Pregunta:
Tengo una hermana (por parte de mi padre), que fue casada por mi padre, sin su consentimiento ni previa consulta al respecto, teniendo en cuenta que ella tiene veintiún años, y que los testigos mintieron al afirmar que ella aceptaba tal matrimonio. Su madre firmó el contrato matrimonial en su lugar, y de este modo se tramitó, pero ella se niega a aceptar a esa persona y la legalidad del contrato matrimonial. ¿Cuál es la validez de dicho contrato, y el proceder de los testigos?
Respuesta:
No puede el padre, o cualquier otra persona, coaccionar a su hija a casarse con una persona, si ésta no lo acepta.
El Profeta Muhammad dijo:
“No es lícito casar a la mujer virgen hasta que sea consultada.”
(Hadíz transmitido por Bujári, y Muslim)
Esta es la regla general y no cabe en ella ninguna excepción.
También consta en Sahíh Muslim el siguiente Hadíz:
“La mujer virgen debe ser consultada por su padre.”
El texto del Hadíz menciona claramente a la mujer virgen y a su padre.
Esto se aplica a la situación consultada y, por tanto, el proceder del padre es ilegítimo al coaccionar a su hija a casarse con una persona que ella no acepta.
Consentir tal contrato, permitir su consumación y considerarlo correcto, es contrario a la legislación, que solicita a los ciudadanos que no cometan asuntos ilegales y prohibidos. Si en este caso fue permitido lo prohibido, el contrato matrimonial mencionado en la consulta, es nulo, debido al incumplimiento de la condición indeclinable: el consentido de la hija. La postura del padre es ilícita. Se debe solicitar al tribunal que revise tal contrato a fin de declararlo inválido e ilegal.
En cuanto a los testigos, ellos han cometido una falta terrible, de acuerdo con el Hadíz del Profeta Muhammad quien dijo:
“¿Queréis que os informe sobre el mayor de los pecados?” El Mensajero se encontraba acostado sobre su costado al hacernos la pregunta, y de repente se sentó para responder, y dijo seriamente: “Es el falso testimonio, es el falso testimonio (Shahadat Az Zúr), es dar falso testimonio...” y continuó repitiendo esa frase hasta que sus compañeros desearon que guardara silencio.
(Hadíz transmitido por Bujári y Muslim)
Refiriéndonos a los testigos citados en la consulta, deben arrepentirse a Alá de su erróneo comportamiento al presentarse como testigos de un contrato matrimonial injusto e ilegal. Deben comparecer ante el juez para declarar lo ocurrido y retirar su testimonio anterior.
De igual manera, la madre debe arrepentirse de su comportamiento, al firmar un documento en lugar de su hija sin autorización, por ser ilícito, y comprometerse ante Alá a no cometer semejante hecho en el futuro.
Sheíj Ibn ‘Uzaímín