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La palabra Al-ijás en árabe, -literalmente:la purificación- significa, lingüísticamente: purificar algo y despojarlo de todo lo que no sea sí mismo. Entonces decimos que una cosa es pura, si es libre de impurezas, al igual que una acción o trabajo. A esto se le llama ijlás. Un ejemplo es lo que viene en la siguiente aleya:
(Tenéis en los ganados un ejemplo [del poder divino]. Os damos a beber de lo que se produce en sus entrañas, que a pesar de haber heces y sangre surge leche pura, gustosa para quienes la beben.) Corán 16:66.
Entonces la leche pura es descriptiblemente la que es libre de sangre y heces.
Y como ejemplo de una obra pura:
(Diles: Por cierto que mi oración, mi oblación, mi vida y mi muerte pertenecen a Alá, Señor del universo.) Corán 6:162
En la terminología islámica es: purificar toda obra con la que se desea la recompensa de Alá y despojarla de toda impureza que estropee el hecho de que sea dedicada sinceramente solo para Alá.
Su posición en el Islam:
Al-ijlás es la base del éxito en esta vida y en la otra. Es para las obras como los pilares para las construcciones, y como el alma para el cuerpo. Pues un edificio no se sostiene ni es seguro sin pilares fuertes, del mismo modo una obra sin sinceridad de intención –ijlás-. Y al igual que la vida de un cuerpo es con el alma, la vida de una obra y la obtención de sus frutos es con el constante ijlás. Alá explicó esto en el Corán:
(Quien construye sobre la base de la piedad y la complacencia de Alá es mejor que quien lo hace sobre la orilla de una tierra húmeda a punto de hundirse y precipitarse al fuego del Infierno. Ciertamente Alá no guía a los inicuos)
Corán 9:109
Y puesto que las obras de los incrédulos están carentes de la unicidad de Alá y la sinceridad de intención para con Alá, éste hizo que sus obras fuesen en vano.
(Y [ese día] reduciremos a la nada todas sus obras.)
Corán 25:23
El ijlás es uno de los dos grandes pilares sobre los cuales se basa la religión del Islam, estos son:
Dedicar las obras solo a Alá, y seguir exclusivamente el ejemplo del Profeta que Alá le bendiga y le de paz.
Y por ello dijo Fudhail Ibn Ayadh respecto a la siguiente aleya:
(Hemos embellecido cuanto hay en la tierra para probarles quién de ellos obra mejor)
Corán 18:7.
Dijo: “purifícandola y corrigiendola” -refiriéndose a la obra del creyente- entonces le preguntaron: “Oh padre de Ali, ¿Qué significa purifícandola y corrigiendola?” a lo que respondió: “Si la obra es pura pero no es correcta no se acepta, y si es correcta; pero no es pura, tampoco se acepta, excepto si es correcta y pura; entonces es aceptada; es pura: cuando es dedicada únicamente a Alá y es correcta: si es conforme a la Sunnah del Profeta”.
Y dijo el comentador de la Aquidah Tahawiah:
“Hay dos tipos de tawhid –unicidad- sin los cuales no se salva un hombre del castigo de Alá, que son: tawhid de Alá y tawhid del seguimiento del Profeta que Alá le bendiga y le de paz, éste ultimo se realiza por medio de juzgar con él , sometiéndose, obedeciéndole y siendo y rindiendose. Y el tawhid de Alá es por medio de la adoración, la reverencia, la humildad, el arrepentimiento, y encomendarse a Dios”.
