|
No olvidemos que muchas personas van a ir al infierno por la soberbia, sin que todo el conocimiento que tengan les pueda beneficiar.
Un claro ejemplo de eso es Satanás, el se condeno por soberbia por no cumplir la orden de Dios cuando Dios le ordeno postrarse ante Adán.
(Y cuando dijimos a los Ángeles: ¡Haced una reverencia ante Adán! La hicieron excepto Iblîs [quien hasta entonces se encontraba adorando a Alá con los Ángeles por su grado de piedad], se negó y se ensoberbeció, convirtiéndose en incrédulo.)
Satanás cree en Dios incluso más que nosotros, cree en los ángeles, los profetas y sabe la verdad que nadie tiene derecho a ser adorado excepto Dios pero por su soberbia se condeno al fuego eternamente y esa misma soberbia es la que hace que él quiera desviar a la humanidad entera.
(Dijo (Iblis): puesto que me he extraviado, yo les hare difícil Tú camino recto, después los abordaré por delante y por detrás, por la derecha y por la izquierda y la mayor parte de ellos no los encontraras agradecidos)
Los Judíos por ejemplo en el tiempo del Profeta sabían con precisión que Muhammad era el mensajero de Dios, era el Profeta que ellos estaban esperando incluso algunas tribus emigraron a Medina porque sabían que en esa tierra aparecería el Profeta pero cuando vino el Profeta y ellos al ver que era un árabe y no era un judío se llenaron de soberbia y se negaron a obedecerlo.
(Ciertamente para Alá la religión es el Islam [el sometimiento a Él]. Los judíos y cristianos discreparon por soberbia a pesar de haberles llegado la revelación. Quien no crea en los signos de Alá, sepa que Alá es rápido en ajustar cuentas.)
Alá nos pone muchos ejemplos en el Corán sobre la soberbia uno de ellos es esta bonita historia:
Exponles el ejemplo de dos hombres [uno idólatra desagradecido y otro creyente]. Al incrédulo le concedimos dos viñedos que cercamos con palmeras y pusimos en medio de los dos un sembrado. Ambos viñedos dieron sus frutos sin ninguna pérdida, e hicimos brotar en medio de ellos un río. Su dueño, que poseía abundantes riquezas, conversando con el creyente le dijo: Tengo más riqueza que tú y mi gente es más fuerte. Luego ingresó en su viñedo lleno de soberbia e incredulidad y exclamó: No creo que este viñedo perezca jamás; Tampoco creo que jamás llegue la Hora [del Día del Juicio]. Y si llego a ser resucitado seguro tendré un viñedo mejor que éste El creyente con quien conversaba le preguntó: ¿No crees en Quien ha creado a tu padre [Adán] de polvo, luego a toda su descendencia de una gota de esperma y te ha dado a ti forma de hombre? En cuanto a mí, creo que Alá es mi Señor y no Le asocio copartícipe alguno. El creyente con quien conversaba le preguntó: ¿No crees en Quien ha creado a tu padre [Adán] de polvo, luego a toda su descendencia de una gota de esperma y te ha dado a ti forma de hombre? En cuanto a mí, creo que Alá es mi Señor y no Le asocio copartícipe alguno. Deberías haber dicho cuando ingresaste a tus viñedos: Esto es lo que Alá ha querido, todo el poder proviene de Alá. Ya ves que poseo menos riqueza e hijos que tú. Pero sabe que mi Señor me concederá algo mejor que tu viñedo [en la otra vida], y es posible que envíe del cielo una lluvia torrencial sobre tus viñedos y los convierta en un lodazal. Y que el agua del río que hay entre ellos sea absorbida por la tierra y no puedas recuperarla. Así fue como fueron destruidos sus frutos, y se golpeaba las manos lamentándose por lo que había invertido en ellos, y ahora estaban devastados. Y decía: No debería haberle asociado copartícipes a mi Señor. No tuvo nadie que pudiera salvarle del designio de Alá ni tampoco pudo defenderse a sí mismo. Allí se evidenció que el verdadero triunfo proviene de Alá, la verdadera divinidad. Él es Quien mejor recompensa, y las obras que se realicen para buscar Su complacencia serán las que tengan mejor final.
Por Sulaiman Zebib
|