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Otra crítica frecuente al Islam es la legitimidad de que el hombre tenga cuatro esposas al mismo tiempo.
Sin embargo, la ironía de esta crítica es que, en la actualidad, la vasta mayoría de los países del mundo –especialmente aquellas naciones que claman ser los campeones de los derechos de la mujer– permiten tener al hombre muchas novias y consoladoras como le plazca, aunque esté casado. Él puede hacer con ellas lo que desee, tener hijos con ellas y no responsabilizarse de ellos de ninguna manera. Curiosamente, para empezar, él puede hacer y deshacer muchas relaciones, "afortunadamente", sin ningún cargo financiero o moral en lo absoluto. Si él vive con una amante por décadas y tiene hijos con ella y después decide deshacerse de ella por otra, lo realiza instantáneamente y no pierde nada, aun cuando posiblemente la hubiera querido y tratado como a una esposa. La única cosa que separa mucha de estas relaciones de todos los matrimonios es un documento legal.
En el Islam, no es permitido que un hombre tenga más allá de cuatro mujeres al mismo tiempo, pero con esto también son obligatorias para él muchas responsabilidades. Él tiene que tratar a cada una de sus esposas como una esposa verdadera y no preferir una sobre otra en términos de tiempo o de dinero. Todos los hijos que nazcan serán iguales, y si el llegará a divorciar a alguna de ellas, tendrá que ser a través de los medios estipulados, obteniendo los derechos consecuentes del divorcio. Dios ha amenazado a aquéllos que no traten a sus esposas justamente con severos castigos y, de hecho, ha encomendado que quienes supongan que no serían justos en la práctica de la poligamia practiquen la monogamia.
Efectivamente, muchos Profetas y Mensajeros han tenido más de una mujer. Todos los judíos, cristianos y musulmanes creen que el patriarca Abraham tenía más de una esposa, así como David, Salomón y otros además de ellos. De hecho, no hay un pasaje en el Antiguo o Nuevo Testamento en el que algún Profeta haya prohibido este acto.
Finalmente, se debe tener en mente que el Islam le ha dado al esposo la opción de casarse con más de una esposa y que, en realidad, la vasta mayoría de musulmanes en el mundo permanecen monógamos durante sus vidas.
Estas son algunas menciones de la sabiduría que se manifiesta sobre la legitimidad de tener más de una esposa:
Primeramente, es un hecho innegable que los hombres son generalmente más activos sexualmente que la mujer. Frecuentemente, un hombre no se satisface sexualmente con una sola mujer y esta tentación lleva al hombre a satisfacer su deseo fuera del enlace matrimonial. Permitiendo para él la opción de casarse con otra mujer, satisface sus impulsos de una manera honorable y permitida.
Segundo, usualmente hay casos donde las mujeres son mucho más que los hombres, especialmente en los tiempos de guerra. La poligamia atiende a las mujeres para hacerse cargo de ellas, más si es que su número rebasa por mucho al de los hombres. De hecho, después de la Primera y Segunda Guerras Mundiales –donde muchos hombres fueron asesinados–, muchas mujeres abiertamente pidieron la legitimidad de la poligamia. ¡En Alemania, las mujeres tomaron las calles para demandar lo que la Ley les prohibía!
Por último, es posible que haya factores particulares relacionados con la mujer que hagan que la mujer se interese en permitirle a su marido que se case con otra esposa y no la divorcie. Por ejemplo, cuando ella se encuentra en la incapacidad de tener hijos o sufre de una enfermedad que no le permite cumplir su función de rol como esposa. Con el hecho de permitirle a su marido tener otra esposa, la mujer puede salvar su matrimonio y seguir permaneciendo bajo el cuidado de su amado esposo. En dado caso que no sea así, puede ser que el marido se vea forzado a divorciar a su primera esposa antes de casarse.
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