Su ubicación:
El lugar del ijlás es el corazón, es la fortaleza donde reside, si éste estuviera lleno únicamente de un ijlás correcto, entonces los miembros del cuerpo obrarían con rectitud, pero si el corazón estuviese vacío de ijlás entonces se llenaría de ostentación, deseo de complacer a la gente, conseguir su admiración, recompensa, y entonces a esto le seguirían las obras de los miembros del cuerpo en tratar de conseguir esos objetivos mundanales; y el siguiente hadiz del Profeta, que Alá le bendiga y le de paz, explica muy bien esta situación:
“Ciertamente en el cuerpo hay un pedazo de carne, que si esta sano, sanará todo el cuerpo, y si se corrompe, se corromperá todo el cuerpo, y este es el corazón”
Como también explicó la relación de los miembros del cuerpo con el corazón en este hadiz:
“Ciertamente las buenas obras dependen de las intenciones (niiah), y cada hombre tendrá según su intención; así, aquel cuya emigración haya sido por causa de Alá y su Mensajero, su emigración habrá sido por Alá y su Mensajero, y aquel cuya emigración haya sido por conseguir algún beneficio mundanal o por tomar a una mujer en matrimonio, su emigración habrá sido para aquello por lo que emigró”
El ijlas es necesario en la oración, el zakat, el ayuno, el yihad, ordenar lo aprobable y prohibir lo reprobable, y en todo lo que Alá ha ordenado hacer o decir, pues el hombre adora a Alá en todo aquello y le empuja a ello el miedo al castigo de Alá y el deseo de su recompensa.
El ijlas es necesario también en los trabajos que se requieran del ser humano como trabajador, consejero, responsable, empleado, profesor y alumno. el Profeta, que Alá le bendiga y le de paz, explicó la importancia del ijlas y sus buenas consecuencias en la enseñanza, dijo:
“Quien emprende un camino buscando el conocimiento Alá le facilitará un camino hacía el Paraíso.”
Y en sus malas consecuencias dijo:
El primero que será juzgado en el Día del Juicio, un hombre que cayó combatiendo’’. Se le hará venir y se le recordarán los dones recibidos. Y él los reconocerá. Alá le preguntará: “¿Cómo obraste con ellos?” Dirá: “¡Combatí por Tu causa hasta morir!” Alá le contestará: “¡Has mentido! Combatiste para que se dijera que eras un valiente. Y así se dijo.” Después lo llevaron arrastrándole la cara hasta arrojarlo en el Fuego.
Otro caso fue el de un hombre que aprendió la ciencia y la enseñó. Y también aprendió el Corán. Lo trajeron para recordarle los dones que había recibido y él los reconoció. Alá le preguntó: “¿Cómo obraste con ellos? ”Contestó: “Aprendí la ciencia y la enseñé. Y después aprendí el Corán y todo por Tu causa.” Dijo: “¡Has mentido! Sin embargo aprendiste para que se te dijera: sabio. Y estudiaste el Corán para que se te dijera: recitador. Y así sucedió.” Y después lo llevaron arrastrándole la cara hasta arrojarlo en el Fuego”.
Compilados por Muslim y narrados por Abu Huraria.
Se cuenta que cuando Muawiya escuchó este hadiz, lloró hasta desfallecer. Y cuando despertó dijo: “Alá y su profeta son veraces”. Dice Alá –Majestuoso y Poderoso-:
(Quien desee la vida mundanal y sus placeres solamente se los concederemos y no será defraudado)
Corán 11:15.
Dijo Ibn Masoud, que Alá este complacido con él:
"No enseñéis el conocimiento por alguna de estas tres razones: para ostentar ante la gente, para discutir con los sabios, y para despertar la admiración de la gente, sin embargo buscad con sus palabras y con sus hechos lo que Alá tiene, pues eso permanece y todo lo demás es efímero”.
La insistencia en el ijlas y la explicación de sus virtudes:
Puesto que el ijlás tiene toda esta importancia que se explicó previamente, entonces el Islam viene a recalcar el ijlás, estimulando a las personas hacia ello y explicando sus virtudes en numerosas aleyas y hadices; como ejemplo mencionamos los siguientes:
(Ciertamente te hemos revelado el Libro [¡Oh, Muhammad!] con la Verdad; adora a Alá, rindiéndole culto sincero.)
