El espía del Falso Mesías (el Dayyal)

by Isa Rojas 19. abril 2010 17:51

 

Relata Muslim en su Sahih:

 

Fátima bint Qays, la hermana de Al-Dahhâk ibn Qays, que una vez el Mensajero de Alá (que la paz y la misericordia de Alá sean con él) terminó la oración se sentó sobre el púlpito sonriendo y dijo:

 

«Que cada uno se quede en su lugar de oración». Luego dijo: «¿Sabéis por qué os he reunido?».

 

Contestaron: ‘Alá y Su Mensajero saben más’.

 

Dijo:

 

«¡Por Alá!, no os he reunido para una exhortación o advertencia, sino que lo he hecho por Tamîm Al-Dârî, que era cristiano, y vino, juró fidelidad y aceptó el Islam. El me relató una historia que concuerda con lo que yo os he dicho respecto al Daÿÿâl. Me contó que navegó en un barco con treinta hombres de las tribus de Lajm y Ÿudhâm que fue sacudido por las olas del mar durante un mes para finalmente ser empujado hacia una isla a la hora de la puesta del sol. (Los pasajeros) subieron en un pequeño bote y entraron en la isla. Allí encontraron a una bestia muy peluda, de la que no se podía distinguir su frente de su espalda por la abundancia de pelo. Le preguntaron:

 

¡Ay de ti! ¿Quién eres?’

 

Contestó: ‘Soy Al-Ÿassâsah (el espía)’.

 

Dijeron: ‘¿Y quién es Al-Ÿassâsah?’

 

Dijo: ‘¡Oh gente!, id con aquel hombre en el templo que está ansioso por conoceros’.

 

Cuando nos mencionó a ese hombre temimos que fuese un demonio. Fuimos rápidamente hacia el templo, entramos en ella y nos encontramos con un hombre de buen porte, con sus manos atadas al cuello y sus piernas encadenadas hasta los tobillos.

 

Le preguntamos: ‘¡Ay de ti! ¿Quién eres?’

 

Dijo: ‘Pronto sabréis quien soy, pero antes informadme sobre vosotros’.

 

Dijeron: ‘Nosotros somos árabes, viajábamos en una embarcación, pero las olas nos empujaron a la deriva durante un mes y nos trajeron a tu isla. Subimos en un bote, y así entramos en esta isla donde nos encontramos con una bestia muy peluda de la que no podíamos distinguir su frente de su espalda, por la abundancia de pelo.

 

Le preguntamos: ‘¡Ay de ti! ¿Quién eres?’ Contestó: ‘Yo soy Al-Ÿassâsah’.

 

Preguntamos: ‘¿Y quién es Al-Ÿassâsah?’

 

Dijo: ‘¡Oh gente!, id con aquel hombre en el templo que está ansioso por conoceros’.

 

Entonces vinimos rápidamente hacia ti temiendo que fuese un demonio’.

 

Él dijo: ‘Informadme sobre las palmeras de Baysân’.

 

Dijimos: ‘¿Sobre qué asunto quieres que te informemos?’

 

Dijo: ‘¿Esas palmeras, tienen frutos?’

 

Le dijimos: ‘Sí’.

 

Dijo: ‘Tengo dudas de que den frutos’.

 

Dijo: ‘Informadme sobre el lago de Tiberíades’.

 

Dijimos: ‘¿Sobre qué asunto quieres que te informemos?’

 

Preguntó: ‘¿Tiene agua?’

 

Dijimos: ‘Tiene agua en abundancia’.

 

Dijo: ‘Creo que pronto se secará’.

 

Dijo: ‘Informadme sobre la fuente de Zugar’.

 

Preguntamos: ‘¿Sobre qué asunto quieres que te informemos?’

 

Dijo: ‘¿Esa fuente tiene agua? ¿Sus habitantes riegan con el agua de la fuente?’

 

Le dijimos: ‘Sí, tiene mucha agua y sus habitantes riegan con su agua’.

 

Dijo: ‘Informadme sobre el Profeta de los gentiles. ¿Qué hizo?’

 

Dijeron: ‘Salió de Makka y se ha establecido en Yazrib (Medina)’.

 

Preguntó: ‘¿Los árabes lo han combatido?’

 

Dijimos: ‘Sí’.

 

Dijo: ‘¿Y cómo se las ha arreglado con ellos?’

Entonces le informamos que él había vencido a los árabes vecinos y que ellos se habían sometido.

 

El preguntó: ‘¿Eso ya ha sucedido?’

 

Dijimos: ‘Sí’.

 

Dijo: ‘Pues ciertamente lo mejor para ellos es obedecerlo.

 

Os diré algo de mí mismo: yo soy el mesías (1), y pronto se me permitirá salir.

 

Entonces saldré y recorreré la tierra, y estaré cuarenta días en cada ciudad, excepto en Makka y Taybah (2), ya que ellas me han sido prohibidas; siempre que intente entrar a alguna de ellas habrá un ángel con una espada en la mano enfrentándome, y también habrá ángeles custodiando todos los pasajes que lleven a ellas’».

 

Luego el Mensajero de Alá (que la paz y la misericordia de Alá sean con él), golpeando el púlpito con la punta de su bastón, dijo: «Esta es Taybah, esta es Taybah, esta es Taybah», es decir Medina. «¿Yo no os había relatado algo así?».

 

La gente dijo: ‘Sí’.

 

«A mí me complace el relato de Tamîm ya que concuerda con lo que os he relatado respecto a Medina y Makka. ¡Cuidado!, (dijo que) él (el Daÿÿâl) está en el mar de Siria o en el mar del Yemen. Pero no, sino que está hacia Oriente, está hacia Oriente, está hacia Oriente ».

 

Y señaló con su mano hacia el Este”. Ella dijo: “Esto lo memoricé del Mensajero de Alá (que la paz y la misericordia de Alá sean con él)”.

 

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(1) El falso mesías.

(2) El Profeta aclara luego que Taybah es Medina.

(3) Uno tipo de dátiles de Medina. Hay ciento veinte tipos distintos de dátiles en Medina según los expertos.

(4) Se trata de un divorcio definitivo en el cual no hay posibilidad de reconciliación.

(5) Se refiere a parientes de tribus o clanes emparentados por línea paterna, como lo enuncia específicamente el hadiz anterior.

 

 

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