fuera una prueba más del decreto de Alá y Sus bendiciones.


Quiso que le trajeran el trono de la reina y le pidió a alguno de sus sirvientes que fuera poderoso y confiable que se lo trajeran antes de que la reina y sus ejércitos llegaran.


Después que asombrosamente le trajeron el trono pidió que lo cambiaran un poco para así probarla cuando llegara.


Un gran palacio de cristal pulido


Suleyman le ordeno a los constructores hombres y genios que construyeran para ella un gran palacio de cristal, pidió que por debajo del piso manara agua, para que así el que no lo haya visto antes piense que el piso es agua, y no se dé cuenta que por encima del agua está el piso de cristal, el estaba seguro que la reina creería que el piso era agua y se descubriría las piernas, para que cuando caminara sobre él se diera cuenta de su error al no haber visto el piso de cristal. La razón de esto era que ella y su pueblo se postraban ante el sol porque veían que era la luz más brillante la cual daba vida, siendo que esas características son de Alá el Altísimo. Allí se daría cuenta que si ella se equivoco con el piso al creer que era agua descubriéndose las piernas para luego ver que era de cristal también se habría equivocado con el sol al tomarlo como el creador postrándose ante él y adorarlo.

Eso sería más claro que cien sermones y mil pruebas juntas.


Y se sometió junto a Suleyman a Alá, el Señor de los mundos


Y así fue como sucedió, la inteligencia y astucia de la reina salieron a relucir cuando se dio cuenta de su error, cuando iba a entrar al palacio y vio que el agua corría por debajo se descubrió las piernas para no mojárselas, en ese momento el profeta de Alá Suleyman (que la paz sea con él) le advirtió sobre su error, le dijo: esto es cristal no es agua como crees, en ese momento ella se dio cuenta de su ignorancia al creer en solo lo que podía ver y se dio cuenta que solo por creer que el sol era lo más luminoso que conocía debía ser adorado, así que se arrepintió y dijo:


Dijo ella: ¡Señor mío! He sido injusta conmigo misma pero me someto, junto con Suleyman, a Alá, el Señor de todos los mundos” (27: 46)


El Corán narra la historia de Suleyman (que la paz sea con él)


Y cuando (Suleyman) pasó revista a las aves, entonces dijo: ¿Qué ocurre que no veo a la abubilla?, ¿Acaso es uno de los que están ausentes? La castigaré con un duro castigo o la degollaré a menos que venga con una prueba evidente, mas había permanecido no muy lejos y entonces dijo: Me he enterado de algo que tu no alcanzas a saber y he venido a ti desde Saba con una noticia cierta: he hallado a una mujer que reina sobre ellos y a la que se le ha dado de todo; posee un magnífico trono, la encontré a ella y a su pueblo postrándose ante el sol en lugar de ante Alá; el Shaytan les ha embellecido sus acciones y les ha desviado del camino, y no tienen guía. ¿Por qué no se postran ante Alá que es Quien hace salir lo que está escondido en los cielos y la tierra y sabe lo que ocultan y lo que muestran? Alá, no hay dios excepto El, el Señor del trono inmenso, Dijo: Veremos si es verdad lo que dices o si eres de los que mienten, ve con este escrito mío y déjalo caer sobre ellos, luego retírate y espera su reacción. Dijo ella: ¡Consejo de nobles! Me han arrojado un escrito noble, es de Suleyman y es en el nombre de Alá, el Misericordioso, el Compasivo. No os levantéis contra mí venid a mí sometidos, dijo ella: ¡Consejo de nobles! Dadme un dictamen sobre mi caso, no tomaré ninguna decisión hasta que no os pronunciéis. Dijeron: Nosotros tenemos fuerza y una poderosa ofensiva, pero tuya es la decisión, mira pues lo que vas a ordenar. Dijo: cuando los reyes entran en una ciudad la trastornan por completo humillando a sus habitantes poderosos, Así es como actúan, voy a enviarles un regalo y esperaré lo que traigan de vuelta los mensajeros” (27: 20-36)


Y cuando llegó a Suleyman dijo: Me tentáis con riquezas cuando lo que Alá me ha dado es mejor de lo que os ha dado a vosotros y no obstante os contentáis con vuestros regalos, vuelve a ellos, que vamos a ir con ejércitos a los que no podrán enfrentarse, los expulsaremos de ella humillados y quedarán empequeñecidos. Dijo: ¡Mis nobles! ¿Cuál de vosotros me traerá su trono antes de que vengan a mí sometidos (musulmanes)? Dijo un genio Ifrit: Yo te lo traeré antes de que te levantes de tu asiento, yo tengo fuerza para ello y soy digno de confianza, y dijo el que tenía conocimiento del Libro: yo te lo traeré antes de que vuelva a ti tu mirada (es decir en un abrir y cerrar de ojos) y cuando lo vio instalado ante él dijo: Esto es parte del favor de mi Señor para probarme si soy agradecido o ingrato, y quien es agradecido sólo lo es para sí mismo, realmente mi Señor es Rico, Generoso. Dijo: Hacedle irreconocible el trono para que comprobemos si tiene guía o si es de los que no tienen guía, y cuando ella vino, le preguntaron: ¿Es así tu trono? Respondió: Parece él. Pero nosotros habíamos recibido el conocimiento antes que ella y éramos musulmanes. Mientras que a ella la había desviado lo que adoraba fuera de Alá, realmente pertenecía a un pueblo de incrédulos. Se le dijo: Entra en el palacio. Y cuando lo vio creyó que era una superficie de agua y se descubrió las piernas, dijo: Es un palacio de cristal pulido, dijo ella: ¡Señor mío! He sido injusta conmigo misma pero me someto, junto con Suleyman, a Alá, el Señor de todos los mundos” (27: 37-46)


Suleyman (que la paz sea con él) no cayó en la incredulidad sino que fueron los demonios quienes fueron incrédulos


Algunos Judíos empezaron a decir cosas que no son propias de alguien que cree en Alá y Lo unifica, no son propias de una persona a la cual Alá le abrió el corazón con la fe, y mucho menos son propias de un profeta enviado al cual Alá le dio sabiduría, lo bendijo con la profecía y lo hizo un líder.


Los judíos dijeron que Suleyman había utilizado la magia y la incredulidad, realizando innumerables actos de idolatría, pero Alá lo defendió de todo eso cuando dijo:


Pero no fue Suleyman quien cayó en la incredulidad, sino que fueron los demonios al enseñar a los hombres la magia” (2: 101)


y a Daud le concedimos a Suleyman ¡Que excelente siervo! Con qué frecuencia se volvía a su Señor” (38: 29)


Es cierto que el (Suleyman), junto a Nos, tiene proximidad y un hermoso lugar de retorno” (38: 39)

 

 

 

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