Corán 39:2
(Y se les había ordenado [en sus legislaciones] que adoraran a Alá con sinceridad, fuesen monoteístas…)
Corán 98:5
(Excepto quienes se arrepientan, se rectifiquen y se aferren a Alá y practiquen la fe sinceramente por Alá. Ellos estarán junto a los creyentes y Alá concederá a los creyentes una recompensa grandiosa.)
Corán 4:146
(Diles: Por cierto que mi oración, mi oblación, mi vida y mi muerte pertenecen a Alá, Señor del universo. Quien no tiene copartícipes. En esto es lo que se me ha ordenado creer, y soy el primero [de esta nación] en someterse a Alá.)
Corán 6:162,163
(Quien anhele la comparecencia ante su Señor que realice obras piadosas y que no adore a nadie más que a su Señor.)
Corán 18:110
(Diles: Yo adoro Alá solamente, y Le rindo culto sincero.)
Corán 39:14
Y en los hadices auténticos, lo que dijo el Profeta, que Alá le bendiga y le de paz, a sus compañeros en la batalla de Tabuk :
“Ciertamente en Medina hay hombres, que os seguirán cuantos caminos caminéis y cuantos valles crucéis pero su enfermedad se los impidió” transmitido por Bujari y Muslim y en otra versión dice: “hombres que os compartirán la recompensa [se refiere a la recompensa de salir al yihad en Tabuk]”.
Compilado por Muslim.
Y dijo el Profeta a Saad Ibn Abi Waqas:
“Y verdaderamente no harás ningún gasto buscando la faz de Alá sin que seas recompensado por ello. Incluso elel bocado que pones en boca de tu mujer.”
Compilado por Bujari y Muslim.
También dijo el Profeta:
“Alá no mira en vuestra apariencia física o en vuestra riqueza, sino que Él mira en vuestros corazones y en vuestros hechos.”
Compilado por Muslim.
Y dijo:
“Quien luche para que sea la palabra de Alá la más alta y sublime, ése es el que lo hace por Alá.”
Transmitido por Bujari y Muslim.
Este último hadiz fue en respuesta a lo que le preguntó un hombre sobre combatir por valor, combatir por honor, y combatir por ostentación, ¿Cuál de ellos era aceptado por Alá?
El profeta señaló, que Alá le bendiga y le de paz, lo que gana la persona en esta vida mundanal a causa de tener ijlás, a parte de la recompensa que Alá preparó para él en la otra vida, esto aparece en la historia que relató de los tres hombres que se guarecieron en una cueva para pasar la noche, pero una enorme piedra se deslizó y taponó la entrada, quedándose los tres hombres atrapados dentro de la cueva, entonces Alá les salvó a causa de su intención sincera en las buenas obras que hicieron de dedicadas solamente a Alá –Glorificado y Exaltado Sea-.
Lo que contradice el ijlás y cómo protegerse de ello:
Puesto que el ijlás es despojar algo de sus impurezas, entonces si no se purifica no sucede el ijlás.
Si una persona obra bien, y su motivo es complacer a Alá, entonces a su obra se le llama ijlás. Pero si no se encuentra este motivo o es por otro motivo mundano como ostentar ante la gente, entonces su obra pierde esa denominación.
Entonces al ijlas sincero para Alá, le contradice buscar con las acciones la complacencia de las personas y aspirar a obtener su admiración y su recompensa, por ello, el Islam critica este hecho de ostentación y reprocha a los ostentosos, dice Alá:
(¡Ay de los que oran! Y son negligentes en sus oraciones [realizándolas en forma incorrecta y fuera de su horario], Y sólo las realizan para hacerse ver.)
Corán 107: 4,-6
Y nos dice que la ostentación es una de las cualidades de los hipócritas:
(Los hipócritas pretenden engañar a Alá, pero es Él Quien les engaña. Cuando se levantan para hacer la oración lo hacen desganados, sólo la hacen para ser vistos por los demás y no recuerdan a Alá sino poco.)
