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En Sahih Muslim encontramos que 'A'ishah la esposa del Mensajero de Allah (que la paz y la misericordia de Alá sean con él) relató:
"La primera forma con la que empezó la revelación al Mensajero de Allah (que la paz y la misericordia de Alá sean con él) fue la visión fidedigna mientras dormía, Y toda visión era como el brillante destello del alba. Luego comenzó a amar la soledad y solía recluirse en la cueva de Hirá por un número de noches (siguiendo el modo de adoración hanif del profeta Ibrahim -que la paz y la misericordia de Alá sean con él-) antes de volver con su familia y buscar de nuevo provisiones para este propósito. Luego volvía con Jadiya y llevaba provisiones para otro período; hasta que le llegó la Verdad cuando estaba en la cueva de Hira. Y llegó el ángel y le dijo:
¡Lee!
Respondió: Yo no sé leer.
Y contó (el Profeta):
“Entonces me tomó y apretó hasta hacerlo fuertemente, luego me soltó y dijo: ¡Lee!.
Yo dije:
No sé leer,
Y entonces me tomó nuevamente y por segunda vez me apretó fuertemente y luego me soltó y me dijo:
¡Lee!
Y contesté:
No se leer,
Y así fue que me tomó y apretó fuertemente por tercera vez y luego me soltó y dijo:
¡Lee en el nombre de tu Señor que ha creado! Ha creado al hombre de un coágulo. ¡Lee, que tu Señor es el más Generoso! El que enseñó por medio del cálamo, enseñó al hombre lo que éste no sabía. (96:1-5)
Entonces el Mensajero de Allah (que la paz y la misericordia de Alá sean con él) regresó, temblando, con Jadiya y le dijo:
¡Envuelveme!, ¡envuelveme!
Y lo arropó hasta que el temor lo dejó, luego le dijo a Jadiya:
¡Jadiya, qué me ha pasado!
Y le contó lo sucedido. Y dijo:
Temo por mi mismo.
Le dijo Jadiya:
Pero no, son buenas noticias. ¡Por Allah! Allah nunca te humillará.. ¡Por Allah! Ciertamente tu mantienes los lazos familiares, hablas la verdad, cargas con las dificultades de la gente, ayudas a los necesitados, agasajas a tus invitados y te esfuerzas contra los problemas que afligen a la gente.
Luego Jadiya lo llevó ante Waraqa ibn Nawfal ibn Asad ibn 'Abdul 'Uzza, que era hijo de su tío paterno. Era un hombre que se había hecho cristiano en los días de la ignorancia, que solía escribir en árabe y había escrito (partes de) el Inyil (el Evangelio de Jesús) en árabe como Allah lo había querido. Era un hombre muy anciano y se había quedado ciego. Y le dijo Jadiya:
¡Tío! Escucha a tu sobrino.
Dijo Waraqa ibn Nawfal:
¡Sobrino! ¿Qué has visto?
Y el Mensajero de Allah (que la paz y la misericordia de Alá sean con él) le contó lo que vio. Entonces Waraqa le dijo:
Ese es el Namus que fue enviado a Moisés (que la paz y la misericordia de Alá sean con él), ¡ojalá yo fuera joven! (para presenciar tu misión profética), ¡ojalá estuviera vivo cuando tu pueblo te expulse! (para estar de tu lado).
Preguntó el Mensajero de Allah (que la paz y la misericordia de Alá sean con él):
¿Ellos me expulsarán?
Dijo Waraqa:
“Si, ya que nunca vino un hombre con lo que tú has traído sin encontrar enemistad, y si yo alcanzo a ver ese día te ayudaré con todo mi corazón". Fin de la Cita.
Se dice que la revelación cesó dos años, o se dice que 40 días.
