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Después de la emigración del Profeta –que la paz y la misericordia de Alá sean con él-- a Madinah, que estableciera sus asuntos y construyera la mezquita del Profeta comenzó a organizar la sociedad de Madinah de la siguiente manera:
Primero: Hermandad entre Al Muhayirun y Al Ansar:
El Mensajero –que la paz y la misericordia de Alá sean con él-- hermanó entre Al Muhayirun y Al Ansar heredando unos a otros dentro de la hermandad por Alá, los Muhayirun habían dejado sus bienes y hogares, los Ansar respondieron apresurándose a cumplir la orden del Mensajero –que la paz y la misericordia de Alá sean con él-- siendo generosos con los Muhayirin y prefiriéndolos sobre sí mismos, hasta que Alá los elogia en Su Libro:
Quienes estaban establecidos en Medina y aceptaron la fe antes de su llegada, aman a los que emigraron a ellos, no sienten envidia alguna en sus corazones por lo que se les ha dado [del botín] y les prefieren a sí mismos aunque estén en extrema necesidad. Quienes hayan sido preservados de la avaricia serán los triunfadores. 59:9
Una vez que los Muhayirun se familiarizaron con la vida dentro de Madinah, alcanzaron medios para obtener provisión y Alá los bendijo con los botines de Badr; se abrogó la herencia entre la hermandad y quedo específicamente para los familiares, dice el Altísimo:
Sabed que Alá ha prescrito en Su Libro que vuestros parientes tienen más derecho a la herencia que vuestros hermanos en la fe 8:75
Segundo: Tratado con los judíos:
Al momento de la emigración del Mensajero –que la paz y la misericordia de Alá sean con él-- en Madinah se encontraban tres tribus de judíos, Banu Qainuqah, quienes fueron los primeros en romper el tratado después de Badr, Banu Nadir y Banu Quraidah. Por motivo de alcanzar la paz en Madinah el Profeta –que la paz y la misericordia de Alá sean con él-- realizó con ellos un tratado de paz y cooperación. Los judíos rompieron este tratado y el Profeta –que la paz y la misericordia de Alá sean con él-- era paciente con ello.
Tercero: Los hipócritas:
Eran un grupo de Madinah que aparentaban su Islam pero interiormente ocultaban su incredulidad por cobardía e impostores, comandados por Abdulah bin Abi Sulul. Ellos eran más peligrosos para los musulmanes que los incrédulos, dado que sabían los secretos de los musulmanes y los propagaban entre sus enemigos, el Profeta –que la paz y la misericordia de Alá sean con él-- aceptaba lo que aparentaban y dejaba lo que ocultaban. Alá Majestuoso y Poderoso debido a su extrema peligrosidad los amenazó con el peor de los castigos:
Los hipócritas estarán en lugar más profundo del Fuego y no encontrarás para ellos socorredor alguno. 4:145.
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