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De Isa Garcia
Alabado sea Alá, Señor del Universo. Le glorificamos, Le pedimos perdón por nuestros pecados y a Él nos encomendamos. Nos refugiamos en Alá del mal que existe en nuestras propias almas y de los perjuicios de nuestras malas acciones. A quien Alá guía nadie puede desviar, y a quien extravía nadie puede guiar.
Atestiguo que nada ni nadie merece adoración sino Alá, Único, Quien no tiene copartícipe alguno. Atestiguo que Muhammad es Su siervo y Mensajero.
Alabado sea Alá, Único y sin socios en Su reino, alabado sea Aquél cuya adoración exclusiva es la principal causa que nos hará entrar al Paraíso. Alabado sea Alá que nos ha guiado al Islam, haciéndonos pertenecer a la comunidad del último de los profetas enviados a la humanidad, Muhammad, a quien concedió la sabiduría y el Corán. Alabado sea Alá por todas las gracias y bendiciones que nos ha concedido. Alabado sea, por haber hecho de este mundo una tierra de cultivo, para cosechar los frutos en esta vida y el más allá. Quien obre bien, encontrará recompensa, y debe agradecer a Alá. Quien haya obrado mal, se hará merecedor del castigo, y no debe culparse sino a sí mismo.
El matrimonio en el Islam es considerado como tranquilidad para el alma y sosiego para la mente. El Islam exhorta mediante el matrimonio a que el hombre y la mujer puedan vivir juntos en una atmósfera de amor, misericordia, armonía, cooperación, consejo mutuo y tolerancia, estableciendo las bases para la construcción de una familia musulmana dentro de un ámbito legítimo.
El más básico y fundamental atributo de un matrimonio musulmán es la unión de la pareja por la hermandad en la fe del Islam.
Debido a que el Islam es un modo de vivir, y no solamente una práctica religiosa restringida a una adoración semanal, el matrimonio constituye una parte importante de la vida de todo musulmán. La existencia de un sistema de creencias y valores compartidos por la pareja, facilita la comunicación de una manera que no podría obtenerse del matrimonio entre personas de diferentes creencias. Es esencial que un matrimonio esté profundamente iluminado por la Fe.
El Sagrado Corán ha descrito, de la forma más elocuente, esta eterna relación natural entre el hombre y la mujer, la cual está repleta de tranquilidad, seguridad, amor, comprensión y compasión:
“Y entre Sus signos está haberos creado esposas de entre vosotros para que encontréis en ellas sosiego, y puso entre vosotros amor y misericordia...” [30:21]
El matrimonio es una unión entre dos seres, en el sentido más profundo. Alá une estas dos almas para que puedan disfrutar con tranquilidad y estabilidad la vida conyugal llena de amor sincero y misericordia.
Como dijo el Profeta Muhammad: "Cuando el marido da de comer a su esposa, obtendrá la recompensa por esta acción y Alá incrementará la unión entre ellos. Así, cuando ambos se aman uno a otro para complacer a Alá, lo que hacen en verdad es acrecentar su Fe".
Es esencial para la buena relación entre los esposos el respeto mutuo, la aceptación y la comprensión, y para ello es necesario comprender los derechos de ambos, la esposa y el esposo y cumplirlos tanto como nos sea posible, porque si solo reclamamos que se cumplan nuestros derechos, pero no cumplimos con los derechos de nuestro cónyuge, estamos siendo injustos y oprimiendo a un creyente, algo que es ilícito en el Islam, para eso debemos conocer algunos de estos derechos de los esposos, para ser los primeros en cumplirlos y hacer de nuestro matrimonio ese hermoso jardín donde uno quiere pasar todos sus días y cada uno de sus instantes:
El Perdón:
El Profeta Muhammad preguntó a sus compañeros: "¿Desearían que Alá les perdonara?" Ellos contestaron que por supuesto desearían eso, él respondió: "Entonces perdónense unos a otros."
Uno de los principales factores para tener un matrimonio feliz es que los esposos sean capaces de perdonarse, que no guarden rencores o resentimientos el uno hacia el otro. El musulmán debe luchar contra su ego y orgullo, saber pedir perdón y saber también perdonar.
La Paciencia:
As-sabr (la paciencia) es el instrumento más valioso para mantener una vida equilibrada y buena. Ser pacientes y bondadosos nos sitúa en un estado del alma y del espíritu que nos hace aproximarnos más hacia Alá a través del Tawakkul (encomendarnos a Alá) y la confianza que depositamos en Él. La paciencia constituye un mecanismo interno que nos da el poder para hacer frente a las dificultades de la vida. Como Alá ha dicho en la Surah Al-'Asr: "Por el Tiempo. Ciertamente la humanidad está en la perdición. Excepto aquellos que creen, que obran el bien y que se recomiendan mutuamente la verdad y la paciencia".
La Flexibilidad:
Muchas parejas se tornan infelices debido a que no son capaces de ceder. No debemos esperar que nuestra esposa o esposo sea una extensión de nosotros. Son especiales, con sus personalidades, gustos y cosas que no les agradan. Debemos respetar el derecho que tienen de ser ellos mismos en tanto esto no comprometa su religión. Ser inflexibles e incapaces de adecuar nuestras diferencias individuales conduce a una atmósfera tensa y estresante.
