Se Temerosa de Alá de acuerdo con Tus Posibilidades

by Isa Rojas 25. mayo 2011 20:25

 

 

 

Pregunta:

 

Me enfrento a muchas dificultades dentro de mi propia casa, por ser mi familia muy extraña. Cuando vestía el Hiyáb se burlaban de mí, me criticaban y atacaban constantemente, hasta el extremo de pegarme y prohibirme salir de casa. Lo que me llevó a usar sólo una vestimenta larga. ¿Me aconseja abandonar la casa?

 

Respuesta:

 

Esta pregunta incluye dos cuestiones:

 

El mal trato de la familia, que puede proceder de algunos ignorantes de la verdad, o de arrogantes que repudian la verdad.

 

Estas personas no tienen ningún derecho a cuestionar el Hiyáb, que conserva los buenos modales y la educación. Además, la persona es libre de actuar como quiera, dentro de los límites de la jurisprudencia islámica.

 

Si la familia no tiene conocimientos sobre la obligatoriedad del Hiyáb, ya es hora de saberlo. Y si lo saben, pero son arrogantes ante las normas de Alá, entonces la desgracia es mayor todavía. Como dice el poeta:

 

Si no sabes, sería una desgracia. Pero si sabes, entonces la desgracia es aún mayor.

 

La segunda cuestión se refiere a la misma joven, que planteó su situación. Decimos que ella debe actuar según sus posibilidades. Si tiene la oportunidad de mantener el Hiyáb, sin el conocimiento de su propia familia, sería lo recomendable. Pero si la cuestión llega a causarle problemas como violencia o humillación, no es culpable por no vestir el Hiyáb.

 

Alá dice en El Corán:

 

Quienes renieguen de la fe en Alá por haber sido forzados a ello, permaneciendo sus corazones tranquilos [y firmes] en la fe [no serán castigado]; pero quienes lo hagan y se complazcan con la incredulidad, incurrirán en la ira de Alá y tendrán un castigo terrible.” (An Nahl, 16:106)

 

En otro versículo del Corán, Alá dice:

 

Y no habrá en vosotros culpa en lo que hubiereis errado, pero si en caso de que lo hiciereis deliberadamente. Y Alá es Absolvedor, Misericordioso.” (Al Ahzáb, 33:5)

 

Por consiguiente, decimos a esta joven que sea temerosa de Alá como le sea posible. Si su familia no conoce la obligación de vestir el Hiyáb, les decimos que es el deber de todo musulmán obedecer los dictámenes de Alá y Su Mensajero Muhammad, conociendo o no las razones y el sentido de estas órdenes. Ya que la obediencia en sí es un acto razonable y coherente por parte del creyente.

 

Alá  dice:

 

No corresponde a un creyente o a una creyente, cuando Alá y Su Enviado han dictaminado un asunto, que lo resuelva de otra manera; y quien desobedezca a Alá y a Su Enviado, he aquí que caerá en un evidente extravío.” (Al Ahzáb, 33:36)

 

Fue preguntado a ‘Áishah : "¿Por qué la mujer tiene que recuperar los días perdidos del ayuno a causa de la menstruación mientras que no recupera las oraciones de los mismos días?"

 

La respuesta de ‘Áishah fue: "Cuando nos ocurría esto durante la vida del Mensajero Muhammad , se nos ordenaba recuperar el ayuno y no se nos ordenaba recuperar la oración."

 

Es decir que ella consideró la simple orden del Profeta como una razón suficiente.

 

La razón que justifica el uso del Hiyáb es clara y evidente: Proteger a la mujer y encauzar a la sociedad hacia el respeto mutuo.

 

Cuando la sociedad se rige por sus pasiones, se propagan la corrupción, la inmoralidad y la indecencia, siendo éstas las causas de la propia autodestrucción, tarde o temprano.

 

Shaij Ibn ‘Uzaimin

 

 

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La mujer en el Islam