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El noble Corán, el hadiz (las tradiciones del Profeta) y sus modales ejemplares demuestran que la paz es un principio fundamental para las relaciones de los musulmanes con otras naciones.
Pelear es solamente un último recurso cuando la paz no puede ser alcanzada por ningún motivo, donde la fitna o la sedición es predominante, porque la fitna (conflicto) es un crimen más grande que asesinar, sin embargo la guerra es una excepción a los principios del Islam, y pelear no es el propósito buscado para obligar a la gente aceptar la religión de Dios, sino para establecer sus leyes alrededor del mundo.
No está permitido forzar a nadie a creer. La guía se ha diferenciado del desvío. Quien se aparte de Satanás y crea en Alá, se habrá aferrado al asidero más firme [el Islam], que nunca se romperá. Y Alá es Omnioyente, Omnisciente. 2:256
De hecho, Dios Todopoderoso ha decretado que si ellos (los enemigos del Islam) se inclinan por la paz, entonces los musulmanes deben de comportarse en reciprocidad, en una manera pacífica.
La guerra esta condicionada a este respecto como ilegítima y fuera de ley continuarla para los musulmanes cuando el enemigo ha extendido la paz. Dice Alá en el Corán:
Y si [los incrédulos] se inclinan por la paz, acéptala tú también y encomiéndate a Alá; ciertamente Él es Omnioyente, Omnisciente. 8:61.
Y si se retiran y no os combaten y os proponen la paz, entonces Alá no os concede autoridad para agredirlos. 4:90
Te preguntan si es lícito combatir en los meses sagrados [Muĥarram, Raŷab, Dhul Qa’dah y Dhul Hiŷŷah]. Diles: Combatir en los meses sagrados es un gran pecado, pero apartar a los hombres del sendero de Alá, la incredulidad y expulsar a la gente de la Mezquita Sagrada es aún más grave para Alá. Y [sabed] que la sedición es peor que matar [en un mes sagrado]. No dejarán de combatiros, si pueden, hasta apartaros de vuestra religión. 2:217.
Pelear esta presente en el Corán, refiriéndose al combatir aquellos que desvían al musulmán de su religión y aún más alejándolos del camino de Dios. Cada arma del agresor debe de ser usada en su contra, y si alguien recurre a la fuerza armada para obstaculizar a una persona por su creencia, entonces se convierte en una necesidad responder su agresión con una respuesta igual.
Una persona pierde su dignidad si sus convicciones no son respetadas, las convicciones ocupan un lugar mas preciado que la riqueza, el estatus o el poder mismo, para aquellos que aprecian el significado de la humanidad; las convicciones son más preciadas que la forma de vida material que la humanidad comparte con los animales.
En el inicio del Islam, los musulmanes eran una minoría en Makah, sufrieron severas persecuciones y opresión de los incrédulos de Quraish quienes buscaron alejarlos de su creencia. Como ellos eran un pequeño número Alá reveló a Su Profeta:
Tenles paciencia [¡Oh, Muhammad!] a los incrédulos, y tolérales un poco más [que ya les llegará el castigo]. 86:17.
Después de su arribo a la ciudad de Madinah, encontraron refugio para ellos mismos.
Alá declaró la guerra sobre Quraish y el Profeta recibió la encomienda y l a orden de luchar:
Se les permitió combatir [a los creyentes] porque fueron oprimidos, y en verdad, Alá tiene poder para socorrerles.
Ellos fueron expulsados injustamente de sus hogares sólo por haber dicho: Nuestro Señor es Alá. Si Él no hubiera hecho que los creyentes vencieran a los incrédulos, se habrían destruido monasterios, iglesias, sinagogas y mezquitas en donde se recuerda frecuentemente el nombre de Alá. Ciertamente Alá socorre a quien lucha por Su religión, y Alá es Fuerte, Poderoso. 22:39-40.
El Profeta fue alentado a no darle paz a la gente de Quraish hasta que no fuese establecido la paz para él y sus compañeros. Entonces la segunda orden fue para proteger sus seres y proteger la creencia (Aquîda)
Y combatid por la causa de Alá a quienes os combatan, pero no seáis agresores; porque ciertamente Alá no ama a los agresores. 2:190
Esta fue la segunda etapa de legislación del Yihâd.
Esta es la diferencia del Yihâd con las batallas y las guerras presenciadas en la historia de la humanidad, que tenían como meta alcanzar propósitos políticos o económicos para el beneficio de individuos o grupos ambiciosos que solamente querían el poder sobre la Tierra, por lo que el fin y el principio de la verdad, la justicia y la misericordia del Yihad lo distingue de las otras batallas:
Alá dice en el Corán:
Los creyentes combaten por la causa de Alá. Los incrédulos en cambio, combaten por la del Seductor. Combatid contra los secuaces de Satanás, y [sabed que] las artimañas de Satanás son débiles. 4:76.
Dijo Muhammad –que la paz y la misericordia de Alá sean con él--:
«Ataquen en el nombre de Alá en su camino, combatid a aquellos que no crean en Alá. Ataquen, pero nunca tomeís botín sin derecho, ni traicioneís, ni mutileís, ni mateís niños» Muslim.
La tercera etapa es parecida en cuanto a la lucha con los asociadores, pero esta fue para establecer la creencia islámica y erradicar todo aquello que fortalezca al politeísmo, para que la palabra de Dios sea la sobresaliente en la Tierra y que nadie pueda desviar a los musulmanes de su religión, es por ello que Alá dice:
Y combatidlos hasta que cese la sedición [de la idolatría] y sea la religión de Alá la que prevalezca 8:39.
Se os prescribió el combate y éste os desagrada. Es posible que detestéis algo y sea un bien para vosotros, y que améis algo y sea un mal para vosotros. Alá sabe y vosotros no sabéis. 2:216.
Y los textos islámicos han clarificado que la legislación del Yihâd no está ligada a un tiempo de emergencia, sino que es una encomienda dentro de la religión para siempre:
(Al Yihad Baqin ila Miami Sa’a)
(Quien muere sin haber combatido y sin tener la intención en sí mismo de combatir muere con una parte de hipocresía) Muslim.
Con el establecimiento del Yihâd el Profeta –que la paz y la misericordia de Alá sean con él-- mandó escuadrones y preparó a los musulmanes para que la palabra de Dios sobresaliera
Las batallas que sobrevinieron y las luchas del Profeta fueron emprendidas solamente por la libertad de llamar a la gente a Dios y a su religión. Esta misma libertad es todavía negada hoy en día alrededor del mundo, pero Alá nos dice en el Corán como Su religión será establecida universalmente:
Él es Quien envió a Su Mensajero con la guía y la religión verdadera para hacerla prevalecer sobre todas las religiones aunque esto disguste a los idólatras. 9:33
A través de catorce siglos de Islam, las conquistas musulmanas siempre se han caracterizado por ser de esta manera. Gustav Lubon, orientalista francés, escribió: “El mundo no ha visto conquistadores más misericordiosos que los musulmanes” (La civilización árabe).
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