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Al comenzar a escribir este articulo, no quise que fuera uno mas de lo que los muchos que se leen actualmente en la net, que van desde testimonios reales y valientes pasando por cursilerías de heroínas de fotonovelas, no suelo hablar de mi; y en contadas ocasiones doy algún testimonio basado en alguna experiencia , nunca me gusto, ni me gusta, ni me gustara el protagonismo, prefiero trabajar en silencio complaciendo a mi Señor basándome en una frase de Issa (alaihi salam) en el Sermón de la Montaña en cuando dijo que no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha, así que mis acciones son mejor bajo el velo de la discreción y el trabajo constante. Valga aclarar que cada testimonio es diferente y cada experiencia única aunque yo use la palabra cursilería no me gustaría herir susceptibilidades.
Como antes mencione no soy dada a los show y menos mediáticos pero a veces suceden ciertos acontecimientos que vale la pena compartir, muchas personas dentro de mi círculo mas intímo conoce de todas las tribulaciones y vicisitudes que he padecido por ser musulmana y vestir el hijab - considero que no solo las llevamos el hijab sufrimos, porque conozco muchos casos de hermanas que sufren por no poder usarlo, así que no puedo obviar ese detalle – específicamente, aquí en El Salvador, país en el cual resido desde hace 4 años y en el cual he encontrado mucho calor humano, pero también mucha la miseria humana e intolerancia, la cual en su mayoría atribuyo a la ignorancia y desinformación, así como también a las hordas barbarás de feligreses evangélicos cuya capacidad de raciocinio les fue arrebatado en aras de una fe ciega en sus lideres mas que en Dios mismo. Lo penoso de esta situación es que se da a todos niveles, desde el que vende verduras en la calle hasta el funcionario público, quien dicho sea de paso tiene facultad para aplicar la ley según su interpretación, yo no estoy por la labor de criticar la interpretación ni menos la justa aplicación que se le da a la misma, eso no me compete a mi, además no hay mejor justicia, ni mejor abogado, ni mejor Juez que Allah Subhana wa ta’ala, El es nuestro único ayudador.
Pero, aquí no me gustaría enfocarme nada mas en lo triste, porque si de eso habláramos nada mas creo que necesitaríamos tanto papel klenex como inmenso es el mar para secarnos las lagrimas, ciertamente he pasado por todo, les dejo abierto a la imaginación, pero ¿saben que? Todo ha valido la pena y cada día me doy cuenta que vale la pena, desde el primer día que comencé a leer acerca del Islam, OJO nada tiene que ver como aquella ignominia llamada El Clon, desde mi punto de vista la deformación mas grande del ideal de la verdadera musulmana, hice mi shahada en Mayo del 2005, el día no lo recuerdo, ni seré hipócrita diciendo fue el día mas feliz que he vivido, ya que fue un día de circunstancias inusuales, pero si puedo decir que ha sido la mejor decisión que he tomado en toda mi existencia hasta la fecha y que desde ese instante que no recuerdo mi corazon, mi alma, mi ser dio un vuelco de 360 grados, he sido inmensamente agraciada y he sido fuertemente probad, por eso doy gracias y alabanzas al Señor de los Mundos; porque lo dice el Sagrado Quran en Sura Al Baqara:
“Recordadme pues, que Yo os recordaré, agradecedme [Mis mercedes] y no seáis ingratos. ¡Oh, creyentes! Socorreos con la paciencia y la oración; en verdad, Allah está con los pacientes. Y no digáis que quienes cayeron por la causa de Allah están muertos, al contrario están vivos pero no lo advertís. Y por cierto que os probaré con algo de temor, hambre, pérdida de bienes, vidas y frutos, pero albricia a los pacientes [que recibirán una hermosa recompensa]. Aquellos que cuando les alcanza una desgracia dicen: Ciertamente somos de Allah y ante Él compareceremos. Éstos son quienes su Señor agraciará con el perdón y la misericordia, y son quienes siguen la guía.” 152 -157, así que con cada palabra de desdén, desprecio, desaire, menosprecio, displicencia, esquivez, indiferencia, postergación, ultraje, ofensa hacia mi o mi religión, usando los adjetivos mas peyorativos que sus mentes primitivas conocen, en vez de debilitarme me fortalecen, porque me muestra que yo estoy en el camino haciendo lo correcto para mi Señor, pero ellos están en la vía de la perdición contraria incluso al mensaje de amor y paz que trajo que Issa (alehi salam), mensaje del cual ellos se ufanan ser los guardianes y escogidos del Señor, menuda contradicción, pero solo Allah Subhana wa ta’ala les puede juzgar, nosotros solo debemos tratar de enseñarles la buena guía manteniendo la compostura y evitando la confrontación innecesaria que solo nos llevaría a descender a su mismo nivel intelectual, lo que a mi me parece dantesco e inaudito.
Al hamdolillah, vivo en paz conmigo misma y con mis semejantes, tengo lo justo ni mucho ni poco en la justa medida que Allah subhana wa ta’ala a destinado para mi hasta el día presente, agradezco cada día por ser musulmana y por haber tomado el hijab para mi, el cual No considero un logro personal sino una sabia y determinada decisión, a través de la cual le digo al mundo que ellos y sus soeces opiniones no me interesan ni me roban una pizca de mi tiempo, ya que solo me interesa complacer a mi Señor. Concluyo con una frase que escuche hace tiempo y la tome para mi, desconozco su origen pero es muy propia en ciertas ocasiones y es que no hay opiniones estúpidas sino estúpidos que opinan.
Así, valor hermanas Allah subhana wa ta’ala esta con nosotras y sea que vistas el hijab o aun no, el ser musulmana te hace mejor que la gran mayoría, ya que una No musulmana jamás se puede comparar con una musulmana sincera y temerosa de su Señor, aquella que mantiene su lengua refrenada y sus pensamientos apartados del mal, evitando la Ira de su Señor.
Su hermana en Al Din
Chaimae Agdaou
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