Pregunta:
Quiero consultarle sobre un caso que me afecta a mí y a otras mujeres, las cuales hemos quedado solteras.
En la actualidad hemos pasado la barrera de la juventud, y nos acercamos a la menopausia. A pesar de que nosotras somos muy educadas y hemos obtenido títulos universitarios. Pero así fue nuestro destino, agradecemos a Alá de todos modos.
Fue el aspecto material o económico lo decisivo en nuestra situación, ya que nadie se anima a solicitar nuestras manos, porque las costumbres del casamiento, sobre todo en nuestro país, se basan en la participación de ambos esposos en los gastos cotidianos de la vida matrimonial.
Le ruego que me aconseje a mí y a otras solteras, que nos hemos preparado con nuestros estudios para aportar algo dentro del matrimonio.
Respuesta:
Mi consejo a estas hermanas es que no pierdan la esperanza de llegar a casarse. Pidan a Alá que les proporcione la oportunidad para encontrar un hombre educado y religioso.
Si la persona se dispone hacia el matrimonio con optimismo, invocando y rogando a Alá, llegará a conseguir su objetivo y se cumplirá su deseo. Alá dice:
“Y si Mis siervos te preguntan por Mí [¡Oh, Muhammad!, diles] ciertamente estoy cerca de ellos. Respondo la súplica de quien Me invoca. Que me obedezcan pues, y crean en Mí que así se encaminarán.” (Al Baqarah, 2:186)
También en otro versículo, Alá dice en El Corán:
“Dice vuestro Señor: ¡Invocadme, os responderé!” (Gáfir, 40:60)
Las invocaciones sinceras dirigidas a Alá pueden cambiar el destino, como respuesta por parte de Alá a los virtuosos. El Profeta Muhammad dijo:
“Has de saber que el éxito viene tras la paciencia, que el alivio después de la angustia, y que con las dificultades viene el desahogo.”
(Hadíz transmitido por Ahmad. Considerado auténtico por Al Albání)
Ruego a Alá que facilite la solución a vuestras dificultades, y que hombres correctos, educados y aferrados al Islam se presenten para compartir con ustedes lo bueno de este mundo y el otro.
Alá sabe más.
Sheíj Ibn ‘Uzaímín