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Mi historia de cómo regrese al Islam es muy especial al igual que de cada una de las personas que han encontrado en el Islam su forma de vida y han encontrado la verdadera verdad del propósito de nuestro ser.
Todo empezó porque yo estaba en un grupo de la Iglesia Católica llamado “Defensa y Conocimiento de la Fe.” Es un taller en el cual uno aprende a conocer la religión Católica y las demás religiones, te enseñan cómo defender la religión católica tomando como base la Biblia. Este taller despertó curiosidad a mis 14 años acerca del mundo de las religiones y su forma de vida, con el tiempo empecé a buscar más información personalizada y empecé la búsqueda de centros religiosos de todo tipo, al final, no llegue a nada solo a descreer totalmente de la existencia de un DIOS y en mi confusión me declaré buscadora de la verdad. Hasta que un día encontré una enciclopedia o atlas de las religiones ilustrado, lo leí y me gustó mucho porque fue la primera vez que escuche del Islam, no sabía nada ni siquiera el tan famoso “terrorismo”, ese libro despertó mi curiosidad y empecé a buscar más información en internet hasta que encontré a una hermana de León Guanajuato, ella me ayudó mucho, me empezó a enseñar la religión, los pilares de la fe, los pilares del Islam, el saludo y muchas cosas más. Después me contacto con otra hermana llamada Tania. La cual ella al ser de mi ciudad, pude tener más contacto con los musulmanes y su forma de vida , recuerdo una de las veces que visite un punto de reunión de musulmanes donde conocí a una hermana de Marruecos al ver como leía el Corán, libro sagrado de los musulmanes en árabe, me llamo mucho la atención y me gustó mucho, aunque aún muy distante a los musulmanes yo quería conocerlos para poder tener más bases sobre mi religión y defenderla, pero al final empecé con confusiones cuando iba a misa los domingos y veía los ídolos me ponía a pensar lo que los musulmanes me decían.
Pasó el tiempo y aunque muy a veces visitaba algunas hermanas y me atraía su forma de vida, su adoración, su respeto a ellas mismas y al mundo en general era un mundo tan diferente al mío y era tan diferente a lo que había visto. Para empezar que solo se reunían entre mujeres que se cubrían todo su cuerpo, era extraño para mí pero aunque extraño me gustaba, aunque también me asustaba mucho. Fue ese espanto que se me quito cuando una vez fui al punto de reunión que me quedaba más cerca de mi casa, donde me abrió la puerta una señora muy amable y me paso a su sala, ahí estaba su hijo, un hombre de barba larga y túnica blanca me empezó a hablar del Islam de una manera en la cual nadie me había hablado antes, eso me hizo pensar que el Islam era moderado y esa sombra de espanto se desvaneció.
Sin embargo ya menos asustada decidí seguir con mi vida de adolecente y sin olvidarme del Islam pero si alejándome tratando de salir adelante con mi vida, haciendo reflexión poco a poco de la vida, de las carencias de hoy en día, de la falta de respeto a los padres, del alcohol y las drogas de la gente tan materialista, del mundo que poco a poco se marchita. De la libertad confundida con el libertinaje de la carencia de valores, el mundo está en retroceso, la gente hoy en día no se pone a contemplar la naturaleza, la sociedad, la gente, la vida en sí misma y en ¿Qué pasará después de ella??? tenía tantas interrogantes que decidí volver al Islam y aclarar mi vida, quería rescatarme, salvarme, esa sociedad en la cual crecí no me gustaba y no la quería más en mi vida así que volví a escribirle a la hermana Tania y ella me mando al centro para seguir aprendiendo, esta vez decidida a cambiar mi vida y guiada por Alá a ser musulmana y empezar una nueva historia en mi vida, aunque nunca caí en algo peligroso gracias a DIOS, pero al observar el mundo yo pensaba que no quería formar una familia en esta sociedad, y al conocer el Islam y ver que los valores eran tan diferentes, la familia la sociedad, el respeto en general, la transparencia y la sinceridad en la vida de un musulmán; pensé que yo quería algo así en mi vida, lejos de ídolos, de supersticiones, de esoterismo, magia, suerte, por primera vez encontraba algo puro, limpio, una pureza que aún no puedo explicar, ese monoteísmo tan puro. Apartándome de todo lo demás.
Después de 5 años mi búsqueda había terminado, decidí hacer la declaración de fe después que soñé que estaba en el desierto, vestida de negro y con un velo que cubría mi rostro y caminaba cerca de un libro, de una manera muy tranquila. Después que regrese al Islam, me sentí muy bien, es una forma de vida que no cambiaría por nada, es una gran felicidad vivir como musulmana y por cosa del destino de Alá me volví a encontrar después de varios años con el hombre de barba larga, sin buscarlo siquiera se convirtió en mi esposo y por bendición de Alá hizo que naciera mi primer hijo en la ciudad sagrada de Medina.
Le pido a Alá que me haga vivir y morir como musulmana a mí y a toda mi familia, porque en verdad es una gran bendición.
Um Ismail.
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