Corán 4:142
Relató Muslim, un hadiz narrado por Abu Huraira, que el profeta Muhammad, que Alá le bendiga y le de paz, dijo:
“Dice Alá: Yo soy el menos necesitado de asociados, quien haga algo en lo cual me asocie con otro, le abandono en su asociación”'.”
Y todo aquel quien fue tocado por esta grave enfermedad, debe buscar la efectiva medicina que la erradica y termina con ella; hay dos curas importantes:
La primera: no tener necesidad del elogio de la gente.
La segunda: acostumbrarse a ocultar las buenas obras.
Ibnu Al-Qayim explica esto en su libro "Al-Fawaid" en la pagina 148, donde dijo:
“En un mismo corazón nunca se juntan el ijlas y el amor a que se le elogie, alabe y las ambiciones mundanas con la gente, sino como se juntan el fuego y el agua, o el pez y la hiena. Si anhelas tener el ijlas has de matar las ambiciones mundanas con el cuchillo de la gente, y se lindiferente a los elogios, como los amantes de la otra vida. Si consigues ser libre de esas ambiciones mundanas acuchillándolas y siendo indiferente ante los elogios y alabanzas,, entonces te será fácil conseguir el ijlas. Y si preguntas: ¿Cómo se consigue matar las ambiciones mundanas y superar la necesidad de elogios? Te diré: Matar las ambiciones mundanas se consigue a través de creer a ciencia cierta que todo lo que podrías tener ambición por ello, Alálo posee únicamente, no está en manos de nadie más y está en Sus manos otorgarlo a quien quiera. Respecto a superar la necesidad de elogios y alabanzas, se consigue sabiendo que, ningún elogio de nadie te va a beneficiar excepto el elogio de Alá, ni ninguna critica de nadie te va a dañar, como le dijo un beduino de los árabes al Profeta: “mi elogio beneficia y mi crítica hiere”. Le dijo el Profeta, que Alá le bendiga y le de paz: “aquello solo se aplica a Alá”. Libérate entonces de necesitar los elogios de quien no te beneficia su elogio ni te daña su crítica. Anhela el elogio de quien todo el bien está en Su elogio, y todo el daño esta en Su critica, y esto, solo lo conseguirás con paciencia y creyendo en ello con certeza absoluta. Pues si pierdes la paciencia y la certeza en la creencia, eres entonces como quien quiere viajar por el mar sin barco. Dice Alá:
(Ten pues, paciencia que lo que Alá promete se cumple, y no permitas que te hagan flaquear quienes no están convencidos [de la Resurrección])
Corán 30:60.
Y dice también:
(E hicimos de algunos de ellos líderes ejemplares para guiar a los hombres con Nuestra voluntad. Esto por haber sido perseverantes y haber estado convencidos de Nuestros signos)
Corán 32:24."
Aquí termina la referencia de Ibn Al-Qayim, que Alá tenga misericordia de él.
El Profeta, que Alá le bendiga y le de paz, nos ordenó ocultar las adoraciones y obras para prevenir y evitar la ostentación, pues dijo en un hadiz acordado sobre él, sobre aquellas siete personas que estarán bajo la sombra de Alá en el día en el cual no habrá sombra excepto la suya:
“Un hombre que dio una limosna, ocultándola de tal forma que no supo su mano izquierda lo que dio su mano derecha. Y un hombre que recordó a Alá a solas y sus ojos derramaron lágrimas.”
Concluimos diciendo, que las buenas obras son criticadas; si el motivo es buscar el elogio y la recompensa de la gente, sin embargo, si la persona dedica sus buenas obras con sinceridad de intención solo para Alá, Alá le concederá el buen elogio en los corazones de la gente, entonces ese elogio le beneficia y no le daña, y no le resta nada de su recompensa ante Alá, esto, basándose en lo que dijo el Profeta, que Alá le bendiga y le de paz, cuando le preguntaron por el hombre que obra anhelando complacer a Alá pero la gente le elogia por ello, :
“Esa es la primera buena nueva para el creyente”
Recopilado por Muslim, y narrado por Abu Dharr –que Alá esté complacido de él-.
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