La Amistad:
Nosotros honramos, confiamos, respetamos y cuidamos a nuestros amigos, a pesar de nuestras diferencias. Son estos aspectos de la amistad los que debemos desarrollar en nuestro matrimonio.
Alá describe en el sagrado Corán a la esposa como “la compañera” es decir aquella persona que está a nuestro lado, lado a lado, no por debajo.
“Su compañera y sus hijos” (80:36)
La Diversión:
Las parejas que no ríen juntas deben esforzarse para encontrar momentos comunes de diversión. Es sabido que el Profeta Muhammad bromeaba con sus esposas.
La Fidelidad:
Ha sido ordenado por Alá que los esposos sean fieles entre sí. Existen numerosas formas de infidelidad existentes entre los musulmanes. La forma más común es mantener amistades con personas de otro sexo que exceden lo que el Islam permite y del respeto debido al esposo o esposa. Las últimas tendencias de relaciones aparecidas en Internet son contrarias también a las etiquetas islámicas y están ocasionando serios problemas entre las parejas. Una vez que un sentimiento de traición se instala en el corazón, resulta muy difícil repararlo.
El buen trato:
Al esposo le dice el Profeta: "Les aconsejo tratar bien a la mujer. La mujer fue creada de una costilla. Nunca se enderezará (abandonando su esencia). Si te relacionas con ella, tendrás que aceptarla (como ella es) curva (arqueada), porque si intentas enderezarla la romperás. Romperla significa el divorcio".
Esta descripción del Profeta describe la esencia y la naturaleza de la mujer. Ella no podrá cambiar para ser lo que su marido desea, sino que el marido musulmán debe entender que esa es su naturaleza, y así es como ella ha sido creada. No debe intentar enderezarla de la manera que está convencido que es correcta, sino que debe respetar su naturaleza femenina y debe aceptarla como Alá la creó, teniendo en cuenta que ser "curva (arqueada)" significa que ella no será como él lo desee en algunos aspectos ni tendrá la misma visión y concepto que él. Si insiste en enderezarla y amoldarla a sus deseos, será como intentar enderezar una costilla: terminará partiéndola con sus manos, y la ruptura de la costilla en esta imagen metafórica significa el divorcio.
Y sobre la esposa el Profeta le dijo a Ibn ‘Abbas: "¿Quieres que te informe sobre lo más valioso que un hombre puede tener? Una esposa virtuosa. Que cuando la mira se deleita, cuando le solicita algo ella lo realiza y cuando está ausente ella le es fiel". Abu Hurairah dijo que el Profeta fue preguntado: ¿Cuál es la mejor mujer? Respondió:
"Aquella que cuando su esposo la mira se deleita, cuando le solicita algo ella lo realiza, y no hace aquello que él deteste".
Las Finanzas:
Uno de los puntos de disputa más comunes en los matrimonios es el dinero. Es importante recordar que en el islam la obligación de mantener el hogar recae sobre el hombre, y que el dinero de la esposa en el Islam le pertenece completamente a ella y no puede ser considerado como parte del patrimonio familiar a excepción de que ella voluntariamente acepte contribuir a los gastos del hogar para lograr juntos un mejor nivel de vida.
La Libertad:
El matrimonio en el Islam es una sociedad, no una esclavitud o servidumbre. El considerar a nuestra esposa como una propiedad es una idea ajena a la concepción islámica de los roles de los cónyuges. El espíritu de equipo se acrecienta cuando los miembros de éste se sienten libres para ser ellos mismos. Dar libertad a la esposa o esposo significa considerar sus necesidades y reconocer sus limitaciones.
Los Cumplidos:
Hacerse cumplidos y lisonjearse honestamente es un camino infalible para ganar el corazón del esposo o esposa. Todos quieren ser apreciados y reconocidos por sus méritos, por ello, actuar con tacañería en relación con los cumplidos es en realidad privarse a sí mismo de recibir reconocimiento.
El Problema de las Falsas Expectativas:
A menudo ocurre que nuestras expectativas son tan altas que fácilmente nos olvidamos de que sólo somos seres humanos. Cuando las parejas empiezan a ponerse quisquillosas y a pedir lo imposible deben de inmediato recordar que solamente Alá es perfecto.
Le pedimos a Alá que nos conceda comprender y poner en práctica este conocimiento para fortalecer nuestras familias.
Pidan paz y bendiciones por el Profeta Muhammad, tal como Dios lo menciona en el Corán:
Ciertamente Alá y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él. [Corán 33:56]
¡Oh Alá! Me refugio en Ti de desviarme o ser desviado, de equivocarme o de que me precipite en el error, de oprimir o ser oprimido, de comportarme de manera ignorante con alguien o que se comporten de manera ignorantes conmigo.
¡Oh Alá! Tú eres el Soberano, no existe dios excepto Tú. Tú eres mi Señor y yo soy Tu siervo. Si he sido injusto con mi alma, reconozco mis pecados, perdona todas mis culpas y faltas, porque nadie perdona los pecados sino Tú. Guíame hacia los mejores modales, porque nadie guía a ellos sino Tú. Aleja de mí las malas obras, porque no podría alejarme de ellas excepto que Tú me des fortaleza.
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