Y el Profeta se entristeció considerablemente, la narración que dice el Profeta sentía en reiteradas ocasiones el impuslo de arrojarse desde lo alto de una elevada montaña y que cada vez que llegaba a la cima se le aparecia Yibril y le decía “ ¡Oh Muhammad! Ciertamente eres el Mensajero de Alá, pero esta narraciones va en contra de la infabilidad como Mensajero, y es una noticia Mursal débil, Shaij Al Albani menciona que tiene dos ilal, así como Ibn Hayr en la explicación de Fatahu Al Bari menciona que no esta conectada con la narración de Aisha –radiAláuanha-.
Luego Dios, el Exaltado, le reveló:
¡Oh, tú [Muhammad] que te envuelves en el manto! Levántate y advierte [a los hombres]. Proclama la grandeza de tu Señor, purifica tus vestimentas [74:1-4]
Este versículo del Corán marca el comienzo de su misión como Mensajero.
La revelación tardó en otro momento como dos noches o tres y los asociadores dijeron:
“En verdad que el Señor de Muhammad lo ha abandonado”
Y Alá les responde diciendo:
Juro por la mañana. Por la noche cuando cubre con su oscuridad. Que tu Señor [¡Oh, Muhammad!] no te abandonó, ni te aborreció jamás. [Esto es en respuesta a lo que decían los idólatras, cuando durante un período el Profeta no recibió la revelación, de que su Señor lo había abandonado y lo aborrecía]. 93:1-3.
Encontramos narraciones débiles donde se menciona que Ybril le enseño la ablución, o que nuevamente al comienzo de la revelación se le abrió el pecho, o que Abu Bakr fue quien lo acompaño con Waraqah, y todo lo anterior no es algo que este establecido.
Con la revelación de la Sura Al Mudathir, el Profeta empezó a invitar a la gente hacia al monoteísmo y a prohibir la idolatría.
La civilización islámica como ninguna otra civilización, esta basada por supuesto, en la revelación, pero en su esencia fue soportada y fundada por una mujer. La primera persona en creer en el Profeta Muhammad (salAláu ‘Alái ua salam) fue su esposa Jadiya, a través de su dinero y a través del confortamiento que le brindó al Profeta, el apoyo financiero, y los ánimos con los que ayudó al Profeta para expandir el mensaje del Islam durante el primer año de la profecía.
Alí fue quien lo hizo entre los más chicos y Abu Bakr entre los hombres. De los viejos Zaid bin Harithah, de los que más temprano se islamizaron fue la familia de Abu Bakr, S’ad bin Abi Waqas, Uthman bin ‘Afan, Talha bin ‘Ubaidilah, Zubair bin agua, y Jalid bin Said bin Al ‘As.
Etapas en la dawa.
Con la revelación de este capítulo del Corán, (Al Mudathir) el Profeta comenzó abiertamente a convocar a su pueblo al Islam. Comenzó con su propio pueblo. Algunos se negaron a escucharlo porque los invitaba a algo que nunca habían visto antes.
Tres años en secreto
El Profeta empezó a invitar en secreto a las personas que les tenía más confianza durante tres años.
Después se le ordenó que fuera abiertamente cuando se reveló la palabra de Alá:
Y advierte primero a tus familiares de entre tu pueblo 26:214.
El Mensajero de Alá se dirigió al Monte de Safa y comenzó a llamar: ¡Bani Fihr! Bani Adi! (Dos clanes de Quriash) Mucha se reunió y los que no pudieron mandaron a alguien, Abu Lahab estaba presente. El Profeta dijo “Si les digo que hay un ejército en el valle tras esta montaña que planea atacarlos ¿Me creeirían? Dijeron: Por supuesto que sí, dado que siempre dices la verdad” Dijo: “Os advierto de un severo castigo” .Abu Lahab de repente replicó, ¡Maldito seas para eso nos has convocado!
Inmediatamente las siguientes aleyas se revelaron:
¡Maldito sea Abu Lahab [tío y acérrimo enemigo del Profeta Muhammad] y que perezca! Ni su poder ni sus bienes podrán salvarlo del castigo. Será arrojado en el fuego llameante. Y su mujer [también será castigada] portando leña [por haber puesto espinas en el camino que transitaba el Profeta]. Y en su cuello tendrá una cuerda de fibras de palmeras. 111:1-5.
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