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En el nombre de Alá, el Misericordioso, el Compasivo.
Dice el Altísimo:
Decid: «Creemos en Alá y en lo que se nos ha revelado, en lo que se reveló a Abraham, Ismael, Isaac, Jacob y las tribus, en lo que Moisés, Jesús y los profetas recibieron de su Señor. No hacemos distinción entre ninguno de ellos y nos sometemos a É1». Corán 2:136.
Dice el Shaij Abdu Rahman As S´adi –que Alá esté complacido con él- :
En el Corán hay muchos versículos que explican a detalle estos principios, clarificando nombres y atributos de Alá, también sobre lo que habrá en la próxima vida, lo que acontecerá en cuanto a la retribución de cuentas, la justicia, los favores, la recompensa y el castigo, lo que pasará con los Mensajeros, versículos sobre los Libros revelados anteriormente, y aquello que queda de cierto en ellos, etc.
En la aleya anterior, Alá reúne entre lo interior y exterior, entre atestiguar con las palabras y el creer con el corazón en todos estos principios, así como la sumisión que hay que presentar frente a lo exterior e interior, teniendo sinceridad en nuestra creencia adorando así a Alá. Esta creencia llenará al corazón de fe, certeza, luz y guía, hará que solamente se encomiende a Él, en todo momento, que se regrese a Él en cada situación de la vida, siendo tranquilizado por conocerlo, alcanzando serenidad por recordarlo, por alabarlo, dando la fortaleza al creyente de no encomendarse sino a su Señor, el Poderoso y Majestuoso, tanto en sus asuntos espirituales como mundanales.
Cada vez que acontece algo que de miedo al creyente; se presenta la fe otorgándole tranquilidad a su corazón y serenidad a su alma, dice el Altísimo:
A aquéllos a quienes se dijo: «La gente se ha agrupado contra vosotros, ¡tenedles miedo!», esto les aumentó la fe y dijeron: «Alá nos basta! ¡Es un protector excelente!»
Y regresaron por una gracia y favor de Alá, sin sufrir mal. Buscaron la satisfacción de Alá. Y Alá es el Dueño del favor inmenso. Corán 3:173,174.
La fe sincera y la certeza verdadera, son aquellas que le otorgan al siervo de Alá el orgullo y fortaleza en sus palabras y acciones, porque en cuanto el siervo comprende que Alá es el Único que nos puede beneficiar para resolver un problema, el Único que nos puede dar cuando los demás prohíben, que quien se apega a Él será exaltado, y quien se encomiende a otro fuera de Él; será humillado, que la creación en su conjunto necesitan de Alá, no pueden beneficiar ni perjudicar…todo esto conlleva al fortalecimiento del creyente, a que no le pida ni se encomiende sino solo a Alá, sin desesperarse de su favor, quitándose así la necesidad de todo lo creado, sin que su corazón se apegue a uno de ellos en esperar un beneficio o en alejarse de un perjuicio, sino Alá será para Él su Protector y Auxiliador, siéndole basto en cuanto busque algo bueno, dándole la victoria en cuanto busque alejarse de lo malo, y todo esto no será sino para quien posea esta fe, obtendrá un corazón satisfecho y valentía, algo que no logra sino solamente quien llega a este grado. Todo esto proviene de los frutos de la fe.
También dentro de los beneficios de la fe es que le ayuda al siervo cuando se encuentra en adversidades, le disminuye los infortunios, esto debido porque quien crea en Alá; su corazón será guiado… Al siervo cuando le acontece una desdicha; sabe que es porque Alá así lo decidió, y no hay nada que se hubiera podido hacer para evitarlo, entonces así acepta su destino y disminuye su preocupación, esperando que Alá lo recompense por ello, esperando de Su favor por ser paciente.
Esta es la razón por la que cuando a los verdaderos creyentes, a los creyentes sinceros si les acontece algo desagradable, cuando son puestos a prueba; se encuentra en ellos la tranquilidad y paciencia, que no se encontrará un muchísima otra gente, dándole a Alá los derechos que merece, esto es por la fortaleza de fe y certeza.
Dentro de la fe verdadera es que aumente en el corazón el deseo por hacer las buenas acciones, aumentar las obras piadosas, invitar a la misericordia y a la bondad con la creación, esto porque dentro de sí hay fe verdadera, y el siervo sabe que Alá lo recompensará por ello.
Debido a la fe el alma del ser humano le prohibirá cometer perversidades, lo alejara de todos aquellos modales desagradables.
El recuerdo de Alá siempre guiará a los corazones.
Son creyentes sólo aquéllos cuyos corazones se estremecen a la mención de Alá, que, cuando se les recitan Sus aleyas, éstas aumentan su fe, que confían en su Señor, que establecen la oración y dan limosna de lo que les hemos proveído.
Éstos son los creyentes de verdad. Gozarán de elevada categoría junto a su Señor, de perdón y generoso sustento.
Corán 8:2.
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