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El ayuno (Siâm) tiene grandes resultados y un efecto notable, esto se debe a que el ayuno es protección, como dijo el Mensajero de Dios (que las paz y la misericordia de Allah sean con él):
«El ayuno es protección»
Recopilado por Bujâri (1894) y Muslim (1151), es una protección del fuego, protección para la estancia de la próxima vida, protección contra las faltas, disminuye los deseos del alma y refrena los caprichos evitando caer en los actos reprobables, y así se refrena el deseo de realizar obras que no tienen un buen final en esta vida ni en la otra, por eso dijo el Profeta:
«El Fuego ha sido ocultado tras los deseos y el Jardín ha sido ocultado tras las cosas que no apetecen»
Recopilado por Bujârî (6487) y Muslim (6487) y esta es la forma de Muslim. El camino hacia el Paraíso necesita de paciencia en la obediencia a Dios, paciencia para no cometer los pecados, pero el camino para el Infierno está rodeado de los deseos, si el hombre se aleja de ellos se habrá salvado, pero si los prefiere pueden encaminarlo hacia las cosas prohibidas, puede que sea un gusto en este momento, pero su resultado será el arrepentimiento, la tristeza, el pesar en esta vida y en el mas allá, dijo el Mensajero e en un hadiz acordado en su veracidad de 'Abdulah bin Mas'ud:
«¡Oh Jóvenes! Quien de ustedes tenga condiciones, que se case. Es protección para las miradas y la sexualidad. Pero quien carezca de posibilidades, que ayune, esto será una protección para él»
Bujâri y Muslim.
El Profeta explicó que aquel en condiciones de contraer matrimonio que lo haga para salvaguardarse a sí mismo, y para preservar a los demás, en dado caso que no le sea posible, la guía profética presenta al ayuno como remedio, porque protege al hombre de caer en las malas acciones, debido a que el ayuno debilita el ser y le es privado hacer cosas que podía hacer en un estado donde podía comer y beber.
Esto es un buen consejo del Noble Profeta para los jóvenes, apresurarse al matrimonio si es que tienen los medios y la capacidad, mientras que dado el caso de que no puedan, que refrenen sus deseos a través del ayuno.
En el ayuno, los ricos padecen la dificultad del hambre, entonces recuerdan la bendición que Dios les ha concedido en sus bienes, le agradecen a Dios y sienten que tienen hermanos que padecen de hambre sin ayunar, porque no pueden mitigar su hambre, esto es un incentivo para que sean bondadosos con los necesitados y les concedan caridades a los pobres y necesitados.
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