Las virtudes de tener un corazón complacido con lo que Alá nos ha concedido

by Isa Rojas 21. marzo 2011 15:38

 

 

Por Isa Garcia

Todas las alabanzas pertenecen a Alá, Uno y Único. A quien Alá guíe, nadie podrá desviarlo, y a quien Alá desvíe, no encontrará fuera de Alá quien pueda guiarle.

 

Atestiguo que no hay divinidad salvo Alá, y atestiguo que Muhammad es su siervo y mensajero.

 

Alabado sea Alá fuente de toda sabiduría y justicia que nos ha dado intelecto para que comprendamos y no nos ha dejado abandonados a nuestra suerte.

 

Alabado sea Alá que nos envió profetas y mensajeros para guiarnos por el camino correcto, y envió a Muhammad, que la paz y las bendiciones de Alá sean con él, como el sello de la profecía.

Dice Alá, Altísimo:

 

“No existe criatura en la Tierra sin que Alá sea Quien la sustenta”.  (11:6)

“[Den caridad a] los pobres que padecieron estrechez por la causa de Alá y no tienen medios para desplazarse. Quien ignora su situación los cree ricos en razón de su dignidad; pero les reconocerás por su aspecto, no piden a la gente inoportunamente”. (2:273)

 

“Si son agradecidos, les he de conceder más” (14:7)

 

Tener un corazón repleto de agradecimiento a Alá y estar complacido con lo que Él nos ha concedido como sustento en este mundo tiene grandes virtudes y beneficios, entre los que podemos mencionar los siguientes:

 

1. El corazón se inunda de fe y confianza en Alá.

 

Quien tiene la certeza de que Alá no ha de abandonarlo ni es negligente a sus necesidades, sino que siempre lo ha sustentado, y que aquello que le ha dado es lo mejor para su situación, reconociendo en lo profundo de su corazón que para todo hay una sabiduría y una lección para aprender.

 

Dijo Fudail ibn Aiad: “De las señales de que tu certeza en Alá es débil es que tengas más confianza en lo que está en tu mano de lo que está en la mano de Alá”.

 

Narró Ibn Mas’ud que el Mensajero de Alá (que la paz y la misericordia de Alá sean con él) dijo:

 

“A quien le sobrevenga una necesidad acuciante y busque ayuda en la gente, no conseguirá cubrir su necesidad. En cambio, quien busque la ayuda de Alá y se encomiende a Él, Alá correrá hacia él con su sustento, inmediatamente o en un tiempo determinado”.[1]

 

2. Una buena vida.

 

Dice Alá en el Corán:

 

“Quien obre rectamente, sea varón o mujer y sea creyente le concederemos una buena vida y le multiplicaremos la recompensa de sus buenas obras.” (16:97).

 

La interpretación de “una buena vida” fue expresada por Ali, Ibn Abbas y Al-Hasan, quienes dijeron: “Una buena vida significa tener el corazón complacido con lo que Alá te ha sustentado”.

 

Y dijo el sabio Ibn Yauzi: “Quien se complace con lo que Alá le ha dado tendrá una buena vida, pero quien sea un ambicioso desmedido sentirá desesperación”.

 

3. Sentir el corazón agradecido por las bendiciones.

 

Porque quien se complace con lo que Alá le ha dado es agradecido y reconoce las bendiciones, mientras que quien sea insaciable no reconoce ni agradece a Alá por lo que tiene, sino que siempre le parece poco.

 

Abul ‘Abbas Sahl Ibn As-Sa’idi dijo: ‘Un hombre se presentó ante el Profeta (que la paz y la misericordia de Alá sean con él) y le dijo: “¡Mensajero de Alá! Enséñame una acción tal que si la hiciera me amaría Alá, y me amarían los hombres”. Le dijo: “Se austero en esta vida y Alá te amará, e ignora lo que poseen las personas y te amarán”. [2]

 

4. Quien se complace de lo que Alá le da obtiene éxito en este mundo y una bienaventuranza que saborea en su corazón.

 

Narró Abu Muhammad Fudalah Ibn ‘Ubaid Al-Ansari que oyó al Mensajero de Alá (que la paz y la misericordia de Alá sean con él) decir: “Bienaventurado es quien ha sido guiado al Islam, su provisión le es suficiente, y Alá ha hecho que se complazca con ello”.[3]

 

5. La prevención de cometer aquellos pecados que oscurecen el corazón y consumen la recompensa de las buenas obras.

 

Como la ambición desmedida, la envidia, hablar mal del ausente, la mentira y otras características que todo musulmán debe evitar. Ya que lo que generalmente hace que la persona caiga en estos pecados es que su corazón no se encuentra complacido con lo que Alá le ha dado y ambiciona más y más.

 

6. Ser rico de corazón

 

Alá le dijo al Profeta Muhammad (que la paz y la misericordia de Alá sean con él) en el Corán:

 

“Acaso Alá no te encontró pobre y te enriqueció”. (93:8)

 

Los sabios dicen que esta aleya, que fue descendida en La Meca, no se refiere a riqueza material, ya que el Profeta (que la paz y la misericordia de Alá sean con él) pasaba muchas necesidades durante ese periodo, sino que se refiere a la riqueza de espíritu y corazón.

Narró Abu Hurairah que el Profeta (que la paz y la misericordia de Alá sean con él) dijo: “No es rico el que más dinero tiene sino el que menos necesita de los demás y se complace con lo que tiene”.[4]

 

En otro Hadiz, se narra que el Profeta (que la paz y la misericordia de Alá sean con él) le pregunto a Abu Dhar:

 

 “Oh Abu Dhar, ¿Tú crees que tener mucho dinero significa ser rico? Le respondió: “Si”. Le volvió a preguntar: “Abu Dhar, ¿Tú crees que tener poco dinero es ser pobre?”. “Si” le respondió. Entonces el Profeta le dijo. “No es así, ser rico es ser rico de corazón, y ser pobre es ser pobre de corazón”.[5]

 

Por eso podemos ver que mucha gente tiene una ambición sin fin, interminable, jamás se complace, siempre se queja de que no tiene algo, de que le falta tal otra cosa.

 

El secreto está en agradecer a Alá por lo que tienes, en complacerte por lo que Él te ha dado y no quejarte ni envidiar a los demás.

 

Finalmente es importante recordar que la gratitud por las bendiciones y sentirse complacido es una bendición en sí misma, por la que debes agradecer a Alá, para que puedas continuar disfrutando de las bendiciones de Alá y sintiendo eso en tu corazón.

 

Le pedimos a Alá, glorificado y exaltado sea, que nos ayude a hacer lo que Él ama y se complace.

 

Que la paz y las bendiciones sean con su Profeta Muhammad, su familia, compañeros y seguidores hasta el Día del Juicio Final.

 

Notas

[1] Abu Dawud 1645, At-Tirmidhi 2327 y Ahmad 5/389.

[2] Ibn Mayah, Hadiz Hasan.

[3] At-Tirmidhi 2350. Hadiz Hasan

[4] Al-Bujari 11/231 y Muslim 1051.

[5] Al-Hakim 7999. Hadiz Sahih

 

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