by Isa Rojas
28. noviembre 2011 12:25
|
|
|
|
|
Relató Ibn 'Abbas —que Alá esté complacido con los dos—, que el Mensajero de Alá —la paz y las bendiciones de Alá sean con él— dijo:
«Si a la gente se le diera de acuerdo con sus pretensiones, reclamarían unos hombres los bienes y la sangre de otros, sin embargo, la prueba está a cargo del demandante, y el juramento está a cargo del que niega.»
Es un Hadiz aceptable, lo transmitió así AlBaihaquí y otros, una parte está en las dos colecciones (AI Bujari y Muslim) correctas.
EXPLICACIÓN:
El desacuerdo y el odio entre la gente no permite en la mayoría de las ocasiones reflexionar correctamente y buscar la solución adecuada a un asunto, sino que el desacuerdo aumenta hasta convertirse en un conflicto. Esto no es de las enseñanzas del Islam.
Como Alá conoce al ser humano, y sabe que mucha gente pretende cosas de las otras intencionadamente, codiciando el propio beneficio por olvido de sus derechos y deberes en la cólera de la discusión. El Islam ha trazado y manifestado en este dicho del Profeta —la paz y las bendiciones de Alá sean con él—, el camino a seguir en los conflictos entre dos personas: el que demanda o acusa, al otro, debe presentar pruebas evidentes de su acusación y el acusado debe de jurar en caso de negar lo que se le imputa o reconocer y con eso dar el derecho a quien acusa. Esto es necesario si no hay contrato escrito ante testigos que aclaren cuál es el asunto entre ambos.
Es imprescindible hacer notar que tanto la falsa acusación como el falso juramento están prohibidos en el Islam, son una corrupción en esta vida, y el castigo que reciben de Alá en la otra es grandísimo. Alá Altísimo dice en el Qur'an:
«ABSTENEOS DEL PERJURIO». (Sura 22, aleya 30)
|